«¿Que cómo definiría el Máster? ¡Bienvenidos a la realidad!»

«El cambio de paradigma en el diseño es una realidad sin vuelta atrás». Sí, lo hemos oído más veces. Nos suena la frase. En la ESET somos, de hecho, referencia formativa a la hora de valorar el impacto de ese cambio en la formación, en la profesión y en la sociedad. Más allá del papel, de la creatividad en una pantalla, diseñar es influir en la realidad. ¿Igual que ocurría antes? Sí, puede que sí, pero ahora con una proyección inédita, y desde una visión más abierta y multidisciplinar que nunca.

Asegura el coordinador de nuestro Máster en Diseño de Producto, el profesor Luis Calabuig, que la crisis económica marcó un punto de inflexión.

Podría decirse que aquello fue lo peor y aquello fue lo mejor que le pudo pasar al diseño: «Las pequeñas empresas que no invertían en diseño fueron las primeras que se vieron seriamente afectadas por el impacto de la crisis. Aguantaron mejor las que habían dado valor al diseño, diversificando su cartera. Hoy el diseño está más maduro. Y lo está porque nuestra sociedad ha madurado en su relación con el diseño».

Aunque haya sido algo obligado por las circunstancias, ¿qué dirías que ha aportado ese proceso de maduración?

Para los estudiantes de hoy, que serán los profesionales de mañana, es un cambio radical. Saldrán a un mercado con un sistema más maduro y muy consolidado. La empresas referentes son las primeras que hablan de diseño, que apuestan por incluirlo entre sus valores de marca y de calidad. Hace 10 años eso no era así. Los grandes empresarios reconocen el valor añadido que les puede reportar el trabajo de la industria del diseño. Eso explica que la comunidad de diseñadores esté hoy mejor posicionada que hace cinco años.

¿Cómo se traduce ese cambio de perspectiva en la realidad del mercado laboral?

Se está abriendo un escenario completamente diferente para los profesionales de ahora y de los próximos años. A estas horas, el estudio de diseño más grande de España es el sector bancario. A nivel de demanda de profesionales, sólo hay un lugar que reclame y necesite más diseñadores que los grandes bancos. Ese lugar está en EEUU y es Silicon Valley.

«El Máster está organizado para que los alumnos descubran las múltiples salidas y perfilen su especialidad».

Entonces no nos estamos refiriendo exclusivamente a productos…

Más que de productos, hablamos de servicios. Los últimos cuatro años han sido determinantes en esta transformación. Las grandes instituciones (desde bancos, hasta hospitales, por poner sólo dos ejemplos) están repensando su funcionamiento por completo. Hay una nueva manera de mirar y organizar los servicios que prestan a los usuarios, a los clientes. Antes un hotel podía contratar a una empresa el suministro de sillas para el hall principal y las habitaciones. Hoy esa empresa de muebles es la que vende al hotel un servicio para que sus clientes estén sentados, y ese servicio se diseña pensando en el mantenimiento, el calendario de reemplazos de unidades, etc…

¿Cómo habéis trasladado todas estas transformaciones al Máster que coordinas?

Esta nueva realidad cuenta con una asignatura específica, la de «Metodología«. A los alumnos les mostramos una realidad que existe y por la que pueden optar en un momento dado. Debe conocer esa nueva y prometedora derivada de la profesión. Luego seguirán ese camino o no, es su elección. En todo caso, el programa entero del máster está organizado para que nuestro alumnos descubran las múltiples realidades profesionales. Queremos que vean todos los enfoques posibles, manera distintas de enfrentarse a un proyecto en función de las peculiaridades del producto.

De la idea al papel, del papel a la realidad.

Como en otros de nuestros Máster, el profesorado está formado por profesionales en activo, ¿qué crees que le aporta al estudiante este hecho diferencial?

Cuando me preguntan cómo definiría brevemente el máster, siempre digo lo mismo: esto es la realidad, aquí la tienes. Es un año de conocer la realidad de la profesión: trabajas con proyectos reales, con clientes reales que te han encargado un proyecto. Tienes que realizar una presentación para vender tu producto, saber tratar con el cliente desde el principio hasta el final, asumir las críticas…

Eso es ser un profesional.

Es fundamental imprimir esa sensación en el estudiante. Los tiempos han de gestionarlos como un profesional. El diseño no es arte, no tienes un tiempo infinito para pensar y repensar. El proyecto que te encargan lo has de entregar en el plazo que te han fijado. Generamos un contexto que garantice un aprendizaje en agilidad. El nuestro no es un mercado donde las cosas vayan lentas. Este Máster ofrece las herramientas para aprender eso. Es decir, muchos proyectos, muchos y diversos enfoques, tocar muchas técnicas de representación gráfica de las ideas, aprender directamente de los profesionales. Todo eso ayuda a encontrar tu especialidad y acabar de perfilarla. Personalmente, me hubiera encantado haberme encontrado algo parecido al terminar mi grado…

¿Qué destinos ofrece la bolsa de prácticas del Máster?

Nuestros alumnos pueden realizar sus prácticas en los estudios de los mismos profesores que les imparten las clases, incluso en empresas donde colaboran los profesores.

Volvéis a participar un año más en el Salone del Mobile Milano, donde contáis con un espacio propio del Máster.

Más que una feria del mueble, el Salón de Milán es un festival de creatividad. Como todos los años, expondremos nuestros proyectos en un espacio propio de la zona de jóvenes talentos-Ventura Centrale. Nuestros estudiantes van a exponer sus proyectos pero también van a exponerse ellos como creadores. Ninguna idea se vende sola, por buena y excepcional que sea. Vender el producto exige una buena comunicación. El momento en el que presentas el producto también es el momento en el que te presentas a ti mismo. La presentación es casi la mitad del éxito del proyecto.

 

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