¿Cuál es el conocimiento de la población general sobre los factores asociados al deterioro cognitivo?

Si bien en el post anterior realizamos un breve repaso sobre qué es el deterioro cognitivo y factores relacionados con el mismo, hoy descubriremos cuánto sabe la población general sobre esta patología, gracias al Trabajo de educación sanitaria realizado por nuestra alumni y farmacéutica, Maria Luisa Beut.

Este trabajo ha sido dirigido por la Dra. Alacreu y está englobado dentro de la línea de investigación de la Dra. Moreno Royo, directora de la Cátedra DeCo.

Así, si bien es una oportunidad para conocer los aspectos en los que, como farmacéuticos, debemos ejercer una mayor educación sanitaria para reforzar el conocimiento general, también lo puede ser como alumno para ir conociendo qué es eso del Trabajo Fin de Grado y el formato que este debe presentar, por lo que…

¡Empecemos!

1. Introducción

Como bien sabemos ya, el deterioro cognitivo se caracteriza por el declive de las funciones cognitivas, ya sea por alteraciones atribuibles al proceso fisiológico del envejecimiento o por otros factores1. Este declive cognitivo se caracteriza por problemas de memoria, lenguaje, pensamiento o juicio.

El DC no suele interferir en las actividades en la vida cotidiana de las personas. Sin embargo, la demencia produce una incapacidad o dificultad de realizar actividades cotidianas

Así, en el presente TFG se analiza el grado de conocimiento que la población general tiene sobre los factores influyentes en el desarrollo de deterioro cognitivo, utilizando los datos obtenidos de una encuesta que se realizó en 2020 a diferentes colectivos que forman parte de la población general.

El eje vertebral de la Cátedra DeCo es la investigación sobre la detección precoz del deterioro cognitivo. Una de las diferentes líneas abiertas de investigación, consiste en la promoción de la educación sanitaria en la población general sobre los factores influyentes en el desarrollo del deterioro cognitivo. Para fomentar esta formación sanitaria, es necesario evaluar previamente el grado de conocimiento que la población general tiene sobre los factores influyentes en el desarrollo de deterioro cognitivo.

2. Objetivos

Objetivo principal

Determinar qué nivel de conocimiento tiene la población general sobre los factores modificables influyentes en el desarrollo de deterioro cognitivo.

Objetivos secundarios

  • Analizar cuáles son los factores modificables, que influyen en el desarrollo de deterioro cognitivo y que pasan desapercibidos aún habiendo recibido una formación sobre esa misma cuestión.
  • Investigar si existen diferencias estadísticamente significativas entre los diferentes colectivos de la población sobre el conocimiento de los factores modificables influyentes en el desarrollo de deterioro cognitivo.

3. Material y métodos

Población diana y tamaño muestral

Con el objetivo de obtener un muestreo de la población general, se contactó con 4 colectivos que forman parte de la población general: la Asociación de Amas de Casa de Moncada, la Asociación de Jubilados de Banesto de Valencia, la Congregación de Religiosas de Moncada y los estudiantes de 4o de Farmacia de UCH CEU. Obteniendo finalmente un tamaño muestral de 142 participantes.

Diseño de la muestra

Se diseñó una encuesta anónima pensada para realizarse antes y después de recibir una formación sanitaria, en formato de charla divulgativa, sobre los factores influyentes en el desarrollo del deterioro cognitivo.

La encuesta consta de 11 cuestiones personales para definir el perfil de los encuestados (edad, sexo, nivel de estudios, etc.) y un listado de 26 factores que los encuestados debían decidir si consideraban que eran factores de riesgo o factores protectores frente al desarrollo de deterioro cognitivo. Los encuestados contestaron a ese mismo listado de 26 factores antes y después de recibir la formación sanitaria.

Formación sanitaria

Después de realizar la primera parte de la encuesta, se llevó a cabo una formación sanitaria que consistió en una charla divulgativa de aproximadamente una hora de duración. Se acompañó por diapositivas en formato Power Point sobre una revisión actualizada de los principales factores de riesgo modificables influyentes en el desarrollo de deterioro cognitivo, según la literatura científica. La formación se impartió por algunos de los investigadores pertenecientes a la Cátedra DeCo (MICOF · UCH-CEU).

Almacenamiento de la información

Formato de la encuesta

Las encuestas se realizaron durante el 2020 (previamente a la pandemia) en papel para evitar dificultades de acceso relacionadas con el formato on-line, tales como falta de dispositivo móvil o de entendimiento.

Tras ello, se escanearon todas las encuestas en papel, y se diseñó un formulario on-line idéntico a la encuesta original, mediante la plataforma Microsoft Forms, para volcar cada una de las encuestas escaneadas a formato digital. Tras la tabulación de toda la información en el formulario, se ha obtenido una hoja de cálculo Excel con las respuestas de todos los participantes.

Diseño de la encuesta

La base de datos original se compone de 11 variables que definen el perfil de los participantes, 26 variables que hacen referencia a la opinión del encuestado sobre los distintos factores propuestos en la encuesta, antes de recibir la formación sanitaria y otras 26 variables que hacen referencia a la opinión del encuestado sobre esos mismos factores tras recibir la formación sanitaria.

La opinión de cada participante sobre cada factor puede ser:

  • Factor de riesgo para desarrollar demencia
  • Elemento protector
  • No tiene asociación para desarrollar demencia
  • No lo sabe.

A partir de estas variables se ha ampliado el banco de datos añadiendo variables dicotómicas en las que se puntúa con un 1 si la respuesta ha sido correcta respecto a ese factor y con un 0 si la respuesta ha sido incorrecta para ese factor. De esta manera, se puede calcular el porcentaje de participantes que han contestado correctamente a ese factor tanto antes como después de la formación.

Así, las contestaciones de las encuestas se transforman en un pseudoexamen, obteniéndose variables de puntuación para los factores que son protectores, puntuación para los factores que son de riesgo y una puntuación total tanto para el antes como para el después.

A partir de las respuestas se ha podido evaluar tanto la puntuación de conocimiento de cada factor, como su puntuación de aprendizaje según la resta de puntuación obtenida después de la formación sanitaria menos la puntuación obtenida antes de la formación.

El aprendizaje, también se ha categorizado con las siguientes categorías:

  • Aprende: Aquellas personas que previamente habían marcado de manera errónea la respuesta y tras la formación la señalan correctamente.
  • Ya sabía: Respondedores que tanto antes como después de la formación habían contestado correctamente.
  • No aprende: Aquellas personas que tras la formación no han sido capaces de marcar la respuesta correcta.

Tratamiento estadístico

El análisis estadístico técnico se ha llevado a cabo mediante el software de estadística avanzada R.

Se ha llevado a cabo la siguiente inferencia estadística: estimación del porcentaje de acierto de cada uno de los 26 factores incluidos en la encuesta, tanto antes como después de la formación sanitaria, respecto a su efecto protector o de riesgo.

Dentro de los 26 factores, 15 de ellos son de riesgo y 11 son factores protectores:

  • Factores de riesgo: Depresión, poco ejercicio, tabaco, ictus o traumatismo, fármacos para dormir, hipertensión, obesidad, diabetes, colesterol elevado, medicamentos, baja audición, genética, virus herpes labial, ser mujer y queja de memoria.
  • Factores protectores: Ejercicios de memoria, lectura diaria, buena nutrición, música, relaciones sociales, ocupación, conocer los factores, terapia ocupacional, uso de internet, una buena higiene del sueño y reserva cognitiva.

Se ha analizado si la puntuación media de aprendizaje es significativamente diferente frente a las variables que determinan el perfil de los participantes (test T para muestras independientes; test ANOVA; test Welch F; comparaciones múltiples de Tukey).

Asimismo, para cada uno de los 26 factores investigados, se ha analizado si existe un aumento significativo en el porcentaje de personas que acierta la respuesta después de la formación sanitaria respecto a antes de la formación sanitaria (test de comparación de porcentajes).

Búsqueda bibliográfica

El trabajo tiene una parte de revisión bibliográfica de todos aquellos artículos encontrados en distintas bases de datos. En este caso se ha buscado en las bases de datos: PubMed, MedLine y Web Of Science. Todas las búsquedas se han realizado siguiendo los mismos criterios de inclusión: texto completo de libre acceso, artículos publicados en los últimos 5 años.

Las palabras clave a la hora de realizar la búsqueda han sido las siguientes: deteriorate cognitive, dementia, modifiable risk factors, knowledge.

En la Tabla 1 se muestran las distintas búsquedas con las distintas estrategias de búsqueda, los artículos que se han encontrado y finalmente los que se han escogido para realizar este trabajo.

Tabla 1. Descriptiva de las diferentes búsquedas en las diferentes bases de datos.

Tabla 1. Descriptiva de las diferentes búsquedas en las diferentes bases de datos.

Para la discusión también se buscaron artículos con los cuales poder comparar nuestros resultados obtenidos en la investigación, y las búsquedas están detalladas en la Tabla 2.


Tabla 2: Descriptiva de las diferentes búsquedas en las diferentes bases de datos.

La preselección de los artículos se ha llevado a cabo en función de si el título y/o el resumen estaba asociado a nuestro tema de investigación. Finalmente, tras la lectura crítica de los artículos preseleccionados, se excluyeron los artículos que estaban duplicados, los que no eran interesantes o no hablaban sobre el tema de la investigación y aquellos cuya fecha de publicación fuese posterior a 5 años.

4. Resultados

En la Tabla 3 se observa una descriptiva del número medio de respuestas correctas antes y después de la formación sanitaria y la puntuación media de aprendizaje, junto con la desviación típica del número de respuestas acertadas.


Tabla 3. Puntuación media antes y después de la formación en la encuesta y puntuación media de aprendizaje.
n: número de participantes; (%): porcentaje de participantes; ̅𝒙: media; s: desviación típica; “a” indica una puntuación media significativamente menor a la “b” y “ab” indica que la puntuación media no es significativamente diferente de la “a” ni de la “b” (comparaciones múltiples de Tukey); “c” indica una puntuación media significativamente menor a la “d” (test Welch F); *: p- valor <0,05; ***: p-valor <0,001 con respecto al grupo a o c.

Se han distribuido los 142 participantes en base a las 7 características principales sobre su perfil: edad, sexo, estado civil, ocupación laboral, antecedentes familiares con demencia, si está a cargo de alguna persona con demencia y el nivel de estudios.

A parte de las 7 características, se resume tanto el número de personas que han participado en cada categoría como el porcentaje que representa en la muestra.

Como se puede observar, no existen diferencias significativas entre las puntuaciones medias de aprendizaje en función de las diferentes categorías de edad, sexo, antecedentes familiares, estar o no a cargo de una persona con Alzheimer o el nivel de estudios. Sin embargo, se observa que la puntuación media de aprendizaje es significativamente mayor en casad@s y solter@s respecto a los viud@s (comparaciones múltiples de Tukey: p-valor < 0.05).

Asimismo, se observa que la puntuación media de aprendizaje en estudiantes y religiosas es significativamente mayor a la de las amas de casa y los jubilados (test de Welch F: p-valor < 0.05).

Aunque no se han observado diferencias significativas en las puntuaciones medias de aprendizaje respecto al nivel de estudios, se puede observar que la puntuación media en universitarios es mayor al inicio de la formación y también al final respecto a los que tienen estudios primarios o no tienen estudios.

A partir de los resultados ofrecidos en la Tabla 3, se han seleccionado los datos correspondientes a la variable de ocupación y se han representado en la Figura 1, comparando así la puntuación que han obtenido antes y después de la formación y la puntuación de aprendizaje.

En la Figura 1 aparecen 3 cajas para cada una de las categorías de la variable de ocupación. La caja engloba al 50% de los datos más representativos del grupo. Nótese que la marca “X” dentro de la caja representa la media de las puntuaciones, que corresponde con la información que se ha ofrecido en la Tabla 3, y esta se ha completado con los principales percentiles de los datos, siendo la base de la caja el percentil 25, la línea que se encuentra dentro de la caja el percentil 50 y la tapa de la caja el percentil 75.

Como representa la Figura 1, el grupo de personas que obtiene la puntuación más alta antes y después son los estudiantes, le siguen las religiosas, las amas de casa y los jubilados.

Sin embargo, es importante resaltar que tanto los estudiantes como las religiosas tienen antes de la formación unas puntuaciones más dispersas, mientras que después de la formación se reduce esa dispersión de las puntuaciones. Esto significa que después de la formación la mayoría han mejorado la puntuación, y que se encuentran aproximadamente en el mismo rango de puntuación.

Mientras que con los jubilados y con las amas de casa ocurre lo contrario, ya que, aunque la puntuación mejora, aumenta la dispersión, lo que sugiere que hay individuos que mejoran la puntuación e individuos que no la mejoran.

A la hora de interpretar la puntuación de aprendizaje, representada en amarillo, hay que tener en cuenta que, si algún encuestado obtiene un valor de 0, la diferencia significa que esa persona no ha modificado su puntuación inicial (no ha habido mejora). Si la puntuación de aprendizaje es mayor que 0 significa que el encuestado ha aprendido y si es menor que 0 es que no ha aprendido.

En general, las medias de todos los grupos de ocupación están por encima de 0, por lo que todos los grupos de personas han aprendido en su mayoría.

Como se ha dicho también en la Tabla 3, los dos grupos que más han aprendido son el grupo de estudiantes y de religiosas. El grupo de las religiosas aprende más que los estudiantes, ya que la media de aprendizaje que hay en el grupo de las religiosas es de 6.36 mientras que el grupo de los estudiantes es de 6.16.

En la Tabla 4 para mejorar la compresión, se han agrupado por una parte los factores de riesgo y por otra parte los factores protectores.

Además, se puede observar el número y el porcentaje de personas que han considerado cada uno de los 26 factores como: factor de riesgo, factor protector, que no han encontrado asociación y aquellas personas que no lo saben.

Para mejorar la comprensión, se ha señalado en negrita, para cada factor, tanto el número de participantes como el porcentaje de participantes que han contestado correctamente.

Además, los factores se encuentran ordenados de mayor porcentaje de acierto a menor.

Tabla 4. Selección de los factores por parte de los pacientes n (%) que han realizado la encuesta.
n: números de participantes; (%): porcentaje de participantes. Los asteriscos indican un aumento significativo del porcentaje de personas que aciertan la respuesta después de la formación sanitaria con respecto a antes de la formación sanitaria (test de proporciones para dos muestras). *: p-valor <0,05; **: p-valor <0,01; ***: p-valor <0,001.

Por ejemplo, la depresión es el factor de riesgo que más conoce la población ya que previamente a la formación, 86 (60.6%) de los encuestados lo han marcado como factor de riesgo, 4 (2.8%) como factor protector, 41 (28.9%) no consideraron que sea un factor que desarrolle demencia y 11 (7.7%) no sabían cómo clasificarlo. Posteriormente a la formación, el mismo factor depresión lo contestan 99 (69.7%) de los encuestados de manera correcta como factor de riesgo, 1 (1.0%) como factor protector, 32 (22.5%) seguían sin identificarlo como factor que desarrolle demencia y 10 (7.0%) no sabían clasificarlo.

El resto de los factores se interpretan de manera análoga a la depresión. Los resultados apuntan a un aprendizaje tras la formación de la mayoría de los factores. Sin embargo, se puede observar que no han logrado una mejora significativa y por lo tanto que han pasado desapercibidos: el sueño, conocer los factores influyentes, los medicamentos, la genética y la queja de memoria.

A partir de la Tabla 4 se ha podido crear la Figura 2 donde aparecen los 26 factores. De manera que se puede observar el porcentaje de conocimiento que tiene la población sobre cada uno de los factores antes y después a la formación, pudiendo ver la mejora tras la misma.

Esta figura se compone de dos viñetas, la viñeta de la izquierda tiene que ver con los factores protectores y la viñeta de la derecha con los factores de riesgo. A demás se ha ordenado de manera decreciente con respecto al porcentaje de individuos que ha contestado correctamente.


Figura 2. Conocimiento que tiene la población sobre los factores relacionados con la demencia antes y después de la formación.

Como se puede observar en la Figura 2, el conocimiento sobre los factores de riesgo influyentes en el desarrollo del deterioro cognitivo de la mayoría de población tras la formación ha mejorado.

El factor que más conoce la población como factor protector es la lectura diaria, y los factores de riesgo más conocidos son el tabaco y el ictus.

Por otro lado, se observa que el sueño como factor protector no ha quedado claro y que la queja de memoria como factor de riesgo no les ha quedado del todo claro, ya que tras la formación se ha marcado menos veces de manera correcta que previamente a la formación. Los factores que han obtenido una mayor diferencia de porcentaje correcto del antes y el después de la formación son el uso de internet y el virus del herpes labial, siendo los factores que más han aprendido los participantes.

A partir de los resultados anteriores se ha diseñado la Figura 3 para valorar qué factores son los que más se han aprendido. Se pueden ver dos viñetas, la viñeta de la izquierda son los factores protectores y en la viñeta de la derecha están los factores de riesgo.

La disposición de los factores es decreciente respecto al porcentaje de participantes que conocía la respuesta antes de la formación.

Destacan 3 líneas, las cuales representan el porcentaje total de las respuestas correctas (color verde), el porcentaje total de las respuestas incorrectas (color naranja) y el porcentaje total de participantes que ya sabían la respuesta correcta antes de la formación sanitaria.

Se debe aclarar que la distancia entre la línea de lo que ya sabían y de las respuestas correctas, corresponde al porcentaje de aprendizaje para cada factor. Ya que la línea de las respuestas correctas es la suma de los porcentajes de individuos que ya sabían la respuesta la respuesta correcta más el porcentaje de lo que han aprendido en la formación. Nótese que la suma de las líneas verde y naranja representan el 100%.


Figura 3. Porcentaje de respuestas correctas, de respuestas incorrectas y lo que ya sabían previamente a la formación.

En la Figura 3 se observa que la nutrición es el factor protector que más se ha aprendido con una diferencia del 39%, mientras que la reserva cognitiva el que menos se ha aprendido con una diferencia del 7,7%. Por otro lado, el factor de riesgo que más se ha aprendido es la depresión con una diferencia del 42,4% y el que menos los medicamentos con un 17,6%.

Como es evidente a mayor porcentaje de respuestas correctas, menor porcentaje de respuestas incorrectas. Respecto al porcentaje de las respuestas incorrectas, los ejercicios de memoria destacan como factor protector con un 72,5% y como factor de riesgo tanto los medicamentos como el ictus con un 62,7%.

Pudiendo observar que el porcentaje de aprendizaje en la mayoría de los casos ha superado al no aprendizaje tras la formación, obteniendo un resultado positivo por parte de la formación.

5. Discusión

El presente estudio aborda el conocimiento que tiene la población sobre los factores capaces de desarrollar deterioro cognitivo, a partir de una encuesta. No existen demasiados artículos que nos permitan comparar el conocimiento sobre este tema, ya que es una investigación novedosa.

Varios artículos publicados hablan del conocimiento que tienen los farmacéuticos, los médicos, la población general y los cuidadores respecto a los factores influyentes en el desarrollo del deterioro cognitivo, con los cuales se pueden discutir nuestros resultados.

En el estudio de Alacreu et al. 2019 señalan que tanto los farmacéuticos como los médicos tienen un buen nivel de conocimiento sobre los factores influyentes en el desarrollo del deterioro cognitivo frente al bajo conocimiento que se ha observado en la población general. Es esperanzador por que los farmacéuticos tienen un papel importante en la detección precoz del deterioro cognitivo ya que son el personal sanitario más cercano al paciente.

Mediante la escala Alzheimer ́s Disease Knowledge Scale (ADKS), el estudio de Jorge et al. 2018 ha analizado el nivel de conocimiento de 215 cuidadores y 204 sujetos de la población general, obteniendo unos resultados equivalentes a los nuestros. Este estudio resalta que hay un menor conocimiento sobre los factores influyentes en el desarrollo de la enfermedad, siendo de 49.3% el porcentaje correcto en la población general y de 51.2% en los cuidadores. Otro punto en común que cabe resaltar de este estudio y de nuestros resultados, es que las personas con estudios superiores presentaron un mayor conocimiento que aquellas personas que tenían estudios primarios o aquellos que no tenían estudios.

De la misma manera que los encuestados españoles, tras una campaña de sensibilización pública en Flandes (Van Asbroeck et al., 2021), los encuestados flamencos han mejorado su consciencia respecto a la reducción del riesgo de demencia, obteniendo antes de la campaña un 34.5% y después de la campaña un 44.8%.


Podemos observar gracias a sus gráficas, que tras la campaña ha aumentado el conocimiento de cada factor individualmente, excepto en cardiopatía coronaria y enfermedad renal crónica. Además, observando las gráficas, los encuestados flamencos tienen un conocimiento global de los factores inferior a la de los encuestados españoles, como se puede observar con el ejemplo de la depresión, los encuestados flamencos obtienen tras la campaña alrededor de un 38% mientras que los encuestados españoles tras la formación obtienen un 69.7% de conocimiento sobre este factor. Este hecho demuestra la necesidad que hay de desarrollar e implementar formaciones sanitarias a la población, ya que un aumento del conocimiento de la población sobre temas de la salud puede facilitar la prevención y el diagnóstico precoz de ciertas enfermedades, como puede ser la demencia, y con ello mejorar la calidad de vida de los pacientes y de la misma manera reducir la carga del cuidador.

Por otro lado, en el estudio de Zheng et al. 2020, habla sobre el conocimiento que tiene la población China sobre los factores asociados en la demencia. Cabe destacar el alto conocimiento que tienen los encuestados chinos en comparación con los españoles respecto a los factores influyentes en el deterioro cognitivo.

Respecto a los factores protectores, los encuestados chinos obtienen sobre el ejercicio físico un 90% de conocimiento en comparación con el 82.4% de los encuestados españoles, sobre la actividad social un 84.7% frente al 66.9% de los encuestados españoles y sin embargo respecto a la lectura, los encuestados chinos obtienen un 74.4% frente al 82.4% del conocimiento de los encuestados españoles.

Cierto es, que el conocimiento sobre los factores de riesgo es parecido entre los encuestados chinos y los españoles, siendo sobre el tabaco un 56.7% en los encuestados chinos frente a un 57% en los encuestados españoles y sobre el conocimiento de la hipertensión, los encuestados chinos han obtenido un 48.7% frente al 45.8% de los encuestados españoles.

Cabe señalar que algunas de las limitaciones que tiene el estudio es el muestreo de los 4 colectivos que provienen de la población general, ya que no representan fielmente la población general, aunque esto ha permitido que todos los que han recibido la formación sanitaria provengan del mismo perfil para proporcionar o mejorar la comparativa.

En base a esta investigación se podría mejora la formación sanitaria y preparar material divulgativo para que la población general conociera esta problemática, ya que esta enfermedad cada vez es más prevalente en la sociedad.

6. Conclusión

  • El conocimiento general previamente a la formación es bajo. Sin embargo, tras la formación se mejora este resultado.
  • Los ejercicios de memoria como factor protector y la depresión como factor de riesgo, los factores más conocidos por la población general.
  • Existen factores que no terminan de quedar claras tras la formación recibida. Destacan en factores protectores el sueño y en factores de riesgo la queja de memoria.
  • Se han encontrado diferencias significativas en cuanto al aprendizaje en relación con el estado civil y la ocupación. Mientras que en el resto de las categorías no se han encontrado diferencias significativas.

Trabajo realizado por Mª Luisa Beut. Farmacéutica alumni del Grado en Farmacia de la Universidad CEU- Cardenal Herrera.

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Investigadora en formación CEINDO

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