VI Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en España 2008

La Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada, constituida en 1965, con el impulso de Cáritas Española, que ha realizado y publicado diversos estudios sociológicos y cinco Informes sobre la situación y el cambio social de España en 1967, 1970, 1975, 1980-83 y 1994) acaba de presentar su VI Informe sobre exclusión y desarrollo social en España 2008.

Este estudio, elaborado por un equipo integrado por más de 70 expertos vinculados a diferentes Universidades y grupos de investigación de reconocido prestigio de todo el país (entre los que se encuentra Enrique Lluch Frechina, profesor de nuestra Universidad), aporta una visión de la realidad estatal en torno a la estructura social, la desigualdad y la pobreza, las relaciones sociales y la cooperación internacional, entre otras cuestiones. Los contenidos están estructurados en ocho capítulos:

1. La visión del desarrollo social en el siglo XXI

2. Desigualdad, pobreza y privación

3. La exclusión social en España: un espacio diverso y disperso en transformación

4. Políticas y bienes sociales: procesos de vulnerabilidad y exclusión social

5. Actores institucionales y sociales en las políticas sociales

6. Capital social y capital simbólico como factores de exclusión y desarrollo social

7. El modelo de inmigración y los riesgos de exclusión

8. España en el mundo

EL INFORME CONSTATA QUE LOS NIVELES DE POBREZA Y EXCLUSIÓN EN ESPAÑA NO HAN VARIADO EN LOS ÚLTIMOS DIEZ AÑOS

Sus principales conclusiones destacan que los niveles de pobreza y exclusión social no han variado en los últimos diez años. A pesar del proceso de crecimiento económico sostenido que se ha registrado en España en la última década, los índices de desigualdad y de pobreza apenas se han reducido. No sólo eso, sino que sus niveles se han mantenido constantes a lo largo de todo el período, a espaldas del proceso de extraordinaria generación de riqueza al que hemos asistido en los últimos años.

La pobreza afecta a la quinta parte de los hogares españoles

“Se ha consolidado en la estructura social una pobreza severa que se encuentra sin variación entre un 3 y un 4 % de la población, lo que supone un déficit estructural de distribución a los sectores más vulnerables de la sociedad de los bienes y servicios necesarios para garantizar el pleno ejercicio de los derechos sociales”.

Sus datos no tienen vuelta de hoja: la pobreza sigue afectando a una quinta parte de los hogares españoles y en la estructura social española permanece enquistado, además, un segmento de pobreza extrema que afectaría a entre un 2,6 y un 4% de la población.

A lo largo de más de 800 páginas, el VI Informe FOESSA hace un preocupante diagnóstico de la situación social actual al señalar que la precariedad alcanza a una amplia capa social, que la exclusión social es una realidad constatada en más de un 17% de los hogares españoles, y que las situaciones de exclusión severa afectan a un 5.3% de los hogares.

Mayores, mujeres, niños e inmigrantes, los más vulnerables

Los datos de la investigación revelan, además, que existen grupos de población que hoy en día son considerablemente más vulnerables que al principio de los años 90. En concreto, algunas de las “viejas” formas de pobreza, que se consideraban superadas, vuelven a manifestarse con notable crudeza: es el caso de las personas mayores, cuyas tasas de pobreza superan la de la media de la población y que se han visto afectados por la incapacidad del sistema de prestaciones para acercar el crecimiento de sus rentas al de la media de la población española.

Una de las notas más sobresalientes del Informe es el redescubrimiento de la pobreza infantil, al confirmar que la tasa de pobreza infantil en España no sólo es mayor que la de la media de la población –uno de cada cuatro niños vive con rentas por debajo del umbral– sino que es una de las más altas de la UE-25. Esta realidad es especialmente visible en el caso de los hogares monoparentales o de las familias numerosas.

Por sexos, el VI Informe FOESSA llama la atención sobre la persistencia de tasas mayores de pobreza en el caso de las mujeres que de los hombres, un fenómeno asociado no sólo a determinadas tipologías de hogar –hogares monoparentales sustentados por una mujer o mujeres mayores de 65 años que viven solas–, sino a características muy concretas del mercado de trabajo, como las brechas en salarios, tasas de actividad y empleo, que siguen siendo muy elevadas. De hecho, en la investigación se constata que en algunos grupos, como los hogares monoparentales, se reduciría sustancialmente la pobreza si el trabajo femenino fuese retribuido como el masculino.

El Informe analiza también la emergencia de la inmigración como uno de los colectivos con mayor riesgo de pobreza. Se constata que varias nacionalidades duplican las tasas de pobreza de los ciudadanos españoles y casi las triplican en el caso de la pobreza extrema. Los inmigrantes presentan también unos indicadores de privación, especialmente en vivienda, muy superiores a los de los hogares españoles.

Pobreza “de ida y vuelta”

Los resultados de FOESSA confirman que España registra un alto porcentaje de pobres transitorios, en comparación con otros países que tienen niveles similares de pobreza e, incluso, con aquellos que registran tasas de pobreza más altas. Este problema está relacionado con las singularidades de nuestro mercado de trabajo y suscita serios interrogantes respecto a las implicaciones de la flexibilización de los mercados de trabajo sobre el bienestar de las familias que dependen de los ingresos laborales de individuos que son activos. Los datos del Informe indican que los contratos temporales suponen un incremento de la probabilidad de experimentar pobreza no sólo a corto sino también a medio y largo plazo.

La distribución territorial de la renta

En lo que se refiere a la incidencia de los niveles de desigualdad a nivel estatal, FOESSA constata que existe un grupo de Comunidades Autónomas que destaca por presentar niveles de desigualdad considerablemente inferiores al conjunto nacional. En este grupo se incluirían Navarra, País Vasco, Murcia y Castilla-La Mancha. En otras regiones, por el contrario, el proceso distributivo interno se ha traducido en niveles de desigualdad que superan el promedio nacional. Se trata de regiones como Andalucía, Canarias, Cantabria y Madrid, aunque sus indicadores son sólo ligeramente más elevados que los del conjunto español.

En cualquier caso, hay un grupo bastante uniforme de regiones que presentan los mayores niveles de desigualdad y que incluye a Ceuta y Melilla, Canarias, Extremadura, Andalucía y, con algo más de sensibilidad a la encuesta utilizada, Madrid. En el extremo opuesto se sitúan las regiones con menores diferencias internas en la distribución de ingresos y que son, básicamente, La Rioja, País Vasco, Baleares, Navarra y, dependiendo más de cada fuente, Asturias y Aragón.

Tres colectivos que deberían ser objeto de diferentes políticas sociales

El Informe constata que se dan tres situaciones que combinan la pobreza y la exclusión social con diversidad de grado e intensidad.

Pobreza integrada: sectores integrados socialmente, pero con ingresos insuficientes que les sitúan por debajo del umbral de pobreza, y suponen el 12,2% de los hogares. Para mejorar su situación, las políticas redistributivas, basadas en los mecanismos clásicos de la fiscalidad y la seguridad social, deberían ser suficientes.

Excluidos ‘con dinero’uno de cada 10 hogares (el 9,8%) se encuentra situado por encima del umbral de pobreza y que presenta diversos problemas de integración social por lo que no deberían quedar al margen de la intervención de los servicios sociales.

Excluidos pobres: estos hogares, que suponen el 7,2%, deberían ser los destinatarios principales de las políticas de activación unidas a la garantía de ingresos mínimos. De ellos, poco menos de la mitad, medio millón de hogares aproximadamente, se encontrarían en pobreza extrema y exclusión social. La carencia de una auténtica malla de seguridad hace que la situación de estas familias se muestre especialmente delicada y es posiblemente el mayor reto para la cohesión social en España.

Para descargarse el VI Informe FOESSA completo, el documento de conclusiones, los artículos que se han elaborado previamente a este o las presentaciones que se hicieron del mismo en el congreso de presentación al público, se puede acudir a la página web

*Recensión escrita por el profesor Enrique Lluch Frechina.

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