¿Es posible una Navidad más sostenible?

Y por fin llegó la Navidad a nuestros hogares. Blanca y llena de buenos deseos como todos los años pero, ¿realmente sostenible?

Algunos estudios han calculado que, en Navidad, el gasto medio de las familias aumenta hasta un 60%, al tiempo que los residuos que generamos se incrementan en un 30%. Sí, decididamente caemos en un comportamiento excesivamente consumista en esta época y eso la convierte en, digamos, poco «amigable» con el medio ambiente. Sin embargo, ¿significa esto que hemos de renunciar al espíritu navideño? ¡En absoluto! Podemos seguir disfrutando de la época más mágica del año añadiendo a nuestra lista de deseos un toque de sostenibilidad.

Y si además agregamos un poco de creatividad y un mucho de fe y de calor familiar, ¡puede que incluso vivamos la Navidad de una forma más intensa, divertida y auténtica!

Sí, ¡una Navidad sostenible pero llena de luz, color y regalos es posible!

01. Acaba con la locura de los regalos

Está claro: Navidad es una época para recibir, pero sobre todo para dar. A todos nos gusta comprar regalos para nuestros familiares y amigos, pero a veces el presupuesto se acaba demasiado rápido, al igual que las ideas: ¿qué regalar a tu padre o a tu madre, si tienen de todo?, ¿cuánto invertir en cada regalo para que nadie se quede sin su obsequio? Porque a veces menos es más, aquí van una serie de ideas para seguir demostrando tu afecto a tus seres queridos, sin olvidarte del planeta y de la sociedad:

  • Regala sostenibilidad: Quizás sea una buena ocasión para buscar alternativas a las marcas y productos tradicionales e ir a la caza de opciones más sostenibles. Cosmética natural, tejidos orgánicos, productos no testados en animales: ¡sólo hay que indagar un poco para encontrar regalos diferentes y llenos de significado!
  • Regala experiencias: Opta por regalar servicios y no productos, especialmente a los adultos: ¿qué tal un circuito bienestar para tu padre, un curso en línea de fotografía para tu hermana o una suscripción para ti, amante de la ópera?
  • Huye de las pilas y baterías: Volver a lo clásico, por encima de las modas, siempre funciona. Los juegos de mesa y los juguetes hechos de madera o metal estimulan la mecánica y la creatividad de los niños, al tiempo que evitan el uso de baterías.
  • Recurre al amigo invisible: Se trata de una excelente fórmula para regalar sin caer en excesos y puede convertirse en un juego muy divertido entre amigos y familiares: ¡a veces tu amigo invisible, aquel que te ha hecho el regalo perfecto, es quien menos te lo esperas!

02. Consume menos, pero consume mejor

Y no sólo en época navideña, sino a lo largo de todo el año. Siempre es una buena idea planificar con tiempo tus compras para minimizar los residuos posteriores: compra solamente aquello que necesites o pienses que vas a consumir en estos días.

En esta época de exceso calórico, no te olvides de la fruta y verdura. Pero, sobre todo, ¡no desperdicies la comida!

Por eso, si vas a ser anfitrión de alguno de los festines de estos días, piénsatelo dos veces antes de lanzarte a los tradicionales y deliciosos (pero no siempre demasiado saludables) menús navideños. Sorprende a tus invitados con nuevas recetas que incluyan más verdura y menos carne, más fruta y menos azúcar. Y, por supuesto, apuesta por el comercio de proximidad, los dulces artesanos y los ingredientes frescos. Comprar a granel y en tiendas de barrio no sólo te garantizará más calidad, sino que además estarás colaborando con la economía local y disminuirás la huella de carbono asociada a tus compras.

Recuerda: la Navidad la forman los momentos, no los objetos. Una mañana de mercado junto a tus amigos o familiares para comprar los ingredientes de esa comida o cena especial (¡que podéis cocinar juntos!), puede convertirse en una experiencia divertida y 100% navideña.

03. Una Navidad iluminada… y más sostenible

Desde luego, no sería Navidad sin las luces adornando nuestras calles y belenes, o los regalos bajo el árbol. Pero, a la hora de decorar tu hogar o envolver tus regalos, ¿qué tal si optas por un modelo de Navidad más sostenible?

Busca bombillas LED para decorar porque, al no contener mercurio ni tungsteno, contaminan mucho menos. Cierto es que pueden resultar un poco más costosas, pero los precios son cada vez más asequibles y, además de ser reciclables y consumir menos energía, tienen una vida útil mucho mayor que las luces tradicionales.

Según la Agencia de Protección Ambiental de EEUU, el 40% de la venta de pilas y baterías se produce en época navideña

¿Eres de los que todavía manda tarjetas? Si es así, no vamos a intentar convencerte de que te pases a los mensajes electrónicos, pero piensa esto: sólo en EEUU, el papel que cada año se destina a producir tarjetas navideñas equivale a 300 000 árboles. Decantarte por opciones más caseras, recicladas y hechas a mano dará a tu mensaje de felicitación un toque más personal y auténtico. Y si aun así sigues queriendo comprar tarjetas… ¡busca al menos aquellas que colaboran con ONGs!

Y, ¿qué ocurre con los regalos? Lamentamos decirte que el papel de envolver, así como el adhesivo, el celofán y la purpurina, suelen incluir materiales plásticos que tienen un gran impacto ambiental. Existen, eso sí, opciones más ecológicas como usar papel reciclado o incluso papel de periódico para envolver tus obsequios. O, si quieres convertir el ritual del embalaje en algo todavía más divertido y detallista, ¿por qué no probar con la técnica japonesa del Furoshiki? Tan sólo necesitarás telas de colores (pueden ser retales o pañuelos que ya no utilices), algo de tiempo y un poco de maña. El resultado, eso sí, valdrá la pena.

04. Regala a quien más lo necesita

La Navidad es para todos, no sólo para nuestro círculo más cercano. Hay muchas familias y niños que viven situaciones difíciles y no tienen la oportunidad de disfrutar las fiestas como nosotros. Por eso, en estos días más que nunca hemos de ser conscientes de lo afortunados que somos y dejar que la solidaridad aflore en nosotros.

Huye del plástico: la madera, el metal y los tejidos orgánicos serán tus aliados para una Navidad sostenible

Hay muchas formas de regalar en estos días, y no es difícil encontrar la que más se ajuste a tus posibilidades. Si quieres regalar algo de tu tiempo, tu talento o tus recursos, hay muchas formas de hacerlo. En la universidad, por ejemplo, puedes acercarte a la Cátedra de la Solidaridad para informarte sobre sus campañas de recogida de juguetes, de acompañamiento o de colaboración con diferentes fundaciones y organizaciones caritativas. Y que la pandemia no te eche atrás porque existen formas seguras de seguir colaborando a golpe de click: ¿has pensado en convertir tu regalo en una donación solidaria?

Sí, definitivamente esta es una época de excesos. Por eso, mejor que sea de exceso de amor, de solidaridad y de conciencia medioambiental: ¡te deseamos una feliz (y muy sostenible) Navidad!

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