La energía eólica en España: líderes en la carrera por las renovables

La energía eólica en España es un sector que indudablemente tiene un gran impacto tanto a nivel medioambiental como de generación de riqueza. La apuesta de los gobiernos europeos es que las energías renovables dominen la producción industrial y el consumo de electricidad, así que es un sector que todavía presenta mucho margen de crecimiento.

Algo en lo que coincide Fernando Sánchez, profesor de la CEU UCH e investigador en la aplicación de la tecnología al ámbito energético, que defiende el papel de las renovables en la carrera por una energía más competitiva y sostenible. Lo hace con su labor investigadora, pero también en foros divulgativos como la iniciativa «Actuando en verde«, que recientemente acogió nuestra universidad. Un foro nacional en el que perfiles expertos, de gobernanza y de medios de comunicación debatieron sobre soluciones para mejorar el maltrecho estado de salud de nuestro planeta. Y ahí, posiblemente, la energía eólica tenga mucho que aportar.

Fernando Sánchez, investigador de la CEU UCH

Ventajas y desventajas de la energía eólica

Fernando, ¿es la eólica una fuente fiable? ¿Qué ventajas y desventajas presenta frente a otras fuentes de energía verde existentes?

Sin duda, es una fuente de energía fiable porque además es inagotable, como también lo es la energía solar. Es una fuente de energía renovable, que es la premisa en que se enmarca el compromiso social de la mayoría de los países avanzados.

Existen otras ventajas prácticas como su versatilidad en relación al espacio; es fácil ver aerogeneradores en campo abierto, en el mar… En nuestro país, las zonas de Castilla y Aragón están plagadas de campos eólicos y eso es un reflejo de esa versatilidad espacial. Sin embargo, también es cierto que no todos los entornos son adecuados. El viento no está siempre garantizado; es un recurso fiable pero no estable, y nosotros necesitamos aprovechar ráfagas regulares de entre 10 y 40 km/hora. Esto no ocurre en todas partes.

Otra gran ventaja es que no es un recurso contaminante: es una energía limpia que no genera ningún tipo de residuo tóxico para el medio ambiente.

Cierto es que se está investigando mucho en investigación sobre la reciclabilidad de los materiales con que están construidas las palas eólicas. Se trata, en la mayoría de casos, de materiales de base polimérica o plásticos; reforzados con fibra de vidrio o de carbono, pero fundamentalmente plásticos. Y esto implica tener ciertas cautelas con su reutilización y reciclaje.

Según la Comisión Europea, en 2017 más de 350 000 puestos de trabajo en la UE estaban relacionados con la energía eólica

Por otro lado, su fabricación está muy controlada y eso también es una ventaja. Las palas de los aerogeneradores tienen unas dimensiones enormes, de una escala de hasta 130-140 metros. Por eso, han de fabricarse en naves con características muy especiales, pero su coste de fabricación es industrial y por ello muy controlado y definido. De hecho, cada vez somos más productivos: fabricamos palas a precios más bajos, pero de una calidad mayor. La tecnología aplicada a la energía eólica, en España y en otros países, ha evolucionado mucho en los últimos 15 años y la tendencia no va a parar.

Un inconveniente destacable de la energía eólica es su indudable impacto visual sobre el paisaje. Hay que tener en cuenta que hablamos de parques de turbinas con muchas unidades y muy dispersas, nunca de aerogeneradores aislados. Se han estudiado formas para minimizar ese impacto visual, pero es algo muy complicado: hemos de «buscar» el viento, y es precisamente en las crestas de las montañas donde la opción eólica es mejor.

Por otra parte, habría que mencionar también el impacto sobre las aves. No se puede negar que muchas chocan contra las turbinas porque la velocidad a la que éstas se mueven es tremenda; la velocidad de rotación es lenta, pero en el extremo de la pala puede llegar a 200 ó 300 km/hora. Este aspecto, lamentablemente, también es difícil de corregir.

Paisaje de aerogeneradores de energía eólica
Algunas regiones españolas han cambiado su paisaje en favor de las energías no contaminantes

A nivel tecnológico, la principal desventaja es que no es una energía fácilmente acumulable y su almacenamiento resulta tremendamente costoso. De hecho, estamos investigando mucho ahora para relacionar la eólica con el hidrógeno y así lograr almacenar y transportar la energía. Básicamente, buscamos fórmulas para generar hidrógeno renovable que nos permita consumir la energía posteriormente.

Y es que, actualmente, la energía que generamos por el aire la estamos vertiendo a la red, y eso implica que hemos de utilizarla. Esto significa que, por las noches, no se puede optimizar el uso de esa energía porque a nivel social básicamente no se consume. Por eso, ahora se tiende a bonificar el consumo nocturno de electricidad: hay generación eléctrica que no se puede almacenar y se bajan las tarifas para estimular su consumo. Si tenemos un coche eléctrico o necesitamos cargar la batería de algún aparato, mejor hacerlo por la noche.

Líneas de investigación sobre energías renovables

Desde hace años, desarrollas muchos proyectos de investigación sobre energía eólica: ¿hacia dónde se dirige el futuro de esas investigaciones?

Le energía eólica es una tecnología madura, pero aún se puede desarrollar y optimizar más. Los focos de atención surgen después de la puesta en marcha de muchos parques eólicos en España y Europa, que ya tienen una antigüedad de 15-20 años.

En general, las palas de los aerogeneradores tienen un ciclo de vida aproximado de unos 20-25 años. Sin duda, la tecnología y los materiales son cada vez mejores, pero hay un problema grande: las palas se erosionan con el tiempo. La erosión es especialmente evidente en el borde de ataque, que es la superficie que impacta primero con ciertas partículas que están en el aire, como el polvo o las gotas de lluvia. De forma aislada quizás ese impacto no parezca importante pero, sufrido en golpes y a una velocidad muy alta, el desgaste que provoca es severo. Y este desgaste tiene un coste muy elevado y complejo: hay que parar la pala, desplazar operarios que han de subirse a ella y aplicar en campo unos recubrimientos o coatings en unas condiciones de procesado muy difíciles.

Todo esto ha generado mucha investigación sobre materiales de borde de ataque y superficiales, y ahí estamos nosotros. Trabajamos desde hace tiempo con una empresa valenciana llamada Aerox Advanced Polymers complementando sus capacidades; ellos producen materiales poliméricos específicos para el sector eólico y desarrollamos juntos investigaciones en el desarrollo de esos materiales contra la erosión. Pero no sólo con ellos, sino también con otras empresas como Siemens Gamesa o Vestas, que son líderes mundiales en la fabricación de palas de aerogeneradores.

Por otro lado, estamos también involucrados en otros proyectos a nivel europeo con varias instituciones como ORE Catapult en Escocia o TNO en Países Bajos. Tenemos proyectos que tratan del reciclado de los materiales estructurales de las palas, que actualmente no es económicamente viable. Creo que es un tema de investigación que va a crecer mucho porque el reciclado de palas es un verdadero problema: el parque eólico cuenta con miles de ejemplares y su reciclado no está contemplado.

La energía eólica en España: líderes en patentes, industria y consumo

En tu opinión, ¿cuál es la posición de nuestro país en la carrera por las energías renovables?

A nivel de potencia instalada, estaríamos en cuarto o quinto lugar mundial, con EEUU y China a la cabeza. En Europa sólo estamos por detrás de Alemania, que es el país que más electricidad genera a partir de la energía eólica. Esto tiene una lectura muy positiva: la energía eólica en España está muy presente, tenemos un parque potente y muchas empresas españolas trabajando en el sector. Generamos electricidad renovable y somos un referente mundial, sobre todo en energía eólica y fotovoltaica.

El Plan Integrado de Energía y Clima de España pretende además reforzar la producción y el consumo. Para 2030 queremos que el 42% del consumo total de energía sea renovable y que el 74% de la generación de esa energía también lo sea. Es decir, hay un contexto en nuestro país que va a favorecer el impulso de las energías renovables, y ahí la eólica va a dominar.

Los expertos predicen que, al ritmo de crecimiento actual, en 2050 un tercio de la electricidad mundial provendrá de la energía eólica

A nivel industrial, España es el tercer exportador del mundo de palas de aerogeneradores, algo importante porque genera mucha riqueza y empleo. Tenemos empresas propias que son líderes en el sector y empresas extranjeras operando en nuestro país; esto implica que muchas de las palas instaladas en el mundo han sido fabricadas aquí, con lo que eso supone a nivel de inversiones, crecimiento económico y generación de conocimiento en España. Pero, además, también somos referentes en patentes de energía eólica gracias a CENER, y universidades como la nuestra están trabajando muy activamente en esta línea.

En general, estamos muy bien posicionados para crecer económica e industrialmente gracias a la energía eólica. El crecimiento mundial que se avecina en energía eólica beneficiará sin duda a España.


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