Revolucionando el tratamiento de la Artrosis: La Medicina Regenerativa en Acción 

¿Sabías que más de 595 millones de personas en todo el mundo sufren de artrosis, una enfermedad que hasta hace poco se consideraba irreversible? La medicina regenerativa está cambiando este panorama de manera radical. En este artículo, exploraremos cómo las innovaciones en terapias celulares y tratamientos biológicos están ofreciendo nuevas esperanzas a quienes padecen esta condición. Desde la regeneración del cartílago hasta la reducción de la inflamación, descubre cómo la ciencia está revolucionando el tratamiento de la artrosis y mejorando la calidad de vida de millones de personas.




 Zonas afectadas más comunes por la Atrosis. 

¿Qué es la Osteoartritis?

La osteoartritis (OA) es una enfermedad degenerativa progresiva que daña el cartílago articular hialino y las articulaciones sinoviales. Este cartílago compuesto por colágeno de tipo II y proteoglicanos será destruido por las citoquinas proinflamatorias ya que estimulan la secreción de enzimas y propagarán inflamación a toda la articulación provocando dificultades de movimiento. Debido a su naturaleza avascular, este cartílago tiene poca capacidad de autocuración. En años recientes, las terapias regenerativas con células madre, especialmente mesenquimales, han surgido como opciones prometedoras para tratar la OA y han sido aprobadas por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos).

Por otro lado, la inflamación o dolor y artritis séptica en el lugar inyectado limitan su eficacia en tratamientos. Sin embargo, en años recientes, las terapias regenerativas con células madre, especialmente MSC (células madre mesenquimales), han surgido como opciones prometedoras para tratar la OA, aprobadas por la FDA.


Breve descripción de los Proteoglicanos 

La artrosis altera los tejidos creando dolor, rigidez y limitación de la movilidad. Esta enfermedad afecta al 10% de la población española. La dolencia se debe a tres factores principales:

  • Factores sistémicos: Sexo o edad.
  • Factores locales: Obesidad, postura incorrecta, traumatismos repetidos, sobrecarga articular.
  • Factores genéticos: Una serie de genes asociados con el desarrollo de la artrosis.

Los síntomas de la artrosis incluyen dolor, hinchazón y rigidez. Como consecuencia, el afectado pierde fuerza muscular y la capacidad de realizar ciertas actividades. Ese achaque puede afectar cualquier articulación, pero es más frecuente en las rodillas o la cadera. La artrosis es crónica y, a menudo, progresiva, por lo que los cambios y síntomas se agravan con el tiempo.

¿Cómo se diagnostica la artrosis?
No existe ninguna alteración de laboratorio que permita un seguimiento de la enfermedad, pero se puede realizar una prueba genética para analizar y detectar genes asociados a la artrosis. Con la exploración física pueden observarse deformidades articulares debido a un aumento del componente óseo y capsular. El crecimiento de los extremos de los huesos puede provocar que la articulación se ensanche. En las fases iniciales, la radiología puede ser habitual, aunque es más típico plantear un estrechamiento de espacio articular asociado a esclerosis subcondral, aparición de osteofitos, quistes o anormalidades.

El Tratamiento y las células madre mesenquimales

La artrosis es una de las degeneraciones más comunes y los estudios determinaron si la inyección intraarticular de células madre mejoraría la reparación del tejido dañado.

Por ello, los investigadores han extraído células madre mesenquimales amnióticas (AMSC) de la médula ósea de cabras lesionadas (lesión de rodilla). Las cabras se han separado en dos grupos: animales de control y animales de prueba. A los animales de prueba se les administró una inyección intraarticular de las células madre mesenquimales cultivadas 6 semanas después de la intervención quirúrgica. Tras 20 semanas, se comprobó la eficacia de las AMSC en el desarrollo de tejido de reparación en el menisco medial, ya que sólo estaban presentes en las cabras de prueba. Además, la tinción fluorescente de las AMSC permitió identificar estas células en el tejido recién formado del tejido conjuntivo de la rodilla. En cuanto a la osteoartritis, la inyección de células madre puso de manifiesto la reducción de esta degeneración en la rodilla de los animales de prueba en comparación con los de control.


Otros estudios se basan en el poder regenerativo de las células madre y profundizan en sus descubrimientos, aclarando el tejido reparado más afectado. De hecho, se ha demostrado en un modelo de ratón que padece artritis severa en la rodilla y en un estudio con un modelo de oveja que presenta la misma patología, que estas terapias innovadoras permiten disminuir el grado degenerativo del cartílago. Ambos estudios han llegado a la misma conclusión: las inyecciones intraarticulares de células madre mesenquimales son muy eficaces con fines antiinflamatorios. Por otra parte, la inyección intraarticular de AMSC alogénicas podría detener la progresión de la OA y promover la regeneración del cartílago.


En la mayoría de los casos, las células madre se utilizan para curar la osteoartritis, pero como esta terapia acaba de aparecer, esperamos que la investigación siga abriendo nuevas oportunidades.

Conclusión:

Generalmente las células madre y su uso en la enfermedad osteoartritis, la combinación de tratamientos convencionales con la aplicación de AMSCs es una modalidad emergente para el tratamiento de la OA. Estos estudios demuestran que este prometedor enfoque de tratamiento es más seguro, de un solo paso, menos costoso, mínimamente invasivo y está disponible en mayores cantidades. Estos métodos son atractivos tanto para veterinarios como para dueños de mascotas, particularmente cuando se comparan con alternativas quirúrgicas como el reemplazo articular.


Además, en unos estudios de rata ha demostrado que PRGF, productos autólogos de plasma fraccionado, potencia el efecto de las AMSCs en el cartílago articular dañado. De hecho, la técnica PRGF (Plasma Rico en Factores de Crecimiento) es una tecnología innovadora en regeneración de tejidos óseos y tejidos blandos que estimula la proliferación de condrocitos, la síntesis de matriz y previene la progresión de la osteoartritis, al mejorar la función articular y reducir el dolor en la zona. La combinación de ambas sustancias parece más efectiva.


Médico tratando un caso de artrosis en la rodilla afectada 

Fuentes:

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