Un politólogo más en Diplomacia

Lucas Merhi, antiguo alumno de Licenciatura de Ciencias Políticas y de la Administración, nos cuenta con sus propias palabras lo que significa para él poder cursar el Máster de la Escuela Diplomática.

«Ya han pasado unos años desde que finalicé mis estudios universitarios en la Universidad CEU Cardenal Herrera. Siempre había tenido fijación por la carrera diplomática y por las relaciones internacionales en general. De ahí que me decantara por las CC Políticas y de la Admón donde, entre otras cosas, tuve la oportunidad de estudiar Relaciones Internacionales, Derecho Comunitario, Derecho Internacional Público, Sistemas Políticos, Movimientos Sociales, etc.

Aprendí mucho durante los años que estuve en el CEU y siempre conté (y sigo contando) con el apoyo de mis profesores. Fue en esta época cuando recibí un interesante consejo:

«¡Leed siempre la prensa cada mañana y consultad siempre fuentes diversas y de distintos países!»

Parece una tontería pero seguir este consejo ha sido una de las claves para introducirme de pleno en el sector académico (y espero que profesional) por el que siempre había tenido fijación.

Desde que me gradué hace 6 años he trabajado mucho y en muy diferentes sectores: desde cargar manualmente material de obra de segunda mano en contenedores desde un viejo almacén a gestionar el servicio del catering más exclusivo a los aviones privados en el aeropuerto de la brillante isla de Ibiza. Eran los años en los que intentábamos dejar atrás la crisis económica, e iniciar una trayectoria profesional relacionada con nuestra formación universitaria no era un “camino de rosas”.

Lucas de prácticas en Bruselas

Y creo que es importante destacar que lo que más me ayudó simplemente a acceder al mundo laboral fue el dominio de otros idiomas (elemental para acceder a la carrera diplomática), a los que siempre he dedicado parte de mi tiempo libre aunque sea a través de vídeos en Youtube. Alguno se sorprendería de lo mucho que se puede aprender otras lenguas en internet sin necesidad de profesores particulares pese a que, por supuesto, es mucho mejor si se puede contar con su ayuda.

Creo que nunca hay que tenerle miedo a trabajar. Siempre es mejor hacer “algo” que no hacer nada, por mucho que ese “algo” no tenga nada que ver con nuestros estudios. Sin embargo, lo cierto es que me he ido alejando mucho del ámbito académico y en la actualidad lo echaba mucho en falta.

La oportunidad estaba ahí

Fue el pasado mes de marzo cuando vi publicada la convocatoria de la edición 2019/2020 del Máster Interuniversitario de Diplomacia y RRII de la Escuela Diplomática* de España en la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. Decidí presentar sin más mi solicitud (formulario, CV, expediente académico, título universitario…). Los candidatos cuyas solicitudes son aceptadas son convocados a una segunda fase, consistente en un ejercicio escrito de desarrollo, en el cual a los aspirantes deben demostrar tanto sus conocimientos de la actualidad internacional como su eficiencia en la redacción de los mismos en un tiempo máximo de dos horas. Afortunadamente, a los candidatos se nos ofrece dos opciones a desarrollar solo una de ellas.

Tal como mi solicitud fue aceptada y se me convocó a realizar el ejercicio de desarrollo contacté con Dña. Susana Sanz Caballero, quien había sido profesora mía y a quien siempre había pedido consejo. Tanto ella como D. Daniel Torres Portilla, ayudante de investigación en la Cátedra Jean Monnet y quien ya estudió este máster hace unos años, me asesoraron de cara a la prueba. ¡Unos años alejado de la universidad y casi se te olvida hasta como estudiar! Tenía dos semanas para prepararme antes de realizar la prueba en la sede de la Escuela Diplomática en Madrid (los candidatos en el extranjero la podían hacer en las misiones diplomáticas españolas en los respectivos países).

“Llevaba parte de los deberes hechos”. Si hay algo que no he dejado de hacer desde mi etapa universitaria es seguir la actualidad internacional a través de la prensa. Aunque sea durante el rato que paso desayunando. Eso más algún que otro consejo de mi visita al CEU han dado sus frutos: ¡he sido uno de los aceptados a realizar el máster!

El esfuerzo personal tiene su recompensa

Lo cierto es que no tengo ningún pariente ni amigos (de hecho, en la práctica, ni siquiera conocidos) embajadores, cónsules, etc. Y sin embargo he tenido la suerte de “entrar”. Digo esto porque sé que muchos sentimos o hemos sentido ese complejo de inferioridad respecto a otros estudiantes u otras personas de nuestra edad que, simplemente, parecen más preparados que nosotros por las circunstancias que sean.

No hay que ser muy presumido en la vida pero sí es importante tener seguridad y autoestima para alcanzar nuestras ambiciones en la medida de lo posible.

Creedme que no bromeo cuando digo que yo fui uno de esos estudiantes que piensa que la suerte la va a tener cualquier otro antes que yo, que siempre había algún compañero más preparado que yo, etc. En el instituto no me caracterizaba ni por mis buenos resultados ni por mi dedicación al estudio, más bien al contrario.

Eso sí, tal como entré en la universidad y comencé a interesarme por las asignaturas que estudiaba, me centré mucho más, simplemente por el hecho de que encontraba las materias mucho más interesantes. Y hay que decir que siempre resultan más interesantes cuando los profesores de los que aprendes son verdaderos expertos. No desaprovechéis sus clases, sus tutorías o los seminarios que organizan. Puede que algún día os sean de mucha más ayuda de la que podáis imaginar. En mi caso han sido fundamentales para adentrarme en un ámbito que en un principio siempre me pareció inaccesible.

Graduación de Ciencias Políticas

Puedo decir que en mi paso por el CEU – Universidad Cardenal Herrera mejoré muchísimo como estudiante y como profesional. Hoy en día soy un tipo bastante seguro de mí mismo, tanto en España como en cualquier país del mundo. Es por eso que siempre estaré agradecido a la universidad y a sus profesores. ¡No perdáis la oportunidad de aprender de ellos mientras podáis!

 

¡Enhorabuena Lucas! Contigo, seremos cuatro los Alumni de Políticas que hemos cursado este fantástico Máster.

*La Escuela Diplomática es la encargada de formar a los funcionarios diplomáticos españoles. Cada año organiza el Máster Interuniversitario de Diplomacia y RRII en colaboración con varias universidades españolas pero sólo admite a un centenar de estudiantes por curso, tanto españoles como extranjeros. Se trata no solamente de un máster, sino de una preparación básica para aquellos que deseen acceder a la carrera diplomática para lo cual, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación convoca un número determinado de plazas anualmente.

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