La magia en las pruebas electrónicas: de códigos y varitas

 

El Derecho no es lo que dice la ley, sino lo que podemos hacer con lo que dice la ley

Ayer nos visitó Jesús P. López Pelaz, director del despacho de abogados Abogado Amigo, Jesús es abogado y experto en nuevas tecnologías.

En los últimos tiempos, el ámbito jurídico está viviendo una verdadera revolución digital, vienen a mi cabeza conceptos impensables cuando yo estaba sentada en las mismas aulas en las que, ahora, doy clase a mis alumnos, smart contracts, blockchain, big data…, y yo me pregunto ¿estaremos preparándoles para el cambio?

Me remuevo por dentro cuando escucho que la liquidación del IRPF será automática en cinco años y, por tanto, no serán necesarios los asesores fiscales ¡¿de verdad?!; o que Watson, como programa predictivo que es, te informa, en segundos, de la probabilidad que tienes de ganar o perder un juicio a la vista de los hechos, las pruebas e incluso ¡el juzgado al que se ha asignado tu asunto! ¿qué va a pasar con los pequeños despachos que no puedan adquirir estas tecnologías? ¿podrán competir con el resto? ¿cómo afrontar el cambio? ¿cómo adaptarse a él? la respuesta es sencilla: sin miedo y a base de formación, Why not?

Esta inquietud por transmitir a mis alumnos la necesidad de que tomen conciencia del cambio y de la importancia de la necesaria adaptación, por hacerles saber que el Derecho y la práctica jurídica, tal y como los conocemos, están cambiando, me llevó a invitar a Jesús a nuestra Universidad.

Con la excusa del estudio de la prueba electrónica, Jesús nos introdujo en un mundo de magia y de varitas. Varita de Harry Potter en mano, demostró que no todo es lo que parece, que la prueba electrónica se puede manipular utilizando la magia de las nuevas tecnologías, que es necesario saber aplicar las nuevas herramientas, que para que sea válida como prueba el acta notarial en la que el notario acredita unas amenazas en una red social (por poner un ejemplo), es necesario que el notario le haya dado a “refrescar” para asegurarse de que la prueba no está manipulada y así lo haga constar…

Además se trataron otros temas como los servicios de la sociedad de información y del comercio electrónico o el boom que ha supuesto el Reglamento de protección de datos.

Con todo, ¿qué conclusión podemos sacar? 

Intuyo que los abogados no van a ser sustituidos por máquinas, pero sí que tenemos que saber diferenciarnos de ellas y aportar algo más al sistema ¿puede un humano conocer toda la legislación y jurisprudencia existente? no, en eso nos gana la máquina, pero ¿qué es lo que tiene el ser humano y no tiene Watson? la posibilidad de agitar la varita.

Capacidad de agitar la varita implica tener intuición (¡esto no lo tiene Watson!), saber manejar las nuevas tecnologías y aprovecharse de ellas, y esas competencias solo se adquieren desde la formación. Por ello, animo a todos los que todavía estáis en las aulas a aprovechar la oportunidad que os dan jornadas como esta, y también animo a los profesionales, a aquellos a los que el ambiente universitario les queda lejos, a que afronten sin miedo el cambio.

En respuesta a mi primera pregunta: sí, estamos preparándoles para el cambio.

 

2 Comentarios

  1. El derecho tiene una parte negativa que las máquinas difícilmente pueden sustituir.

    La tecnología es una ayuda importante, que transformará los despachos de abogados, pero nunca los sustituirá.

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