El Observatorio de Gobernanza, Transparencia y RSC de la UCH CEU y la Fundación COSO han celebrado en el Palacio de Colomina la jornada «Más allá de la talla: Diseño, Inclusión y futuro», un encuentro que ha reunido a representantes del ámbito universitario, empresas del sector de la moda, organizaciones de personas con discapacidad y ciudadanía comprometida con la construcción de una sociedad más inclusiva.
La jornada fue inaugurada por la codirectora del Observatorio, Pilar Paricio, y la directora de COSO Moda, Amparo Ferrando, quienes destacaron la necesidad de avanzar hacia una industria de la moda más diversa, accesible y representativa de la realidad social. Durante el encuentro se puso de relieve que la moda inclusiva no solo contribuye a mejorar la autonomía personal, la autoestima y la participación social de las personas, sino que constituye también una importante oportunidad de innovación y crecimiento para el tejido empresarial.
Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 12 % de la población mundial vive con algún tipo de discapacidad. Además, se trata de una realidad que muchas personas experimentan o experimentarán a lo largo de su vida, ya sea de forma temporal o permanente. Por ello, cuando se habla de moda inclusiva no se hace referencia únicamente a un nicho de mercado, sino a una realidad que afecta a millones de personas en todo el mundo.


La primera intervención corrió a cargo de Antonio Luis Martínez-Pujalte, director de la Cátedra de Discapacidad y Empleabilidad TEMPE-APSA (Universidad Miguel Hernández), quien abordó la inclusión desde la perspectiva de los derechos de las personas con discapacidad y su plena participación en la sociedad. Su ponencia sirvió para reflexionar sobre la necesidad de eliminar barreras y promover entornos que garanticen la igualdad de oportunidades.
A continuación, la profesora Pilar Paricio condujo una entrevista participativa con Yolanda de la Fuente Robles, catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales y directora del Máster Universitario en Dependencia e Igualdad en la Autonomía Personal (Universidad de Jaén), y Almudena García de la Fuente, fundadora de la agencia Fontaine Finesse. Durante la conversación, ambas compartieron algunas de las reflexiones recogidas en su obra «La accesibilidad y el derecho a vestir. El movimiento body positive» (ARANZADI), en la que analizan la relación entre moda, inclusión y accesibilidad. Durante su intervención las ponentes repasaron la evolución de la industria de la moda hacia modelos cada vez más diversos y representativos, subrayando que la inclusión se ha convertido en un valor estratégico para las marcas y en una respuesta necesaria a la creciente demanda social de diversidad y equidad.


La jornada concluyó con la mesa redonda «Empresas que Transforman: La Revolución Inclusiva», moderada por la profesora de la CEU UCH Elisa Regadera. En ella participaron tres profesionales que están impulsando cambios significativos desde ámbitos complementarios. Carolina Asensio, cofundadora de Freeformstyle, explicó cómo el diseño puede responder a las necesidades de las personas sin renunciar a la creatividad, la calidad ni las tendencias. Por su parte, Jessica Romero, creadora de “ALBERTY’S Fábrica de Cambios”, presentó este espacio de inclusión, formación y colaboración en el que se desarrollan proyectos, talleres e iniciativas inclusivas que conectan a personas, familias y empresas. Finalmente, M. José Andrés, directora de Andrespert, Escuela de Patronaje y Moda, puso el foco en la importancia de la colaboración entre patronistas y usuarios de moda adaptada para impulsar una formación capaz de conectar de manera efectiva creatividad, industria y accesibilidad.


Durante la intervención se recordó que solo en Europa el mercado de la moda inclusiva mueve decenas de miles de millones de euros, una cifra que evidencia que la inclusión, además de una cuestión de derechos y representación, responde también a una necesidad real que la industria está empezando a reconocer. Sin embargo, todavía persisten importantes desafíos, pues según datos del Instituto de Investigación para Consumidores con Discapacidad (RIDC), con sede en Gran Bretaña, el 62 % de las personas con discapacidad afirma tener dificultades para encontrar prendas con las que sentirse cómoda y satisfecha, mientras que el 77 % considera que la ropa adaptada es esencial o mejora significativamente su calidad de vida. Estos datos ponen de manifiesto la distancia que aún existe entre las necesidades reales de los consumidores y la oferta disponible en el mercado.
A través de las distintas intervenciones, la jornada evidenció que la moda inclusiva representa mucho más que una tendencia emergente: constituye una herramienta de transformación social y una oportunidad para construir una industria más innovadora, sostenible y comprometida con la diversidad.
