El método COIL, un punto de innovación en la educación universitaria

Desde hace meses, nuestra facultad se ha puesto a la cabeza en la implantación de la metodología COIL en la universidad. Son ya varios los módulos de aprendizaje colaborativo que estamos lanzando en nuestros diferentes campus y que nos han llevado a trabajar, codo con codo, con compañeros de todo el mundo. En esta ocasión, es la Universidad Austral de Argentina la que se ha unido a nosotros para sacar adelante un proyecto en el que estudiantes de ambas instituciones analizarán los puntos fuertes y débiles de nuestros respectivos sistemas educativos.

Con Rosario García Bellido, que coordina nuestros grados en Educación y que ha capitaneado el módulo COIL, hemos querido aproximarnos a esta nueva forma de enseñar. Una nueva forma de enseñar más tecnológica, más motivadora y mucho más global. Y que, esperamos, siga implantándose con fuerza en nuestra facultad.

El módulo COIL se integra dentro de la materia “Teoría e Historia de la Educación”, que se imparte en primer curso, ¿podrías introducirnos a esta materia básica en la formación de nuestros futuros maestros?

La asignatura de Teoría e Historia de la Educación es una materia que muestra al estudiante conocimientos sobre los sistemas educativos, qué teorías los sustentan, pero sobre todo de qué son consecuencia, es decir, de dónde venimos ya que la historia es la que marca nuestro presente. Un maestro debe conocer cómo se ha conformado el modelo educativo que actualmente conocemos para poder cambiarlo, para poder producir mejoras. No se pueden cambiar las patas de una mesa sin saber qué función tienen, si son indispensables o no y las consecuencias del cambio. Por esto, es necesario que los estudiantes que van a ser maestros en pocos años conozcan la esencia de los modelos y sistemas educativos.

Y, en esa evolución de la educación que mencionas, ¿qué figuras destacarías como referentes y que todos deberíamos conocer?

Existen grandes referentes desde Grecia que han sido fuente de inspiración para referentes, a su vez, más actuales. Para mí uno de los grandes es Sócrates, que inspira un modelo muy necesario en nuestra sociedad actual. Un referente que incita a pensar, a conocerse a sí mismo y a preguntarse el porqué de las cosas, algo que hoy en día escasea ya que las circunstancias y el impacto de las redes sociales nos lleva a comportamientos automáticos que no dan lugar a pensar antes de actuar. Este modelo se lleva a cabo en muchas escuelas hoy en día y se engloba en el “Thinking Skills”, “Critical Thinking” o “La rueda del pensamiento”. Pero además, Sócrates ya dibuja un escenario educativo en el que el maestro es el guía y el protagonista el alumno, algo que a lo largo de la historia cambió y se ha vuelto a recuperar: hemos vuelto a ese modelo.

«Tenemos que modernizar el sistema educativo: los jóvenes se desenvuelven en una realidad muy diferente y tenemos que dotarlos de herramientas que los hagan eficientes.»

Otro referente de esa época es el gran Aristóteles, quien se puede considerar el padre de la ciencia y un modelo al que hemos vuelto con el aprendizaje experiencial (sabiduría teórica y práctica), algo que también caracteriza nuestro modelo de enseñanza de maestros en la CEU UCH: conocer y aprender haciendo.

De ahí ya surgen corrientes pragmáticas como las de Dewey o Kilpatrick, que enfocan la educación desde una perspectiva democrática y unos aprendizajes que parten del interés del niño. Este modelo está muy vigente en la actualidad con el método de proyectos. Y también destacaría corrientes más progresistas como Decroly o Freinet, que van un paso más allá, pues además fomentan el aprendizaje cooperativo.

Por supuesto, tenemos referentes españoles que a su vez han sido referentes para otros más actuales. Podría nombrar a Andrés Manjón, creador de las escuelas Ave María, que utiliza el juego como clave en el aprendizaje, y que podría traducirse a lo que hoy conocemos como gamificación. Pedro Poveda, que fomentó la atención a la diversidad, tan presente en la actualidad en la que las aulas tienen realidades muy diferentes.

Y, cómo no, Ángel Herrera Oria quien, a través de sus Escuela Capilla, fomentó la educación en zonas rurales que no tenían acceso a las escuelas, o las “Misiones pedagógicas” que llevaban la cultura a los pueblos: algo que para los maestros debe ser un ejemplo de que la educación es posible si tú la haces posible. Los recursos ayudan, pero la voluntad todavía más.

COIL, una forma de innovación en la educación universitaria

El módulo COIL que vais a implantar se va a trabajar en cooperación con la Universidad Austral, ¿qué os ha empujado a colaborar con esta institución argentina?

Conocí a las compañeras de Argentina porque contactaron conmigo para que impartiese un webinar sobre “aprender a aprender”, tema sobre el que hice mi tesis doctoral. La verdad es que les gustó mucho y de ahí surgió el tema de trabajar un proyecto conjuntamente. Posteriormente me plantearon desde el Vicerrectorado de Internacionalización asistir a una reunión sobre Collaborative Online International Learning y vi que encajaba con lo que queríamos hacer. Contacté con las compañeras de Argentina, ¡y estamos muy ilusionadas con el proyecto!

El proyecto consiste específicamente en un estudio contrastivo y de mejora de los sistemas educativos español y argentino. En general, ¿cómo valoras como especialista el sistema educativo en Argentina? ¿Existen similitudes o semejanzas importantes con España?

Precisamente el hacer que los estudiantes realicen este estudio es porque, tanto un país como otro, tiene aspectos a mejorar. No obstante, cabe resaltar que, de Latinoamérica, es uno de los sistemas educativos con más calidad, pero esto no significa que no tenga aspectos mejorables. Su organización es similar a la de nuestro sistema educativo (niveles educativos por franja de edad, obligatoriedad, itinerarios) aunque a nivel interno somos diferentes, pero no por ello mejores ni peores.

Por otro lado, si hacemos caso a los indicadores PISA no salen muy bien parados, pero tampoco nosotros. Creo que una evaluación ha de tener en cuenta no solo los resultados sino también el contexto en el que se desarrollan y esto es algo que influye significativamente. Creo que tanto en un país como en el otro nos queda mucho por hacer.

Lo que está claro que se deben actualizar los planes de estudio para que sean más acordes a la realidad que se van a encontrar los estudiantes cuando salgan del sistema educativo y que dé respuesta a sus necesidades, y esto es igual para cualquier país. Tenemos que dejar atrás la escuela de hace 20 años y modernizar el sistema educativo, los jóvenes se desenvuelven en una realidad muy diferente y tenemos que dotarlos de herramientas que los hagan eficientes en ese contexto.

¿Existe algún elemento especialmente interesante en Argentina del que crees que podríamos aprender aquí en nuestro país?

Eso es precisamente lo que van a descubrir nuestros estudiantes porque parece que, cuando un sistema educativo no destaca en los rankings, se tiende a mostrar lo negativo buscando la justificación de su posición y se olvida lo positivo. Estoy segura de que van a descubrir esos aspectos positivos de los que podemos aprender, al igual que ocurrirá en sentido contrario. Lo importante, al fin y al cabo, es que las decisiones o conclusiones a las que lleguen los estudiantes sean realistas, lo cual indicará que han analizado en profundidad ambos sistemas y tengan una finalidad de mejora y calidad educativa.

Como docente, ¿qué expectativas tienes con este proyecto y con las conclusiones que de él se puedan extraer?

Lo que más me gustaría, y es la intención del proyecto, es que los estudiantes conozcan otras culturas, otros sistemas educativos, que sean críticos y se cuestionen cómo se puede mejorar. También que vean qué oportunidades pueden tener de trabajar en otros países y qué condicionantes deberían tener en cuenta. Por supuesto, que entiendan que la colaboración con colegas, independientemente del lugar en el que se encuentren es positiva, ya que genera nuevas formas de pensar, fomenta el “open mind”. Por supuesto, no solo afecta esto a los estudiantes sino también a las profesoras implicadas. Para nosotras es una propuesta ilusionante que además nos motiva a innovar y que, por el momento, observamos que en nuestros estudiantes está provocando el mismo entusiasmo, lo cual satisface bastante. Una vez finalice nos plantearemos una posible continuación o colaboración y quién sabe si una publicación, aún es pronto para saberlo. De momento lo vemos como una oportunidad de aprendizaje para los estudiantes, pero también para nosotras.

¿Qué otras iniciativas de internacionalización e innovación se están desarrollando en nuestra titulación?

Sé que las compañeras de la mención de inglés en Castellón trabajaron el curso pasado un COIL con Rusia, y aquí en Valencia se hizo uno con Japón. En ambos casos la experiencia fue muy positiva pues así me lo transmitieron, lo cual me animó bastante a realizar este proyecto.


Si quieres conocer cómo se ha desarrollado esta experiencia de aprendizaje entre nuestros estudiantes y los de la Universidad Austral de Argentina, sigue el siguiente enlace: Actualidad CEU.

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