El Eje Intestino-Cerebro en Animales: La Conexión Oculta

La salud y el comportamiento de los animales está cambiando, no solo se transforma en los humanos, y el eje intestino-cerebro es el causante de ello. ¿Sabías que el estómago de un animal, que está lleno de pequeños bichitos, puede afectar directamente cómo se siente y cómo piensa? Veremos, a continuación, su doble comunicación y el porqué de su importancia en nuestros animales.

¿Qué es el Eje Intestino-Cerebro?

El eje intestino-cerebro es un sistema complejo de comunicación bidireccional entre el sistema nervioso central (el cerebro) y el sistema nervioso entérico (el intestino), también conocido como «segundo cerebro«. Este sistema está compuesto por millones de neuronas que recubren las paredes del tracto gastrointestinal y que están en constante comunicación con el cerebro a través del nervio vago, así como mediante neurotransmisores y hormonas.

Su importancia radica en su capacidad para influir en una amplia gama de funciones corporales y mentales. Por ejemplo, el estado emocional puede afectar la motilidad intestinal, mientras que el estrés puede alterar la permeabilidad intestinal y la composición de la microbiota. A su vez, las señales del intestino pueden influir en el estado de ánimo, la cognición e incluso el comportamiento. Este sistema complejo no solo regula la digestión y la absorción de nutrientes, sino que también desempeña un papel crucial en la respuesta inmune y la inflamación general del cuerpo. Además, estudios recientes sugieren que desequilibrios en el eje intestino-cerebro pueden estar relacionados con diversos trastornos neurológicos y psiquiátricos, como la enfermedad de Parkinson, el autismo, la depresión y la ansiedad.

Los Pequeños Bichitos y el Cerebro

En el intestino de los animales viven muchos ‘’bichitos’’ muy pequeños llamados microbios o microbiota. Estos no solo ayudan a digerir la comida, sino que también pueden influir en cómo nos sentimos y cómo funciona nuestro cerebro.

El intestino y el cerebro están conectados y se comunican entre sí a través de nervios, sustancias químicas y señales del sistema inmunitario. Por ejemplo, algunos microbios producen sustancias como la serotonina, que es una hormona que ayuda a sentirse feliz y tranquilo.

Cuando estos bichitos están en equilibrio y saludables, ayudan a mantener el cuerpo y el cerebro funcionando bien. Pero si algo afecta a estos microbios, como una mala alimentación, estrés o medicamentos, pueden aparecer problemas. Esto puede causar que nos sintamos ansiosos, tristes o que tengamos problemas para digerir la comida.

Para cuidar a estos bichitos, necesario para que hagan bien su trabajo, es importante comer alimentos saludables con fibra, frutas, verduras y evitar comidas muy procesadas o con mucho azúcar. También ayudan los probióticos y prebióticos, que son alimentos o suplementos que alimentan a los bichitos buenos del intestino.

Así, cuidando a estos pequeños bichitos ayudamos a que nuestro intestino y nuestro cerebro estén saludables, y eso hace que nos sintamos mejor.

Cómo Afecta al Comportamiento Animal

El eje intestino-cerebro es la conexión que existe entre el cerebro y el estómago o intestino de los animales. El intestino tiene muchas bacterias buenas y otros microorganismos que ayudan a digerir la comida, pero también afectan cómo se siente y se comporta el animal.

Estas bacterias producen sustancias como la serotonina (que ayuda a sentirse feliz) y otras químicas que influyen en el ánimo y en cómo el animal maneja el estrés. Cuando hay un problema o desequilibrio en estas bacterias, llamado disbiosis, los animales pueden tener problemas como ansiedad, miedo, agresividad o comportamientos extraños.

Esto se ha visto en animales comunes como perros, gatos, caballos y también en animales de granja. Por ejemplo, los caballos pueden tener cólicos por estrés, y los animales de granja pueden ponerse muy nerviosos cuando los separan de sus madres.

Para cuidar esta conexión y ayudar a que los animales estén sanos y tranquilos, es importante darles una buena alimentación.

Por ello es que el intestino y el cerebro trabajan mejor juntos, lo que ayuda a que los animales tengan mejor salud física y también se sientan mejor por dentro.

Soluciones Sencillas: Probióticos y Prebióticos

Entender el eje intestino-cerebro nos da nuevas ideas para mejorar el bienestar de los animales a través de lo que comen, ya que una buena alimentación es vital para una buena salud:

Que los animales se alimenten de los probióticos es fundamental para su desarrollo. Estos son microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas confieren un beneficio para la salud del huésped; Los prebióticos también ayudan, que son sustratos que se utilizan de manera selectiva para la microbiota y confieren un beneficio para la salud.

Por último, una buena dieta con una alimentación variada y rica en fibra (que fomenta el equilibrio bacteriano y tiene beneficios para la alimentación diaria) ayuda a mantener una comunidad de microbios diversa y saludable, clave para que el eje funcione bien.

En resumen, el eje intestino-cerebro es una conexión entre el cerebro y el intestino que funciona como una comunicación de ida y vuelta. El intestino tiene su propio sistema nervioso y está lleno de microorganismos que ayudan a la digestión y también influyen en cómo se siente y se comporta un animal.

Estos pequeños bichitos del intestino producen sustancias que afectan el ánimo, como la serotonina, y ayudan a controlar el estrés. Cuando hay un desequilibrio en esta comunidad de microbios, los animales pueden presentar problemas de salud y comportamientos como ansiedad, agresividad o estrés, especialmente en perros, gatos, caballos y animales de granja.

Para cuidar esta conexión y la salud de los animales, es importante darles una buena alimentación con fibra, probióticos (microorganismos buenos) y prebióticos (alimentos para esos microbios). Así se mantiene el intestino sano y también el bienestar del animal.


El proyecto TRANSPAVET” impulsado por la universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia ha fomentado la profundización en el tema de la experimentación animal. El grupo de estudiantes de primero de veterinaria FALTA  han sido los autores del póster sobre el que se ha desarrollado este artículo.

Si quieres ver el póster en Realidad Aumentada, pulsa aquí.

Artículo escrito por estudiantes de primero de Periodismo: Álvaro Ibañez, Elena Alacot y Francisco Camarasa

Bibliografía

Martinez Villegas García, M. E. (2024, 12 de agosto). ¿Cómo funciona el eje intestino-cerebro? Portal Psicología y Mente.¿Cómo funciona el Eje Intestino-Cerebro?.

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Vestergaard, G. (2023, 9 de junio). Eje intestino-cerebro: La relación entre el microbioma y el comportamiento animal. All About Feed.Entender los probióticos para mejorar el rendimiento – All About Feed ES – Puerta a la Industria Global de Alimentación.

De Diego, X., Sanz, M., Paré, A., & Prados, A. (2021). Probióticos y salud mental, eje intestino-cerebro. Col·legi de Farmacèutics de Barcelona. Probióticos y salud mental. Eje intestino-cerebro – Farmaceuticonline.

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