Cuidado con los medicamentos y las altas temperaturas

capsulaLa agencia española de medicamentos y productos sanitarios  (AEMPS) ha publicado un boletín en el que informa sobre el correcto uso de los medicamentos y su adecuada conservación durante una ola de calor.

En este boletín podemos ver que el calor es un factor de riesgo en los pacientes con tratamientos crónicos y pacientes polimedicados de edad avanzada, pacientes con patologías crónicas, niños…

También se establece los grupos de medicamentos que pueden agravar el síndrome de agotamiento-deshidratación (que es una alteración del metabolismo hidro-sodico) o de golpe de calor (que se origina debido a un fracaso de la termorregulación del organismo), y son los siguientes:

  • Medicamentos que provocan alteraciones en la hidratación y/o trastornos electrolíticos, como: los diuréticos, más concretamente los diuréticos del asa
  • Medicamentos que alteran o afectan la función renal, como: los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), los inhibidores la de enzima conversora de la angiotensina (IECAS), algunos antibioticoas…
  • Medicamentos cuyas características se ven afectadas por la deshidratación: las sales de litio, los antiarrítmicos, la digoxina, los antiepilépticos, algunos hipoglucemiantes orales, los hipocolesterolemiantes
  • Medicamentos que pueden alterar la termorregulación central o periférica

-A nivel central la pueden alterar: los medicamentos serotoninergicos y los neurolépticos

-A nivel periférico la pueden alterar: los antidepresivos tricíclicos, los antihistamínicos H1 de primera generación, los neurolépticos, algunos broncodilatadores…

  • Medicamentos que pueden producir hipertermia: son aquellos que pueden producir el síndrome neuroléptico maligno y el síndrome serotoninérgico

Es importante saber que con un uso adecuado de los medicamentos (tener en cuenta el conjunto de factores de riesgo individuales) y siguiendo una serie de recomendaciones se puede evitar o prevenir los golpes de calor

Las medidas preventivas que se proponen son las siguientes:

  • Vigilancia del estado general de los pacientes de riesgo
  • Control del conjunto de medidas higiénico-dietéticas, sobretodo un ambiente fresco, aireación e hidratación
  • Evaluar los medicamentos que puedan alterar la adaptación del organismo al calor, y retirar aquellos que no sean necesarios o indispensables

En ningún caso está justificado considerar inicialmente la disminución o la retirada del medicamento que pueda interaccionar con la adaptación de organismo al calor.

A la hora de conservar un medicamento hay que tener en cuenta:

  1. Medicamentos que comportan menciones especiales de conservación:

Hay medicamentos que deben conservarse entre +2ºC y +8ºC (estos medicamentos han de conservarse en el frigorífico), hay otros medicamentos que deben conservarse a una temperatura inferior a 25ºC o a 30ºC

  1. Medicamentos conservados a temperatura ambiente:

Estos medicamentos no requieren ningún tipo de precaución en su conservación, en cuanto a la exposición a elevadas temperaturas

  1. Casos especiales:
  • Formas farmacéuticas específicas que requieran una conservación concreta, debido a que son más sensibles al calor

  • Medicamentos utilizados en condiciones especiales

Colaboradores: Mª Isabel Navas y Alejandro Hernández, alumnos del grado en farmacia

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Dra en Farmacia. Catedrática de Farmacología en la Universidad CEU Cardenal Herrera. Coordinadora del programa de doctorado de Medicina Translacional en la Universidad Cardenal Herrera. Académico correspondiente de la Real Académia de Medicina y Cirugía de Valencia.

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