Medicación consumida en patologías que cursan con dolor y su relación con el deterioro cognitivo

Tras el inicio del nuevo curso, desde la Cátedra DeCo volvemos con nuestras pequeñas píldoras de conocimiento. Este año, además de repasar los principales de factores de riesgo relacionados con la demencia, veremos algunos de los Trabajo Fin de Grado (TFG) que realizaron nuestros alumnos, ya farmacéuticos. ¡Enhorabuena a todos!

En el blog de hoy, analizaremos el trabajo realizado por Teresa López de Coca, alumni del Grado en Farmacia y doctoranda en CEINDO. Se trata de un estudio piloto realizado en pacientes con artritis reumatoide y fibromialgia. ¿Quieres saber más?

Teresa López de Coca, alumni de Farmacia UCH-CEU y doctoranda en CEINDO
Teresa López de Coca, alumni de Farmacia UCH-CEU y doctoranda en CEINDO

Conceptos clave

Enfermedades inflamatorias inmunomediadas

Las enfermedades inflamatorias inmunomediadas (IMID), incluyen patologías como la enfermedad inflamatoria intestinal, la esclerosis múltiple y la artritis reumatoide, entre otros. Este grupo de patologías están causadas por alteraciones en el sistema inmune y se caracterizan por la presencia de inflamación crónica sistémica en el organismo.

Artritis reumatoide

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune sistémica crónica que afecta principalmente a las articulaciones sinoviales y causa inflamación (sinovitis), erosión articular y daño en el cartílago. Puede manifestarse como una enfermedad extra-articular afectando a la mayoría de los órganos del cuerpo.

Fibromialgia

Se trata de una enfermedad neuropática caracterizada por dolor crónico generalizado de etiología desconocida que puede incluir síntomas cognitivos subjetivos, evidencia variable de disfunción cognitiva y alteraciones del sueño.

Deterioro cognitivo

Como hemos visto en blogs anteriores, el deterioro cognitivo es el preámbulo de la demencia, en el cual el paciente presenta una serie de incapacidades y olvidos diferentes a los que surgen por la propia edad.

Introducción

En la actualidad, las IMID presentan una carga social importante, con un gran impacto sobre la vida del paciente y de sus cuidadores. Normalmente, este tipo de patologías se caracterizan por periodos de exacerbaciones agudas, que pueden ir acompañadas de una discapacidad progresiva, posible desencadenante de estados depresivos.

Así pues, los pacientes con IMID muestran síntomas que los ponen en un riesgo elevado de desarrollar demencia. Una hipótesis común para explicar este riesgo es que la inflamación crónica asociada reduce la circulación sanguínea. Como tal, el aumento de la inflamación disminuye el suministro de sangre al cerebro. Los infartos isquémicos o hemorrágicos pueden causar demencia vascular en muchas áreas del cerebro.

Una de las patologías más conocidas, dentro de las IMID, es la artritis reumatoide. Si bien ya hemos definido previamente la patología, se ha visto en numerosos estudios que podría estar relacionada con el deterioro cognitivo por el efecto que produce la inflamación sobre el cerebro. Por otro lado, se ha visto que las dificultades cognitivas en pacientes con fibromialgia son comunes presentando queja subjetiva de memoria y concentración con frecuencia, conocidas como «fibro niebla».

Comparativa del dolor en fibromialgia y artritis reumatoide
Figura 1: Comparativa del dolor en fibromialgia y artritis reumatoide

Así pues, si bien ambas patologías se producen por etiología diferente, comparten dos componentes que no pasan desapercibidos: dolor y deterioro cognitivo.

Por ello, para la realización del presente Trabajo Fin de Grado se han comparado pacientes con artritis reumatoide (con dolor e inflamación) con pacientes con fibromialgia (con dolor pero sin inflamación). La finalidad pues, ha sido comparar el estado cognitivo, depresivo y de factores de prevención y riesgo frente al deterioro cognitivo de un grupo frente a otro.

Objetivos

Los objetivos que se plantearon en el presente trabajo fueron:

  1. Detectar posible deterioro cognitivo en la población seleccionada
  2. Evaluar los factores de riesgo/prevención de DC
  3. Estudiar la medicación utilizada como factor de riesgo de DC
  4. Analizar el posible vínculo entre depresión y demencia. (la cual es también un factor de riesgo)

Metodología

Este proyecto fue aprobado por el comité ético de esta universidad el pasado 23 de marzo de 2021 con el código CEI21/023 y con las respectivas autorizaciones de las asociaciones AVAAR y AVAFI. Todos los pacientes recibieron HIP y copia del CI como establece la legislación vigente. Los criterios de inclusión que nos marcamos fueron: pacientes mayores de 50 años que presentasen alguna de estas patologías o controles sin ellas.

Se obtuvieron un total de 71 pacientes, de los cuales, 31 fueron reclutados de AVAFI, 20 en AVAAR y los 20 restantes fueron controles obtenidos desde la farmacia donde la alumna realizó las prácticas de fin de grado.

Metodología del presente Trabajo Fin de Grado
Figura 2. Metodología del presente Trabajo Fin de Grado

Los 3 grupos tenían una media de edad muy similar, pero se diferenciaron en su consumo de medicamentos: los pacientes con AR y FM consumieron una media de 6 fármacos al día, mientras que el grupo control 2.

A todos ellos se les realizaron 4 test de alteración de la memoria (MIS, FVS, PFEIFFER y TAM), una escala geriátrica de depresión como factor de riesgo del declive cognitivo y una encuesta de asiduidad a factores de riesgo/prevención de deterioro cognitivo ordenados de la A a la Z.

A su vez, se evaluó la medicación consumida como factor de riesgo.

Resultados y discusión

Porcentaje de pacientes entrevistados con puntuaciones compatibles con deterioro cognitivo. El 100% de los pacientes positivos a los test presentaban fibromialgia
Figura 3. Porcentaje de pacientes entrevistados con puntuaciones compatibles con deterioro cognitivo. El 100% de los pacientes positivos a los test presentaban fibromialgia

Resultados de los test de DC.

De los 71 pacientes entrevistados, 19 obtuvieron puntuaciones compatibles con deterioro cognitivo. Curiosamente, todos estos pacientes pertenecen al grupo de diagnosticados con fibromialgia, representando un 21% del total entrevistados.

Esto puede ser debido a que la farmacología de los pacientes con FM para contrarrestar el dolor neuropático atraviesa la BHE, pudiendo alterar la cognición ya que muchos presentan efectos anticolinérgicos como RAM.

Mientras tanto, los pacientes con AR no presentaron puntuaciones compatibles con deterioro cognitivo, pudiendo deberse a que el tratamiento de este grupo va enfocado a una molécula diana, mejorando la sintomatología de dolor y ofreciéndoles una mayor calidad de vida, así como menores manifestaciones de depresión en este grupo gracias al control de la patología.

En el grupo control, como era de esperar, ninguno presentó DC.

Resultados de los factores de riesgo de la A a la Z

Ninguno de los pacientes con DC alegó padecer pérdida auditiva, haber sufrido ictus o traumatismo craneal o síndrome metabólico. Tampoco se encontraron evidencias significativas de que la infección por VHS-1 agrave la situación cognitiva de los sujetos a estudio.

En cambio, la pérdida de relaciones sociales se ha desmarcado como claro vencedor entre los factores de riesgo de deterioro cognitivo en la población diana. Según la bibliografía consultada, el contacto social mejora la reserva cognitiva. A largo plazo, mantener relaciones sociales con otras personas es moderadamente protector, ya que evita el aislamiento social.

El sueño se coloca en segundo lugar, la alteración del sueño aumenta el depósito de placas ß-amiloide en el cerebro. Este aumento de Aß incrementa los cambios en el sueño de los pacientes, provocando que no descansen correctamente y aumenten su consumo de BZP, consideradas también como factor de riesgo de DC.

El tercer puesto lo ocupa la estimulación cognitiva, las personas que lee, realizan juegos de estimulación cognitiva o se mantienen ocupados en general, presentan un riesgo más reducido de sufrir deterioro cognitivo.

Todos estos factores de riesgo de deterioro cognitivo están sobrerrepresentados en pacientes que cursan con depresión, lo que nos hace sospechar de la fuerte correlación entre ambos conceptos, confirmando la bibliografía consultada. A su vez también, están aumentados en las patologías que cursan con dolor crónico, mayormente en aquella que no presenta inflamación (FM), aunque esto puede ser debido al origen desconocido de la patología, pues al no presentar una diana terapéutica sobre la que actuar, hace que estos pacientes estén menos controlados.

Resultados de la escala geriátrica de depresión como factor de riesgo de DC.

El 45% de los entrevistados presentaban sintomatología compatible con un estado depresivo, el 28% pertenecían al grupo con FM, el 10% al de AR y el 7% restantes al grupo control.

Porcentaje de GDS positivos sobre el total de entrevistados
Figura 4.Porcentaje de GDS positivos sobre el total de entrevistados

Estos porcentajes pueden explicarse debido a una mala gestión del dolor que sufren los pacientes de FM y, en menor medida, de AR. El dolor crónico que sufren puede derivar en un estado depresivo al verse en un estado incapacitante, lo que potencia aún más los factores de riesgo de DC observados en la tabla 2 y la propia evolución de la enfermedad.

Curiosamente, 14 de los 15 pacientes que presentan DC a su vez dieron positivo en la GDS.

Análisis de la medicación de los pacientes como factor de riesgo de DC.

Como podemos observar en la gráfica, el grupo terapéutico más consumido es el de los antidepresivos tanto en FM como en AR, sin embargo, el 76% de estos, presentan sintomatología depresiva.

Gráfico comparativo de los 10 grupos más prescritos de los 62 totales, clasificados por su código ATC
Figura 5. Gráfico comparativo de los 10 grupos más prescritos de los 62 totales, clasificados por su código ATC

Para poder profundizar en el análisis de la medicación, habría que mirar la dosis y pauta posológica, ya que por ejemplo, los pacientes con FM suelen tener pautados antidepresivos para el dolor neuropático a dosis menores que para tratar la depresión.

Por eso se observa un mayor % de pacientes con FM que tienen prescritos antidepresivos, ansiolíticos, antiepilépticos, etc,. ya que son fármacos que atraviesan la BHE. Ello podría alterar la cognición, produciendo efectos anticolinérgicos, causa posible que explicaría el por qué se establece a la depresión como el pródromo del deterioro cognitivo.

Conclusiones

  1. Como hemos podido observar y según los datos del presente estudio, casi la mitad de los pacientes con fibromialgia presentan deterioro cognitivo
  2. Los factores relacionados de la A a la Z en los grupos que presentan dolor crónico son superiores al grupo control, aumentando la incidencia de deterioro cognitivo en estas poblaciones, por lo que estos grupos de pacientes no deben bajar la guardia y tendrán que aplicar mayores medidas preventivas al respecto.
  3. El tratamiento para la artritis reumatoide es más efectivo controlando el dolor que el tratamiento de la fibromialgia, quizá debido a que dicho tratamiento va enfocado a moléculas dianas, no como el tratamiento de la fibromialgia que busca únicamente inhibir la percepción de dolor
  4. Los resultados obtenidos en este estudio concuerdan con la bibliografía consultada, pudiendo establecerse la depresión como el estado prodrómico al declive cognitivo, dada la sobrerrepresentación de los factores de riesgo de deterioro cognitvo en relación con la depresión

Trabajo Fin de Grado realizado por Teresa López de Coca

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Investigadora en formación CEINDO

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