Un equipo de investigadores del CEU Cardenal Herrera y de la Universitat de València ha observado que el tratamiento con semaglutida, un fármaco utilizado en la diabetes tipo 2 y la obesidad, puede producir una reducción significativa de la grasa corporal sin comprometer la masa muscular en pacientes con enfermedad renal avanzada que reciben hemodiálisis.
El estudio siguió durante seis meses a 13 pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad en tratamiento con hemodiálisis, y evaluó cambios en la composición corporal mediante bioimpedancia espectroscópica, una técnica que permite diferenciar con precisión la masa grasa y la masa magra.

Reducción selectiva de grasa corporal
Los resultados mostraron una disminución significativa de la masa grasa, de aproximadamente 9 kg, mientras que la masa magra se mantuvo estable.
Este hallazgo es especialmente importante en pacientes con enfermedad renal crónica avanzada, ya que la pérdida de masa muscular puede favorecer el desarrollo de desnutrición o wasting proteico-energético, una complicación frecuente asociada a un peor pronóstico clínico.
Además, el peso seco de los pacientes disminuyó de forma significativa, pasando de una mediana de 99,5 kg al inicio a 94,0 kg tras seis meses de tratamiento.
Preservación de la masa muscular
Uno de los resultados más relevantes del estudio fue la preservación de la masa magra durante el tratamiento. También se observó estabilidad en parámetros clínicos relacionados con el estado nutricional, como la masa muscular y los niveles de albúmina sérica.
Este dato sugiere que la pérdida de peso inducida por semaglutida en estos pacientes se debe principalmente a la reducción del tejido adiposo, evitando el deterioro nutricional que podría producirse con otras estrategias de pérdida de peso.
Seguridad y buena tolerabilidad
El tratamiento fue bien tolerado en general. Los efectos adversos observados fueron leves y principalmente gastrointestinales, sin registrarse episodios de hipoglucemia durante el periodo de seguimiento.
Estos resultados refuerzan el potencial de los agonistas del receptor GLP-1 como estrategia terapéutica para mejorar el perfil metabólico en pacientes con enfermedad renal avanzada.
Implicaciones clínicas
Los pacientes con enfermedad renal crónica avanzada presentan con frecuencia obesidad y alteraciones metabólicas, pero el manejo del peso en este contexto es complejo debido al riesgo de pérdida de masa muscular.
Los hallazgos de este estudio sugieren que tratamientos dirigidos a las vías metabólicas del tejido adiposo podrían ayudar a mejorar la salud cardiometabólica de estos pacientes sin comprometer su estado nutricional.
Este tipo de investigaciones abre nuevas vías para el desarrollo de estrategias terapéuticas más seguras y precisas en una población especialmente vulnerable.














