Óxido nítrico: una molécula con mucha historia

ALVAROEn esta publicación encontramos la historia del óxido nítrico, publicada en el Farmacéutico joven por nuestro alumno Álvaro Morcuende Campos. Dicha historia empieza en 1846 cuando Ascanio Sobrero decidió añadir glicerina a una mezcla de ácido nítrico, se percató rápidamente de su poder explosivo y por ello se posicionó en contra de su uso. Esta historia continua con Thomas Lauder Brunton, farmacólogo famoso por el uso de nitrilo de amilo inhalado para tratar la angina de pecho. El uso de este fármaco se extendió rápidamente para el tratamiento de los ataques de angina de pecho.

Trabajando en paralelo con la nitroglicerina y no con fines médicos encontramos a Alfred Nobel. Utilizó la nitroglicerina junto a una base porosa e inventó la dinamita, pero fue un médico de sus fábricas quien descubrió que entre sus trabajadores había menor índice de padecer hipertensión con respecto a la población normal. Ya a finales del siglo XIX Murrel postuló que la acción del nitrilo de amilo y la nitroglicerina era la misma, siendo ésta última más fácil de dosificar y poseedora de un efecto más duradero para aliviar los ataques de angina de pecho y como profilaxis en el ejercicio, indicación vigente hoy en día. Si quieres saber cómo sigue la polémica historia de los nitrovasodilatadores solo debes leer el artículo completo.

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