Cada Día Internacional de la Mujer es una oportunidad para recordar historias inspiradoras y dar voz a mujeres que, desde todos los ámbitos, contribuyen a la sociedad. En este día tuvimos el placer de poder contar con la presencia de Virtudes Roig, farmacéutica y divulgadora.

Tras su presentación por parte de Cristina Balaguer, responsable del Aula de Práctica Farmacéutica, donde tuvo lugar la charla, Virtudes nos hizo retroceder hasta principios del siglo pasado con una historia tan inspiradora como emotiva. Nos invitó a conocer a una mujer muy importante en su vida y posiblemente en la vida de todas la mujeres que han estudiado o estudiamos Farmacia, una de las primeras mujeres que estudiaron en la Universidad esta carrera.
Sin duda, una historia que llevaremos todos los presentes siempre con nosotros, pues hace reflexionar sobre todo lo que han tenido que superar las mujeres a lo largo de la historia. Pero también, una historia que destaca la fuerza y determinación en la superación.
Tras este emotivo momento, Carolina Galiana, Vicedecana de la titulación de Farmacia, le planteo una serie de preguntas. La entrevista se transformó rápidamente en mucho más que una sucesión de preguntas y respuestas. Con mirada atenta y una curiosidad genuina Carolina fue guiando el diálogo hacia temas que invitan a reflexionar: la vocación científica, el compromiso con la divulgación, los desafíos de comunicar salud de forma clara y la responsabilidad de acercar el conocimiento a la sociedad.

Y sin duda, me quedo con la frase de Virtudes: «en la falacia, hay que crear confianza, a través del conocimiento y la sensibilidad», ya que manifiesta de forma clara el panorama que tenemos hoy en día en las redes sociales y la enorme necesidad de buenos profesionales que inunden esta red.
Una alumna de Farmacia, Clara Mas, aportó su voz a la sesión leyendo en voz alta un capítulo del increíble libro de Virtudes: «Píldoras de emociones: cómo quererte más y sentirte mejor«. Su lectura, pausada y expresiva, logró un momento de auténtica conexión con las palabras del texto. A través de este momento de lectura se abrió un espacio para la reflexión y el diálogo, recordándonos cómo la lectura es una poderosa herramienta para compartir ideas, despertar emociones y acercarnos a experiencias vividas por otros como si fueran nuestras.

Como broche final, Virtudes compartió una frase sobre el libro que resume el espíritu de su obra y que puede acompañar a quienes lo leen: «La salud o el tránsito de la enfermedad va de personas, de historias. Mira después con más sensibilidad, que el paciente se reconforte».

Sin duda una mujer con mucho que aportarnos a todos tanto detrás del mostrador. Muchas gracias por venir y compartir con todos nosotros una pasión tan profunda por la farmacia, la gente y las historias.
Por mucha más ciencia con voz de mujer.



















