Gestión del agua residual. Importancia para la Salud Pública

La gestión de aguas residuales forma parte de los factores medioambientales determinantes de la salud.

La Salud Pública se ocupa del estado de salud de las colectividades. Garantizar que el agua es segura permite evitar enfermedades debido a su condición. El tratamiento  del agua conlleva que no contiene gérmenes ni sustancias tóxicas que puedan afectar la salud de las personas.

¿Qué son las aguas residuales?

El agua residual es producto de la actividad humana. Las aguas residuales son aquellas aguas con impurezas procedentes de vertidos de diferentes orígenes: domésticos e industriales, principalmente. De esta forma, tenemos que las aguas residuales pueden contener elementos contaminantes originados por productos de desecho derivados de la actividad humana.

¿Por qué son peligrosas para la salud pública?

Las aguas residuales poseen altas concentraciones de patógenos: bacterias, virus protozoos, helmintos y, contaminantes de naturaleza química como medicamentos, metales pesados, hidrocarburos… Si no se eliminan estos productos de las aguas pueden afectar nuestra salud. 

Depuración del agua residual

La depuración de agua se refiere al tratamiento o adecuación del agua residual previo a su vertido a cauce, mientras que la potabilización es el conjunto de procesos que hacen que el agua sea sanitariamente aceptable para su consumo humano. 

Esquema sinóptico de una estación depuradora «tipo», constituida por un pretratamiento, tratamiento primario y tratamiento biológico secundario convencional. La parte inferior sustituye la línea de fangos.

El tratamiento de aguas residuales consiste en una serie de procesos físicos, químicos y biológicos que eliminan los contaminantes del agua para que el ser humano pueda hacer uso de ella.

El agua es «recogida» por un entramado de tuberías y alcantarillas, denominadas de «saneamiento», y transportada a una estación depuradora de aguas residuales (EDAR), donde es tratada en función de la capacidad de la planta para posteriormente ser vertida a un medio receptor (río, lago, embalse, mar).

Los objetivos que persigue toda estación depuradora son fundamentalmente la eliminación de sólidos (en suspensión, flotantes, gruesos o finos), la estabilización o degradación de la materia orgánica, la reducción de patógenos y, en algunos casos en instalaciones más complejas, la eliminación de nutrientes (nitrógeno y fósforo) o metales traza. Se debe tener presente siempre que una EDAR no tiene como fin adecuar un agua para su uso humano, sino para no perturbar la calidad inicial de un cauce.

En la asignatura de Salud Pública y Enfermería Comunitaria I de 2º de Grado en Enfermería hemos visitado la EDAR de Pinedo para conocer cómo se tratan las aguas residuales de la zona de Silla y alrededores.

La gestión de aguas residuales previene enfermedades gastrointestinales frecuentemente asociadas al consumo de agua o alimentos contaminado  El tratamiento actualmente aplicado a las aguas residuales procesadas por métodos biológicos y físico-químicos ha reducido significativamente la incidencia de enfermedades entre la población, especialmente las de etiología bacteriana. El control de la contaminación del medio ambiente forma parte de las actividades llevadas a cabo por la Salud Pública para evitar la transmisión de enfermedades.

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