El reto (y la oportunidad) de la movilidad sostenible

El debate sobre la movilidad sostenible, qué es y cómo alcanzarla, ocupa desde hace años la agenda de muchas administraciones. Y es que el transporte es un elemento básico en nuestra sociedad porque nos ayuda a conectar ciudades, culturas y personas. Pero su importancia se hace más patente cuando nos fijamos en el factor económico: sin transportes, simplemente no existirían el comercio y el consumo tal y como los entendemos.

Evidentemente, este peso económico del transporte también tiene su lado negativo, ya que es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Y no sólo eso: la contaminación acústica y la fragmentación de hábitats inciden muy negativamente en la salud de las personas y en el medio ambiente.

Sin embargo, la demanda de transporte no deja de crecer y tampoco se puede negar que sea una fuente de riqueza y de empleo. Quizás por ello, haya llegado el momento de añadir alguna competencia emprendedora al perfil del diseñador. Quién sabe: detrás de un gran diseño puede encontrarse un proyecto de negocio que, además, ayude a cambiar hábitos y sea a la vez responsable con el planeta.

La movilidad sostenible, ¡también es una oportunidad!

El reto del transporte sostenible no sólo presenta aspectos negativos, sino que también puede representar oportunidades para aquellas personas que sepan identificarlas. De la necesidad de un transporte más ecológico, sumada a la demanda creciente de este tipo de servicios y al peso del sector turístico en nuestro país, han nacido proyectos innovadores como MyRentGO Mobility.

Su creador, Juan Bueno, ideó una forma de mejorar la experiencia del turista y fomentar una gestión más libre y personalizada del transporte, al tiempo que promovía una movilidad más ecológica… ¡desde el móvil! Es así como los turistas, con un par de accesos, pueden desde comprar la tarjeta de movilidad de la ciudad que visitan a solicitar el medio de transporte que ellos necesiten. En los hoteles donde es posible por su disponibilidad de espacio y ubicación, MyrentGO Mobility instala además una estación inteligente e integrada de bicicletas, bicicletas eléctricas y patinetes para que los clientes no tengan que realizar ninguna reserva previa y puedan moverse de manera cómoda por el entorno.

Juan, ¿cómo se gestó este proyecto empresarial B2B, dirigido al sector turístico?

Después de varios años dedicándonos en el sector de la movilidad, desde MyrentGO Mobility nos dimos cuenta de que casi todas las plataformas de sharing y ofertas de transporte de las ciudades están enfocadas en el residente, pero no enfocadas en el sector turístico o de corta duración; un sector que mueve al día millones de personas, pero que necesita otro tipo de servicio. Por eso desde MyrentGO Mobility ofrecemos un servicio de transporte a los turistas a través de los establecimientos turísticos, «su casa» en el tiempo que están en la ciudad, en el cual el cliente puede reservar y contratar cualquier opción de transporte directamente desde el alojamiento, y pagarlo allí mismo.

Una idea creativa que se convirtió en un negocio: ¿es el emprendimiento una oportunidad de futuro para nuestros arquitectos y diseñadores? 

Por supuesto. El emprendimiento debe ser una opción real en el mundo laboral, y la universidad es clave para potenciar esa cultura emprendedora. ¿Cómo? Incluyendo asignaturas de emprendimiento en las carreras o grados, «creando» empresas ficticias en competición con otras universidades, estimulando el talento, y trabajando en colaboración con empresas privadas que puedan aportar su experiencia. Y llegando a acuerdos de financiación para los mejores proyectos.

Nuestros coches son los responsables del 12% de las emisiones anuales de CO2 de la Unión Europea: ¿ha llegado el momento de apostar de forma contundente por una movilidad más sostenible?

Teniendo en cuenta que la movilidad urbana representa más del 50% de la contaminación en las ciudades, y que según la ONU, en 2050 el 68% de la población mundial será urbana, creo que ya estamos llegando tarde. En esta transformación de las urbes, las infraestructuras y la movilidad juegan un papel muy relevante. Si bien es cierto que, a medida que crece la población, el centro de las ciudades se va ampliando hacia los suburbios, las aceras no se ensanchan según la cantidad de gente que vive en ellas, ni se duplica o triplica el número de carriles para hacer frente al mayor número de coches. Utilizamos el mismo espacio para una mayor población, así que ya no sólo es un tema de contaminación sino también de «a quién queremos dar» el espacio público que tenemos.

Por eso, la movilidad en las ciudades está sufriendo una de las mayores transformaciones de los últimos años, ya que existen multitud de opciones donde cada vez el vehículo privado tiene menos cabida. En mi opinión, considero que el transporte en la ciudad debería ser multimodal, donde el usuario pudiera elegir en función de sus necesidades el modelo de movilidad que necesita, y desde una única aplicación móvil.

Es ahí donde entra la movilidad compartida y conectada, y donde las plataformas y las empresas de sharing se convierten no en la única pero, sin duda, en buena parte de la respuesta.

Desde vuestra empresa aportáis la tecnología (app) y los vehículos (patinetes, bicicletas…) pero, ¿en qué otras facetas crees que sería necesario avanzar en transporte sostenible?

Creo que es fundamental regular la situación en la que nos encontramos para garantizar la seguridad ciudadana. Ahora bien, ¿quién lo hará? ¿El Estado?, ¿las Autonomías?, ¿las ciudades?

Actualmente, la movilidad es de competencia municipal pero, con tantos actores implicados, ya que la movilidad es global, parece que el punto de partida no puede ser otro que formar un equipo en el que estén representados todas las parte. Así podrían diseñar, juntas, planes regulatorios y normativos estatales que pudieran adaptarse luego a cada comunidad y/o ciudad. Ello exigiría de nuestros gobernantes la aplicación de soluciones de prueba y error, y espacios de diálogo, de trabajo y de innovación.

Nos encontramos en un momento en el que los modelos colaborativos están recobrando una relevancia que parecía olvidada, y no sólo en la relación ciudadano-ciudadano: ¿las empresas ven en los modelos colaborativos con otras empresas también una nueva oportunidad de negocio?

Yo creo que la mayoría de empresas siempre están dispuestas a colaborar, y es el sector público el que debe ser más accesible a este tipo de colaboraciones.

El acceso a infraestructuras y sistemas de movilidad y transporte más ecológicos es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas

De hecho, al igual que he comentado anteriormente que es clave la colaboración público-privada para el impulso del talento y emprendimiento, también es clave esta colaboración para, en el caso del sector de la movilidad, crear un transporte más eficiente pensando en el bien común del ciudadano en primer lugar, y de la empresa después.

Si cada vez avanzamos hacia ciudades más inteligentes o smart, ¿crees que nuestra movilidad acabará también siendo más smart?

En cuanto a la movilidad de las ciudades, debemos ir a una movilidad cada vez menos dependiente del vehículo privado motorizado y sí de una oferta eficiente de transporte público acompañado de sistemas de micromovilidad como complemento, y poniendo a la tecnología en primer lugar.


Tecnología, creatividad y diseño al servicio de soluciones que respondan a los retos del presente: ¿y si conseguimos que nuestros diseños se conviertan en proyectos empresariales que además hagan este mundo un poco más sostenible?

El futuro del Diseño es ahora

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