Comer sano en España: ¡descubre la cocina española!

¿Tienes remordimientos de conciencia cada vez que comes churros con chocolate porque piensas que no son demasiado sanos? No te preocupes porque, en España, es muy fácil comer bien y de forma saludable: ¡sólo tienes que seguir la dieta española! De hecho, la cocina tradicional española es a menudo etiquetada como una de las más sanas y diversas del mundo. Así que, aunque sabemos que los churros, las pastas y las carnes están de muerte, es hora de que descubras otro tipo de cocina más saludable.

El aceite de oliva es un ingrediente básico en la cocina española

El concepto «dieta mediterránea» hace referencia a un tipo de cocina basado en recetas y culturas tradicionales de varios países del eje Mediterráneo: Grecia, Chipre, Italia, España, Croacia, Marruecos y Portugal. Como puedes imaginar, la gastronomía de estos países presenta muchas particularidades, pero hay ciertos elementos que son comunes. Estos son los que, de forma general, conforman la dieta mediterránea.

Bienvenidos a la dieta mediterránea

Para explicarlo brevemente, podemos decir que la dieta mediterránea consiste en una alimentación donde la presencia de aceite de oliva, verduras, frutas, legumbres y cereales es alta. Por otro lado, hay mayor consumo de pescado y marisco que de huevos y carne de ave, aunque estos también entran dentro de la dieta. Los productos lácteos como queso y yogur, así como el vino tinto, también tienen una presencia muy importante en esta dieta tan nuestra. Por otro lado, la carne roja se toma con más moderación, y los alimentos procesados y excesivamente azucarados no tienen cabida. La dieta mediterránea está repleta de grasas buenas o insaturadas provenientes del aceite de oliva, los frutos secos y el pescado, y es además muy rica en fibra proveniente de las verduras, frutas y cereales. Por todas estas razones, la dieta mediterránea es muy saludable y ayuda a prevenir enfermedades del corazón, la hipertensión arterial y la diabetes: ¡son todo ventajas para nuestra salud!

La cocina española forma parte, por lo tanto, de la dieta mediterránea. Por eso, cuando te fijes en la manera de comer española, no te resultará complicado hacer la conexión. En general, en España consumimos una gran cantidad de aceite de oliva, que utilizamos tanto para cocinar como en crudo. El pescado y marisco, tanto de la vertiente mediterránea como atlántica, se consumen de mil maneras diferentes, ¡y siempre con materia prima fresca y de mercado! En cualquier caso, también es habitual incluir en la dieta algo de carne roja, pan y dulces, aunque estrictamente no estén incluidos dentro de la dieta mediterránea.

Y, claro, al hablar de cocina española es importante tener en cuenta que cada región del país tiene sus propias tradiciones y recetas típicas, y que no tienen que ser necesariamente mediterráneas. Por eso, en España nunca te aburrirás de comer platos diferentes y deliciosos, ¡y siempre sobre una base de ingredientes frescos y saludables!

Así que, si durante tu estancia de estudios en España quieres probar algo sano además de los deliciosos churros, aquí te damos algunas pistas para acercarte un poco más a la dieta española:

Come fresco siempre que puedas

Incluye en tu alimentación diaria verduras y frutas frescas y de temporada. Puedes añadir alguna legumbre o verdura como acompañamiento o, por qué no, convertirlas en tu plato principal. Prueba algunos platos ligeros hechos a base de verduras como el gazpacho o el salmorejo, tan típicos de Andalucía, o decántate por platos de legumbres más contundentes y habituales en el centro de la Península.

Más pescado y un poco menos de carne

A nosotros también nos encanta la carne y el embutido, pero te animamos a probar las anchoas, el pulpo, el atún y toda clase de pequeños mariscos y moluscos. No lo dudes la próxima vez que te vayas de tapas, o incluso lánzate a pedir una paella de marisco la próxima vez que visites la costa de Valencia. La región de Galicia, en el noroeste del país, también es muy conocida por el marisco: ¡el pulpo a la gallega está simplemente delicioso!

Sé generoso con el aceite de oliva

En España no cocinamos con mantequilla, sino que utilizamos aceite de oliva. Y para ensaladas y tostadas, lo que más nos gusta es aliñar con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra (así se llama). El famoso pa amb tomàquet catalán es fácil y delicioso como almuerzo o merienda: simplemente coge un tomate, restriégalo bien sobre un trozo de pan, añade buen aceite y aderézalo con una pizca (¡no mucha!) de sal.

La fruta fresca, que no falte

De postre, elige siempre fruta y come frutos secos como snack. No negaremos que, en ocasiones, es bueno darse un capricho y caer en alguna deliciosa tentación, pero siempre con moderación.

Añade algo de ejercicio a la fórmula

La dieta mediterránea no sólo hace referencia a la comida, sino que es un estilo de vida. Y una de las razones por las que esta dieta es tan saludable es precisamente porque va unida a la actividad física. El ejercicio casi forma parte de la dieta así que, ¡empieza a moverte para tener un estilo de vida más saludable! Y ni siquiera es necesario que te apuntes a un gimnasio: basta con que subas las escaleras andando, te animes a desplazarte en bicicleta o des paseos diarios.

Mira a tu alrededor y únete al movimiento 

Para un español, lo más importante es comer con amigos o familiares y, sobre todo, tomarse el tiempo necesario para disfrutar de la comida. De hecho, la dieta mediterránea ha sido clasificada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO no sólo por cómo está elaborada, sino por cómo «se vive»: de manera social, algo que aquí en el sur de Europa forma parte de nuestra identidad.

Así que reúne a tus amigos, cocina con ellos algunos platos típicos y tómate tu tiempo para disfrutar de una compañía y una gastronomía deliciosas: es así como empezarás a disfrutar de la cocina española.


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