Hacia el futuro con prácticas reales: Paola, alumna colaboradora

Cuando en 2020 termine su grado en Veterinaria, Paola (Francia) habrá completado una formación integral a mitad de camino entre las aulas y el Hospital Clínico Veterinario, donde lleva realizando prácticas desde el segundo curso. Hoy, a las puertas de concluir sus estudios, continúa como alumna colaboradora o, como ella misma dice, «aprovechando al máximo todos los recursos que te da la Universidad».

Con Paola repasamos anécdotas personales y de aprendizaje acumuladas durante este periodo en el que ha pasado de tratar a pequeños animales a decidir que lo suyo es, definitivamente, el mundo de los caballos.

¿Por cuántos servicios del Hospital has pasado? 

Cuando empecé en segundo, entré en el servicio de Anatomía Patológica. Hice unas 150 horas aquel curso en total. En tercero estuve en el Servicio Equino de Reproducción y en Anestesia de pequeños animales. El año pasado colaboré en el servicio de Medicina Interna y Cirugía de caballos. Realicé más de 350 horas de prácticas en todo el año.

Eso está muy por encima de la media de horas, que son unas 200-250…También dice mucho de tu compromiso.

¡He aprendido tanto…! Compatibilizarlo con los estudios es complicado, pero he aprendido mucho, he reforzado en la práctica lo que iba aprendiendo en la teoría. Me ha abierto muchas puertas, he ido accediendo cada vez a más tareas. Ha sido una evolución constante gracias al esfuerzo. Cuando entré en equinos sabía muy poco, ni siquiera me orientaba bien por el hospital, y hoy hago ecografías, extraigo muestras de sangre y cambios de vendajes.

Junto al apoyo de los profesores, contar con unas buenas instalaciones habrá contribuido a que esa evolución sea más sólida.

Sin duda alguna. Contamos con dos quirófanos, un TAC para ponis, y todo el material necesario. Es una suerte que puedas realizar este tipo de colaboración y poner en práctica tus conocimientos en unas instalaciones que están en el mismo campus, sin tener que desplazarte.

«Esta colaboración me ha servido para saber hacia dónde orientarme profesionalmente en el futuro».

Sigues con equinos este año, ¿cuál ha sido el último caso que has tratado o que recuerdes de manera especial?

Hace poco tuvimos una urgencia de madrugada. Llegó un pony con cólicos, su estado era preocupante. Estuve cuidando de él desde las 2 a las 6 de la mañana. Después de intervenirle estuvo en infecciosos y, por suerte, se recuperó del todo.

¿Cómo se organizan los horarios?

Lo importante es que sea compatible con los estudios. El horario es flexible, de manera que puedas estar aquí en los momentos en los que no tienes clase. Podemos hacer guardias, fines de semana, estar durante las vacaciones… Lo más interesante es estar desde el principio, poder seguir todo el proceso, desde la admisión del animal, hasta la cirugía o el tratamiento médico que se le aplique.

¿Cuál es tu papel como asistente de cirugía?

Realizamos lo que se denomina Asistencia Veterinaria Circulante, es decir, preparamos todo el material necesario para la intervención. Toda esta experiencia es muy enriquecedora a nivel formativo, no sólo se nota la diferencia a la hora de aprender nuevas prácticas de anatomía, clínicas o de aplicar la teoría, también te orienta para saber hacia dónde quieres dirigirte.

En tu caso, ese horizonte está claro pero, ¿tienes alguna predilección dentro del ámbito de los equinos?

Quiero dedicarme a los caballos de competición; caballos de salto. Es una especialidad que, como veterinario, te obliga a moverte, a desplazarte hasta donde está el ejemplar que tienes que tratar, es más dinámica y eso es algo que me atrae. Voy a intentar formarme para ser muy buena veterinaria, quiero tener la seguridad de que lo que haga con un caballo sea lo mejor para él. Los caballos son unos animales que desprenden respeto, son nobles, y se merecen estar en manos expertas.

¿Ya sabes donde te llevará ese reto permanente de excelencia formativa?

Mi intención es hacer un internado internacional después de graduarme en la CEU UCH. De momento he solicitado hacerlo en una de las facultades veterinarias más prestigiosas de EEUU, la UC Davis, en California. Estoy pendiente de recopilar alguna documentación más para garantizarme que me escojan allí, espero tenerlo todo listo y poder irme el próximo año.

Estaremos pendientes de tus noticias. Quedamos para celebrar que te vas y para que nos cuentes cómo ha ido cuando vuelvas.

¡Eso está hecho!

Muchas gracias, Paola, por compartir estos años de experiencias. Suerte!

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