Hacia la erradicación de la desigualdad de género

Poner fin a la discriminación  es un derecho humano básico y crucial para el desarrollo sostenible. Empoderar a las mujeres y a las niñas tiene un efecto multiplicador que ayuda al crecimiento económico, entre otras cuestiones. En este sentido, son muchas las organizaciones e instituciones que están trabajando para erradicar esta desigualdad. Las Naciones Unidas, por ejemplo,  en la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible ha marcado su objetivo 5 sobre la igualdad de género.

José Carlos Ferrer, Alumni de Ciencias Políticas,  tiene una trayectoria profesional marcada por la internacionalización y por la igualdad de género. En su opinión, tenemos mucho avanzado y logrado en este tema, pero aún nos queda camino por recorrer,  sobre todo, en ciertas zonas del mundo. Entre sus recomendaciones vemos una clara llamada a la acción en la que los discursos se vinculen a los hechos.

 

¿Qué es lo que te llevó a trabajar en temas de igualdad?

Yo ya estaba trabajando en desarrollo en Naciones Unidas, en concreto gestionando la evaluación global y temática de Fondo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Me especialicé en la ventana temática de género y en relaciones con la academia, sector privado y alianzas estratégicas.

Una cosa me llevó a la otra. Una vez allí lo que más me motivó es poder aprender y contribuir, en la medida que fuese, a erradicar/reducir la violencia contra mujeres y niñas.

Podrías explicarnos, ¿cuál es el papel fundamental de la ONU Mujeres?

ONU Mujeres es la organización de las Naciones Unidas que se dedica a promover la igualdad de género y el «empoderamiento» de las mujeres y niñas. Esta agencia de Naciones Unidas fue establecida para acelerar el progreso encaminado a mejorar las condiciones de vida de las mujeres y las niñas.

Actualmente ONU Mujeres apoya a los Estados Miembros de las Naciones Unidas en el establecimiento de normas internacionales para lograr la igualdad de género. Trabaja también con gobiernos y sociedad civil en la creación de leyes, políticas, programas y servicios necesarios para garantizar que estas acciones se implementen con eficacia y que redunden en un verdadero beneficio para las mujeres y las niñas en todo el mundo.

¿Qué programas está desarrollando actualmente?

ONU Mujeres tiene un triple mandato: coordinación, desarrollo normativo y desarrollo programático. Las áreas programáticas de mayor relevancia son: liderazgo y participación política, empoderamiento económico, acabar con la violencia contra mujeres y niñas, paz y seguridad, gobernanza y planificación nacional y VIH y SIDA. Además los programas se alinean con los ODS sobre la base del objetivo 5 y sus metas.

En Valencia trabajamos con las universidades valencianas como la Cardenal Herrera que firmaron acuerdos de prácticas en ONU Mujeres América Latina. Además hemos tenido iniciativas con organizaciones como el Valencia CF y también intentamos traer a nuestra ciudad el proyecto de «ciudades seguras».

Asimismo en la ONU y en ONU Mujeres trabajamos mucho con la «Berklee College of Music», en su sede de Valencia. La labor que hacen con los alumnos en temas de igualdad, diversidad e inclusión es impresionante. Están a la vanguardia. Muchas instituciones y universidades deberían estar atentos a este modelo de trabajo y sus iniciativas.

La brecha de género, una realidad

¿Cuál es el sector en el que más patente es la brecha de género? ¿Y el que menos?

Son preguntas difíciles. Cuando las características de un puesto de trabajo, me refiero a las funciones, salarios, retribuciones, horarios, etc están muy tasadas y definidas es más difícil que haya brecha de género, si te refieres a la brecha económica.

Cuando los trabajos son más flexibles en retribuciones y horarios el impacto de la brecha puede ser mayor debido a la influencia de ciertos factores culturales y sociales. Si hablamos de retribución distinta a igual formación, calificación y experiencia por cuestión de género, eso es otra cosa. 

Cuando los trabajos son más flexibles en retribuciones y horarios el impacto de la brecha puede ser mayor

¿Cuál crees que es la clave para conseguir la plena igualdad entre hombres y mujeres?

Ojalá tuviera esa clave, pero no es así. Hay muchos factores a tener en cuenta además del debate entre igualdad y equidad que tiene sus complejidades y matices. Pero el respeto, la educación y la no discriminación son elementos fundamentales.

La plena igualdad se alcanzará cuando no se tenga en cuenta si eres hombre o mujer. 

¿Estamos muy lejos de alcanzarla? ¿Qué necesitamos?

Como decía, es muy complejo. Hay cifras que circulan señalando que a este ritmo tardaremos 80 años, pero es algo casi imposible de medir. La realidad no es una línea constante, las intervenciones no tienen el mismo efecto en todos sitios y los puntos de partida también varían. Algo como la actual pandemia ha vuelto a fomentar la desigualdad y se ha cebado con las personas más vulnerables que en muchas ocasiones son mujeres y niñas.

La erradicación desde la responsabilidad

¿Cómo podemos de manera individual atajar esta desigualdad?

Cada persona es dueña de tomar la iniciativa en su ámbito personal y responder por sus acciones. Creo que hace falta más acción y menos discurso, más consecuencia y relación entre las palabras y los hechos. Tomar responsabilidad en el ámbito privado y doméstico es un buen camino a mi juicio. Existe un efecto multiplicador si se suman las acciones individuales. 

Creo que hace falta más acción y menos discurso, más consecuencia y relación entre las palabras y los hechos

Y las empresas e instituciones, ¿qué deberían de hacer?

Creo que en la actualidad se están haciendo muchas cosas, pero queda camino por recorrer. Las políticas de conciliación son claves. Los medios para que las cargas familiares puedan repartirse más equitativamente es donde reside el reto.

Las políticas de conciliación son claves

Las empresas lo están viendo y saben que para atraer y retener talento deben implementar políticas de conciliación. No veo suficientes guarderías y centros de mayores en los parques empresariales y centros de oficinas, ni en las universidades. Saber que las personas a tu cargo, seas hombre o mujer, sean niños o mayores, están bien atendidas mientras trabajas y que tienes flexibilidad y control sobre su cuidado, contribuiría muchísimo tanto a la productividad como a la igualdad.

Los incentivos fiscales para este tipo de servicios y las alianzas público privadas en la materia entre administraciones, empresas de servicios de cuidado y el sector empresarial e industrial probablemente contribuirían a la consecución de la igualdad. El coste de la conciliación debe repartirse y las medidas para conseguirlo deben ser rentables y pueden serlo.

¿Piensas que las nuevas generaciones están más concienciadas en temas de igualdad?

Bueno, depende de las personas. No vale la conciencia, si no se actúa en consecuencia.

No vale la conciencia, si no se actúa en consecuencia.

Creo que las nuevas generaciones están más concienciadas de que el hecho circunstancial de ser hombre o mujer no debe limitar sus aspiraciones personales o profesionales. En ese sentido creo que hay más oportunidades y más conciencia.

Las desigualdades en los países menos desarrollados

La igualdad de género pasa inexorablemente por la adopción de políticas que promuevan el empoderamiento de niñas y mujeres a diferentes ámbitos: ¿qué hitos alcanzados destacarías en los últimos años, sobre todo en países menos desarrollados?

Creo que las mujeres y niñas nacen con el mismo empoderamiento o capacidad para empoderarse que los niños, simplemente hay que respetar y educar y permitir el libre desarrollo personal. Reforzar la autoestima y las capacidades personales suelen ser una buena receta. Hay un programa llamado «Inspiring Girls» liderado por Miriam González Durantez en este sentido que es estupendo.

Reforzar la autoestima y las capacidades personales suelen ser una buena receta

En ONU Mujeres y gracias al apoyo Valencia CF lanzamos un programa de empoderamineto de niñas a través del fútbol que fue un éxito y una experiencia maravillosa. El deporte es una herramienta muy poderosa en general y en este ámbito en particular. Los programas de empoderamiento de niñas a través del deporte están teniendo mucho éxito, en especial en países en vías de desarrollo.

Creo que la plena inserción de la mujer en el mercado laboral ha sido uno de los grandes hitos y avances de los últimos años. El sistema no es perfecto, pero creo que ha habido grandes avances.

Por nosotras, pero también por ellas: ¿cuál es la dimensión de las desigualdades de género en Europa y en África, por ejemplo? ¿Son las mismas reivindicaciones? ¿En qué niveles estamos aquí y en esos países más desfavorecidos?

Europa es muy grande y muy variada, África ya ni lo menciono. En Europa se ha avanzado mucho en Igualdad y en inserción laboral. Los datos de violencia de género son aún sorprendentes.

África…tiene muchos desafíos a pesar de enormes avances de los últimos años, pero la situación de la mujer en general es de desventaja. Los embarazos no deseados, la Mutilación Genital Femenina, el reparto desigual (cuando hay reparto) de cargas familiares y laborales y la viudedad, por ejemplo, son muchos vectores y muchas situaciones. Hay avances, pero la situación es complicada. Es difícil establecer comparaciones.

Los objetivos y metas de Desarrollo sostenible

Tu trayectoria profesional siempre ha estado vinculada a organismos y proyectos internacionales. De hecho, vemos que trabajaste como consultor de Alianzas Estratégicas en Fondo ODS de Naciones Unidas para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ¿cuál fue tu papel en este puesto?

Mi labor en el Fondo ODS se basaba en que grandes multinacionales financiaran parte de nuestros proyectos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas y que los países donaran fondos para estos programas conjuntos. No se trata solo de dinero, sino de compartir objetivos y hacer frente a desafíos de manera conjunta, desafíos que antes o después nos afectarán a todos.

Hay mucha labor de pedagogía, de conectar puntos e ideas, de generar objetivos compartidos y de adecuar necesidades y requisitos muy dispares. En definitiva, de hacer ver que el desarrollo y la sostenibilidad es una responsabilidad compartida y tratar de sacar lo mejor de cada uno.

¿Crees que las alianzas pueden ayudarnos a cumplir mejor los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible? ¿Por qué?

El Objetivo 17 ya trata sobre alianzas para el desarrollo sostenible. Cada vez está más claro que ningún actor por su cuenta puede responder a los desafíos y necesidades a las que nos enfrentamos. Sin querer entrar en valoraciones muy grandilocuentes la realidad es que la clave de las alianzas es poner al servicio de la sostenibilidad los activos más relevantes y de mayor impacto de las diferentes organizaciones. Hay empresas que tienen unos medios excelentes para contribuir (y también una gran voluntad), un impacto mediático, una impresionante capacidad de movilizar recursos. Pasa lo mismo con las universidades, las organizaciones internacionales, la sociedad civil, y con las personas.

La clave de las alianzas es poner al servicio de la sostenibilidad los activos más relevantes y de mayor impacto de las diferentes organizaciones

Las alianzas no son una suma aritmética de factores y recursos, para mí son una multiplicación exponencial. Un compañero y amigo que conoce como nadie en proceso ODS siempre decía «aquí uno más uno son tres».

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