Primera atención psicológica en Emergencias y Catástrofes: Fernando Pena

Dijo que volvería: y lo cumplió. El profesor Fernando Pena impartió la sesión nº 19 del Máster de Urgencias, Emergencias y Catástrofes en la tarde del viernes 20 de abril de 2018.

Fernando Pena, nos hizo reír, llorar y reflexionar sobre cuestiones que atañen a la atención sanitaria de las enfermeras ante situaciones límite, como son las urgencias y emergencias. También nos hizo adquirir nuevos conocimientos y habilidades para mejorar nuestra actuación ante víctimas de este tipo, pero no solo consiguió eso sino que nos hizo mirar también hacia dentro, cómo nos afectan como sanitarios estas situaciones, como podemos controlarnos y realizar una actuación acorde a la necesidad de la víctima, a la realidad.

En la asistencia “psicológica” en momentos de crisis, surgen preocupaciones y miedos ante ese accidente en el que no sabemos que nos vamos a encontrar: heridos de diferente gravedad y edad, niños muertos, sangre, cuerpos mutilados, imágenes que pueden permanecer en nuestra mente mucho tiempo y que in situ nos puede bloquear.

¿Qué nos vamos a encontrar?

¿Sabremos actuar ante esa situación?

Los psicólogos son los especialistas ideales para preparar a los profesionales sanitarios ante estas situaciones pero también preparan a los familiares en el reconocimiento de cadáveres, que en muchas situaciones de incidente de múltiples víctimas (IMV) están irreconocibles.

Fernando nos recordó IMV producidos en las últimas décadas en España, realizando una explicación de la actuación que se realizó. Alternó la teoría con casos reales vividos el mismo como profesional y otros que conocía.

Y empezó la magia… yo pensaba que Fernando era Psicólogo pero también hace magia… nuestros alumnos empezaron  a “abrirse” emocionalmente y a participar de forma activa en la sesión.

Nando (izquierda) atendiendo a una victima tras un suceso

“Cuando no sabes que decir, no digas nada”

“La presencia ante un familiar de una victima es la mayor de las ayudas”

Sobre todo hay que mantener la calma pues en los familiares pueden aparecer reacciones adaptadas e inadaptadas, el pánico (con todo la sintomatología asociada: hiperventilación, diaforesis, alteración del la conciencia, taquicardia…).

En muchas ocasiones el pánico individual se convierte en colectivo (tiene que ver con las neuronas espejo): en ambientes en los que se encuentran los familiares de víctimas, la reacción de una sola persona puede generar en el resto la misma reacción. Así, es necesario controlar el pánico individual para que no se genere pánico colectivo.

El separar en diferentes habitaciones a los familiares (una habitación por familia: grupo de familias) puede ser una técnica, distribuyendo a su lugar un nuevo familiar, lo que Fernando denominó “Núcleos de apoyo”.

Es muy importante también identificarse: que somos personal sanitario, que estamos para ayudarles: en el momento inicial es como un “triaje”, valorar quién necesita primero ayuda y qué necesita.

EL control de la ansiedad se hace necesario en la medida en que su aparición e incremento no favorece la comunicación. La Respiración Diafragmática Lenta (RDL) es una buena técnica para disminuir la ansiedad.

Respiración Diafragmática Lenta

Favorecer la “ventilación emocional”: que el familiar/víctima narre lo sucedido y que nosotros, los primeros intervinientes, seamos capaces de escuchar (escucha activa), empatizando e informando de lo que está sucediendo.

“La incertidumbre es el mayor generador de ansiedad”

“Vengo a decirte que no tengo nada que decirte”

La comunicación con los familiares/víctimas es primordial, aunque no tengamos nuevos noticias: también necesitan saber eso.

Fernando también nos hablo de la “Teoría de la memoria dependiente de estado”, de Gordon H. Bower, en la en que una situación normal, la información y la emoción se “almacenan en nuestro cerebro”. Reprocesamiento del proceso: construir realidades. Anclar: relacionar la emoción con el suceso (información).

Gordon H. Bower

A veces también nos toca dar malas noticias. Y debemos saber cómo darlas. Muy importante en este proceso es el cómo, el tiempo que empleamos, el lugar, el contacto visual, la empatía, el contacto físico, el acercamiento, el abrazar, el crear confianza al otro…

¿Por qué no abrazar?

Un apartado muy especial y qué trabajamos en la sesión en cómo dar malas noticias a niños, es decir, cuando alguno de sus familiares (pueden ser sus propios padres) han sufrido un accidente o han muerto. Hay muchos factores que influyen como es la edad del niño, su nivel cognitivo, dar una información gradual, ser informado por alguien conocido o un familiar directo, al mismo nivel físico, en un lugar seguro (conocido, su casa), trasmitiendo seguridad vital (cómo va a ser su vida ahora, dando soluciones y resolviendo dudas) y evitando “explosiones” emocionales delante de él. Todas estas respuestas surgieron de los alumnos del Máster junto a Fernando.

Estimado profesor, te esperamos en la próxima sesión.

¡Mil gracias!

Dr. Jose Vte Carmona Simarro

Fernando Pena es Psicólogo en Valencia director del Centro de Psicología Calma Al Mar, profesor universitario y director del Instituto Europeo de Formación de Formadores. Puedes saber más sobre él en www.fernandopena.es

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