El día a día de una jurista en la ONU

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Rocío Alamar Guijarro, alumni de Derecho y Ciencias Políticas y jurista con una inmensa vocación internacional, ha querido compartir cómo es su día a día en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

-¿Qué estudios cursaste en la CEU-UCH? –

Empecé a estudiar el Doble Grado de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad CEU Cardenal Herrera en el año 2011-2012 y finalicé el pasado junio (2016). Este último curso, mientras cursaba quinto, decidí hacer al mismo tiempo el Máster en Abogacía en el CEU debido al programa, contenido y orientación que le dan en la Universidad, pues se caracteriza por estar muy enfocado a la práctica, a aplicar todos los conocimientos adquiridos durante el grado a situaciones reales, a través de simulaciones de vistas, juicios trato con clientes y otros abogados.

Este enfoque práctico permite también ver la realidad y el día a día del ejercicio de esta profesión, ya que muchas de las asignaturas son impartidas por profesionales de grandes firmas, así como fiscales, Magistrados, Notarios… que permiten una excelente preparación para el mundo laboral y el examen de acceso a la Abogacía.

Rocío Alamar, alumni de la CEU-UCH en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Palais des Nations (Ginebra).

– ¿Cuál es tu actual puesto de trabajo? –

Ahora mismo, me encuentro haciendo prácticas en el Palais des Nations (Ginebra) durante el Periodo de Sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, con una ONG española que participa en el mismo.

Siempre me ha caracterizado una especial vocación de servicio y ayuda a los demás, por ello, he querido enfocar mis estudios, tanto de Derecho como de Ciencias Políticas, hacia el ámbito internacional.

Además de esta pasantía en el Palais des Nations, realicé las prácticas del máster en la Sede Central de la Fundación Save the Children (Madrid), concretamente en el Área Jurídica.

Rocío Alamar durante sus prácticas en la Fundación Save the Children, Madrid.

 

– ¿Cómo se ha desarrollado tu trayectoria profesional hasta llegar a desempeñar tu puesto de trabajo actual? –

Para poder realizar estas prácticas he trabajado mucho a lo largo de la carrera. Además, creo que es realmente importante hacer algo que te gusta y poner todo tu empeño e interés en ello, pues realmente se valora la gente que se implica y que siente pasión por lo que hace. Algo que también me ha ayudado a llegar aquí han sido los distintos voluntariados que he hecho con personas hospitalizadas y talleres con menores.

Esta es la primera experiencia internacional que he tenido a nivel profesional, ya que he tenido otras, pero a nivel académico. He estado en Inglaterra, Irlanda y Francia durante las vacaciones de verano con la finalidad de aprender idiomas. Sin embargo, tampoco va a ser la última, me gusta vivir nuevas experiencias y creo que es el momento de hacerlo, por ello he aprovechado las oportunidades que ofrece el CEU y el próximo mes de mayo me iré a Manchester con la finalidad de hacer prácticas en un Despacho de Abogados.

– ¿Siempre supiste que querías trabajar en una ONG u Organización internacional? –

Como comentaba anteriormente, siempre he tenido bastante claro que quería enfocar mis estudios hacia las relaciones internacionales, ayuda humanitaria… Desde niña he estado muy sensibilizada con todos los problemas, desigualdades que existen en nuestra sociedad y en el mundo, y qué mejor manera que contribuir a que cambien las cosas que desde este ámbito, pues al final lo que rige nuestro día a día es el Derecho y la política.

– ¿Cómo es tu día a día en el Consejo de Derechos Humanos? –

Puede ser que este haya sido uno de los cambios más significantes en comparación con la Universidad, ya que en el mundo laboral asumes mayores responsabilidades y has de hacer frente a problemas reales que has de solventar de manera rápida.

En el Consejo de Derechos Humanos no hay lugar para la monotonía, todos los días se tratan temas diferentes que preocupan a los Estados y a las distintas Organizaciones Internacionales, y es realmente interesante estar en las reuniones y ver cómo se pronuncian los diferentes Estados sobre cuestiones realmente fundamentales como los Derechos del Niño, Terrorismo, Derechos Humanos.

Además, asisto a los diferentes side-events que se organizan en el mismo Palais des Nations, en los que se tratan temas muy interesantes como el papel de la mujer en los diferentes Estados, Niños Soldados, Derecho Humano a la Paz, etc.

Todas estas actividades diarias me permiten asentar y adquirir nuevos conocimientos, además de conocer gente realmente interesante y el importante papel que juegan muchas ONG en el mundo.

Rocío Alamar, alumni de la CEU-UCH en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Palais des Nations (Ginebra).

– Los 3 aspectos más positivos de tu trabajo y los 3 más negativos – 

En mi opinión, de esta experiencia sólo puedo sacar aspectos positivos, poder estar en Naciones Unidas hoy en día, en el que vivimos en un mundo lleno de conflictos y problemas que afectan a la humanidad es todo un privilegio, ya que he podido impregnarme de la realidad en la que vivimos y trabajar en temas realmente importantes: refugiados, pobreza, terrorismo, la importancia de la ayuda humanitaria frente a las emergencias y desastres naturales, así como la promoción de los derechos de los colectivos más vulnerables de la sociedad, niños, mujeres, personas con discapacidad (necesidades especiales). Por todo ello, contribuir con todas estas causas es realmente satisfactorio.

– ¿Qué te aportó estudiar en el CEU? ¿Qué es lo que más valoras de tu formación en nuestra Universidad? – 

Estudiar en el CEU me ha aportado infinidad de cosas buenas, formación tanto a nivel profesional como personal. Hace ya 6 años que tuve que decidir en qué Universidad estudiar, y no voy a mentiros… fue una decisión difícil, en la que tuve que valorar muchas cosas de cada una de las universidades donde me planteaba realizar mis estudios, puesto que al fin y al cabo, esa decisión es una de las que marcaran nuestro futuro profesional y personal.

Después de todos estos años siendo alumna del CEU lo que más valoro ya no es únicamente la excelencia de los docentes y la formación que se imparte, sino los valores que transmite la Universidad, el capital humano y la cercanía y preocupación individualizada por cada uno de los alumnos, fue lo que hizo que me decantara por estudiar en el CEU.

Después de estos seis años estoy muy satisfecha de la decisión que tomé, pues toda la formación recibida y los valores transmitidos por la Universidad son los que han permitido que a día de hoy tenga un amplio abanico de oportunidades profesionales.

– Consejos para todos los alumnos de Derecho – 

A todos los alumnos de Derecho les diría que aprovecharan todas las oportunidades que ofrece el CEU, desde la asistencia a Congresos, cursos de idiomas, así como las oportunidades de formación (prácticas en empresas, entidades, instituciones… tanto nacionales como internacionales, erasmus, becas…), pues todo esto son competencias que vas adquiriendo y van sumando en tu CV permitiendo que te diferencies en un mundo laboral tan competitivo como el actual. Y aunque pueda parecer que el ámbito laboral y profesional todavía queda lejos, el tiempo pasa volando y, hoy en día se valora muy positivamente además de un buen expediente académico, todas aquellas experiencias personales que hayan supuesto salir de la zona de confort y hacer frente a nuevos retos.

– ¿Qué les dirías a los alumnos que se plantean seguir tu camino en una ONG u Organización Internacional? –

Les animaría a ello, pues es una experiencia realmente gratificante y hace falta gente involucrada, implicada e ilusionada. Dentro de una ONG hay muchas posibilidades y hay cabida para todo el mundo, psicólogos, sociólogos, politólogos, juristas, marketing, comunicación… podemos hacer muchas cosas por nuestra sociedad desde diferentes ámbitos.

Asimismo, el hecho de poder estar en el Palais des Nations durante el Consejo de DDHH me ha permitido comprobar que el camino para trabajar en una Organización Internacional, no es sencillo.

NO OBSTANTE, ACONSEJARÍA A TODO EL MUNDO ESTA EXPERIENCIA YA QUE A MÍ, ENTRE OTRAS MUCHAS COSAS, ME HA SERVIDO PARA REAFIRMAR ALGO QUE CONSIDERO MUY IMPORTANTE Y, ES DEDICAR MI TRABAJO A LOS DEMÁS CUMPLIENDO SUEÑOS E IDEALES.

Rocío Alamar durante sus prácticas en la Fundación Save the Children, Madrid.

Muchísimas gracias, Rocío, por tu tiempo y por compartir tu experiencia en el Blog.

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