40 Años, 40 historias: Gerardo Antón, vicedecano de Farmacia

“El profesor CEU tiene claro que lo importante es el estudiante”

Soy farmacéutico, pero no me viene de familia, fue influencia de mi hermana que también estudió farmacia. Me gustó, empecé a estudiar y al final logró apasionarme. Nada más terminar la carrera estuve trabajando un año y medio en una oficina de farmacia, hasta que me dieron la beca de investigación. Al poco tiempo de leer la tesina, me puse a investigar en diseño de fármacos. Sobre este tema basé mi tesis doctoral, y es el tema de todas las tesis que he dirigido.

¿Cómo llegaste al CEU?

Me incorporé al Centro adscrito en septiembre del 96. En aquel momento me encontraba en el Departamento de Química Física de la  Universidad de Valencia como técnico de investigación. Me enteré que habían salido plazas para dar clases de físicoquímica en Farmacia del CEU. Conocía la institución porque mi mujer estudió lo que entonces era BUP y COU, y mi familia residente en Madrid estudió en Montepríncipe. Envié mi curriculum y al tiempo me llamaron.

¿Cómo recuerdas aquellos primeros años en el CEU?

Con mucha ilusión, parecíamos una gran familia, éramos muy poquitos. En Farmacia estábamos 25 o 30 profesores, una gran familia. Veníamos un poco antes de las clases para tomar juntos el café. Lo recuerdo con añoranza. Las cosas han cambiado. La Universidad es grande, ahora somos muchos más.

Como profesor has vivido el cambio de Centro adscrito a Universidad, un hito en nuestra historia

Este es un momento fundamental, porque pasamos de depender de una universidad que no era nuestra casa a depender de nosotros mismos. Eso fue un hito importantísimo. Recuerdo que el cambio a Universidad nos llenó a todos de ilusión y de esperanza, por fin éramos independientes, académicamente hablando, de la Universitat y podríamos elaborar nuestros propios planes de estudios, seríamos los responsables de la formación de nuestros alumnos.

¿Qué otros momentos importantes destacarías en estos más de 15 años que has vivido en la CEU-UCH?

La implantación de los Grados. Representa un cambio de mentalidad. Un cambio tan profundo que nos cuesta a todos mucho. Incluido al estudiante. Básicamente, la enseñanza hace diez años recaía sobre la figura del profesor, él era la figura principal, impartía sus clases y el alumno atendía. Ahora, el profesor es un guía y el peso de la docencia recae en el alumno, el alumno es el centro de la docencia, lo que el alumno necesita aprender. El eje fundamental es el alumno, él es quien tiene que marcar su tiempo de aprendizaje. Esa mentalidad es un cambio muy profundo.

Un cambio en positivo

El cambio es bueno. La filosofía del cambio es buena. Si partimos de un alumno que tiene mucho interés y es trabajador, el cambio es bueno. Si el alumno no tiene tanto interés, cuesta más. Pero el profesor CEU, como guía, se implica y le acompaña en ese necesario crecimiento personal y profesional.

En estos 40 años de historia, el CEU ha sido pionero en la implantación de los estudios de Farmacia, la CEU-UCH ha sido pionera en la puesta en marcha de este aula de práctica farmacéutica, premiada por la prensa especializada, pionera también en la apuesta por el doble grado farmacia + óptica y optometría, pero ¿qué es, desde tu punto de vista, lo que más nos identifica y nos hace ser diferentes?

Somos diferentes, porque además de que somos los primeros, hemos implantado una serie de innovaciones antes que los demás, somos distintos porque el profesorado de Farmacia, de Ciencias de la Salud, es profesorado CEU y eso nos hace diferentes. Es un profesorado que tiene claro que aquí lo importante es el estudiante, que tenemos que ser accesibles a ellos, que el alumno es el eje de la enseñanza. El profesorado está implicado con la titulación, implicado con la Universidad e implicado con el alumno. Creo que eso es lo que nos diferencia, todo lo demás es más visible, pero lo bueno es cuando viene el alumno y se encuentra con el profesor, eso es lo mejor. Además esta implicación redunda en que el profesor propone actividades de formación, espacios de encuentros y todo ello hace que al final su tarea sea reconocida.

Y ya que hablamos de alumnos, ¿es verdad que han cambiado mucho en este tiempo?

Yo creo que el alumno, incluso cuando yo estudiaba, es el mismo. Intentamos aprobar haciendo lo menos posible, con todas las triquiñuelas y todas las argucias posibles y al final vemos que no sirve de nada y que lo único que vale para aprobar es el trabajo diario, la constancia y el estudio.

Profesor desde el 96, Secretario de Departamento desde el 2000 y Vicedecano de Farmacia desde el 2006, ¿en qué puesto te has sentido más a gusto?

Cuando me nombraron vicedecano para mi fue un reconocimiento personal. Me he sentido muy a gusto en todos los puestos que he ocupado y lo más importante es que me he sentido reconocido.

¿Qué promoción recuerdas de una manera especial?

La primera, la promoción 1996/97. Los alumnos que soportaron durante un año mi inexperiencia. Recuerdo esa promoción con especial cariño, porque fue un año muy intenso.

¿Qué vocación tienen los estudiantes cuándo llegan a Farmacia de la CEU-UCH?

Yo creo que muchos no lo saben. El 60% de nuestros alumnos son hijos de farmacéuticos y vienen con mucha ilusión porque ven su futuro en esa farmacia que heredarán en un futuro. Los otros alumnos ven que la profesión tiene salidas profesionales y un buen grado de ocupación. Éstas son las preguntas clave en los cursillos de orientación universitaria. El grado de ocupación del farmacéutico es muy bueno. Esto ha dado una popularidad a la titulación, ha sido clave. Ahora, los tenemos a todos trabajando.

La oficina de Farmacia ha sido la salida profesional por excelencia, ¿será así en un futuro?

Está claro que la oficina de farmacia es una de las grandes salidas profesionales, pero no es la única. De hecho, los farmacéuticos que estamos aquí ninguno tiene oficina de farmacia, nos dedicamos a la docencia y la investigación y otros, antes de llegar aquí, han estado en laboratorios farmacéuticos, en institutos de investigación, en otras universidades, en laboratorios cosméticos, … La oficina de Farmacia es una salida profesional muy importante, pero no la única.

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