“El primer reto frente al Alzheimer es el diagnóstico precoz”

Se estima que un 1% de la población en nuestro país tiene Alzheimer. Una enfermedad que se ha convertido en una “epidemia silenciosa”, cuya incidencia se puede llegar a duplicar para el 2050.

“Poder diagnosticar a tiempo y detener la progresión de la enfermedad, son los principales retos frente al Alzheimer”, nos cuenta el Dr. Miquel Baquero, neurólogo del Hospital La Fe (Valencia) y referente en la atención a las personas con esta enfermedad. Por su Servicio pasan anualmente entre 2.000 y 3.000 personas con EA, aproximadamente 400 nuevos casos cada año.

  • “Cero omisiones, cero Alzheimer”, es el lema del Día Mundial del Alzheimer que celebramos este mes de septiembre. Coincidiendo con esta fecha, la Confederación Española de Alzheimer ha reivindicado la necesidad de un diagnóstico precoz.
  • Esta es la clave y el reto principal, poder diagnosticar a la persona antes de que sufra un deterioro importante. En el manejo de las enfermedades hay dos cuestiones, una es la seguridad del diagnóstico y otra el tratamiento. En los últimos tiempos, las herramientas de tratamiento para la EA son las mismas. Pero los elementos de diagnóstico se están afinando y eso permite utilizar los tratamientos de manera más apropiada. Si comprobamos el diagnóstico con seguridad, podemos conocer qué tratamiento dar y cuándo debemos darlo, mucho antes.
  • Si el diagnóstico temprano es fundamental, ¿qué cambios nos pueden poner en alerta en esta enfermedad?
  • La pérdida de capacidades, básicamente la memoria. Es complicado que uno mismo se dé cuenta del proceso. Normalmente, nuestro entorno cercano, la familia, es quién más detecta esa pérdida de facultades, de memoria… Ese es el primer síntoma. Recientemente, algunas sociedades científicas están considerando la posibilidad de proponer dentro de los exámenes de salud de una persona mayor, la realización de un test breve de memoria. La persona que mostrara un mal rendimiento de memoria, se le podría guiar, ver cuestiones de estilo de vida que podría modificar…
  • Porque un estilo de vida saludable es un factor protector frente al deterioro cognitivo
  • Efectivamente. El diagnóstico precoz tiene los beneficios de permitir que se consideren una planificación de actividades, medicación, estilo de vida, incorporación de suplementos nutricionales, que pueden contribuir a detener o frenar el deterioro. Hay estudios que han demostrado cómo determinados suplementos de vitamina del Grupo B o de Omega 3, a dosis bastante altas, también pueden mejorar la evolución. Son estrategias que pueden ayudar. Desde el diagnóstico temprano de la enfermedad, hay un volumen alto de estrategias sanitarias que se pueden desarrollar.
  • ¿Ha influido la pandemia y el confinamiento en la detección de esta enfermedad?
  • El confinamiento ha retrasado el diagnóstico de la enfermedad. Hemos vuelto a ver casos diagnosticados en fase de demencia moderada, y hasta de demencia grave, cuando actualmente podemos diagnosticar la enfermedad con demencia leve e incluso sin marcadores.
  • ¿Y en los pacientes ya diagnosticados?
  • En el tratamiento médico no ha afectado porque no ha habido problemas de suministro, pero en el tratamiento no-médico sí. Es cierto que los medicamentos pueden mejorar el estado de una persona con EA, pero hay otras cuestiones que ayudan a conservar la calidad de vida de los enfermos. Son las adaptaciones del entorno (que la persona tenga una vida activa, dentro de sus capacidades, una vida relacional adecuada…)  La ruptura de rutinas que favorecían el mantenimiento de capacidades, se ha perdido. La consecuencia ha sido un deterioro sustancial en esta época.
  • ¿Cuál es el objetivo de los últimos medicamentos que están en fase de investigación?
  • Principalmente, frenar la progresión de la enfermedad. Personalmente, tengo la esperanza de que estos tratamientos nuevos sí puedan alcanzar este objetivo. Pero la perspectiva es siempre poder diagnosticar a las personas muy al inicio de la EA, para poder detener ahí la enfermedad. Hay menos investigación destinada a abordar a los pacientes que tienen un deterioro mayor.
  • La clave es diagnosticar a tiempo
  • El primer esfuerzo sería conseguir el diagnóstico temprano, porque conociendo de manera certera el número de afectados, podríamos saber los recursos que vamos a necesitar. Además, un diagnóstico a tiempo permite prepararse para lo que puede venir. Las personas sufren menos ansiedad, la familia se puede preparar.
  • Más de 20 años dedicados a la atención de las enfermedades neurodegenerativas, especialmente la EA, ¿cómo ha cambiado todo en este tiempo?
  • Ha cambiado la sociedad y con ella, ha cambiado todo. Tenemos una percepción diferente de las personas mayores, de sus capacidades…existe mayor sensibilidad social y eso es importante. En la asistencia se utilizan mejores test para detectar cómo están las capacidades de las personas, hay más recursos para las familias, pero insuficientes todavía. También hay más acceso a las medicaciones que se utilizan mejor, el diagnóstico se puede realizar con mucha más seguridad. Pero aún queda mucho camino por recorrer en diagnóstico, tratamiento y, especialmente, en investigación.

El Dr. Baquero colabora con la Cátedra De Co para el estudio del Deterioro Cognitivo, una iniciativa del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia y la Universidad CEU Cardenal Herrera para avanzar en el diagnóstico temprano como estrategia de prevención del Alzheimer. En el marco de esta Cátedra, expertos referentes en la atención e investigación de la EA participan en una campaña divulgativa para dar a conocer las claves de un estilo de vida saludable frente al deterioro cognitivo.

Juntos detendremos el avance de la demencia! 

Nunca es demasiado pronto! 

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