Noruega, mires donde mires

Me llamo Sonia y estudio 4º de periodismo en la CEU UCH de Valencia. Llevaba rondándome por la cabeza la idea de estudiar un cuatrimestre en el extranjero desde hacía un año. Siempre he sido muy curiosa y me ha gustado mucho viajar; conocer diferentes países, sus culturas, su gente…. Y cómo no, la experiencia de poder hacerlo de manera diferente sonaba muy atractiva. ¿Vivir en otro país mientras estudiaba rodeada en un entorno internacional? Lo veía como un reto tan emocionante como desconocido y mi oportunidad estaba llegando al límite, era un “ahora o nunca”.

Así que, un sábado 11 de agosto llegaba por primera vez a Noruega. Entre todos los destinos que el CEU ofrecía, Volda era el lugar más opuesto a todo lo que conocía; se presentaba como un pequeño pueblo del norte rodeado de montañas y fiordos y contaba con apenas 9.000 habitantes, pero que, a su vez fui descubriendo que estaba lleno de actividades y eventos para los estudiantes, y que siempre había cosas para hacer, pues la universidad es el corazón del lugar.

Hablando de la universidad, me sentía muy emocionada por ver cómo era. I Volda es muy conocida por los grados y másters que oferta en el área de comunicación, de hecho, recientemente me comentaron que la gran mayoría de periodistas que trabajan en televisión estudiaron aquí.

Mi deseo se cumplió pronto, pues tan solo dos días después de mi llegada comenzaban las clases. Todavía recuerdo el primer día, Pangaia, el club internacional de Erasmus+ junto al consejo de estudiantes, eran los encargados de organizar la buddy week, una semana llena de actividades pensadas para los de primer año y los Erasmus+. Para mi sorpresa, fue una semana inolvidable, en la que no solo conocí gente nueva, sino que también participaron estudiantes de todos los cursos y grados, y así, entre noches de karaoke, tardes de cine, días de barbacoas y excursiones por la montaña, en un par de días ya me sentía como en casa.

Es una de las experiencias más increíbles que he vivido hasta ahora: no solo aprendes como estudiante sino como persona.

Pero como bien expresa la palabra week, dura una semana. Una semana en la que la universidad “se porta” con sus alumnos y es muy flexible, acortando clases y no dando mucha materia. ¿Y después de estos cinco días de bienvenida? Conoces el sistema noruego educativo real.

La primera cosa que me chocó bastante fue la estructura de los grados. Todos los que se ofertan en Volda tienen una duración de tres años y en cada cuatrimestre, el alumno cuenta con una materia obligatoria y otra optativa –a elegir entre cinco o seis diferentes- y eso es todo. Pero cuidado, dos asignaturas de 15 créditos cada una en la que normalmente se imparten un día a la semana. –las clases pueden llegar a ser de 3 a 6 horas y a veces, hay quedadas con el profesor durante el fin de semana para atender charlas- por lo que si te parece que es poco y vas a tener mucho tiempo libre, como yo pensaba al principio, bueno, digamos que no es el caso.

En casi todas las materias, has de buscar por tu cuenta la teoría con los libros que recomiendan al inicio del curso, además, suelen mandar dos o tres trabajos de investigación que luego tendrás que defender en tu examen oral y, por último, está el examen teórico. Pero no te preocupes, con organización y un poco de trabajo diario, te da tiempo para hacer de todo.

Además, el ambiente que se respira en el campus es tan familiar y cercano que te dan ganas de ir incluso cuando no tienes clase, ya sea a Pangaia, un sitio en el que siempre puedes relajarte y charlar con otros internacionales mientras tomas café, té o dulces que ofrece el club -también organizan actividades y excursiones durante todo el año- en la cafetería, que es tan grande, moderna y cómoda que la mitad de la gente pasa las tardes allí trabajando o en la sala de cine, disfrutando de un momento de desconexión.

Otra cosa muy curiosa, es la tarjeta de estudiante, con ella puedes entrar a la universidad los 7 días a la semana, las 24 horas del día. No sabes lo valioso que es hasta que necesitas pasar muchas horas trabajando o estudiando y la biblioteca y las salas de estudio se convierten en otra habitación más de tu casa.

Si estás leyendo esto, déjame decirte algo: si quieres vivir algo parecido es ahora o nunca.

En lo que a la vida de un estudiante se refiere, aquí todo se mueve por clubes. El gimnasio es un club, –que además lleva todos los equipos de deportes universitario y sus ligas- natura es otro, –para los amantes de la naturaleza y actividades al aire libre- Peikestokken, otro –periódico estudiantil no ligado al de la universidad- y así hasta llegar a 20 distintos. Por lo que básicamente, la forma típica noruega de socializar, hacer amigos y conocer gente es uniéndote a un club basado en tus gustos y asistir a los eventos que organizan. ¡no hay mejor forma de conocer personas que con gustos similares a los tuyos!

Haberme ido de Erasmus+ fue una de las experiencias más increíbles que he vivido hasta ahora. No solo aprendes como estudiante sino como persona. Tener la oportunidad de mejorar el inglés, aprender noruego, enseñar a otras personas cosas sobre tus costumbres y cultura y conocer otras diferentes además de haber experimentado un sistema educativo bastante diferente y curioso al que siempre he conocido han hecho de mi estancia uno de los mejores cuatrimestres universitarios.

Supongo que si estás leyendo esto, también te estará rondando por la cabeza la idea de irte a estudiar al extranjero. Bueno, déjame decirte algo, si quieres vivir algo parecido, es ahora o nunca.

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