Entre los días 27 y 29 de marzo de 2026 ha tenido lugar el IVRJ 2026: THE 3RD IVR JAPAN ITERNACIONAL CONFERENCE en Kanazawa (Japón) en el cual ha participado la catedrática de Derecho Internacional Público, Susana Sanz Caballero, quien ha presidido el panel de «Justicia internacional y derecho internacional» en dicho congreso.

Enlace al post de X sobre la participación de Susana Sanz en el Congreso sobre Estado de Derecho celebrado en Japón: (21) Rule of Law Crisis EU 🇪🇺 (@RoLcrisisEU) / X
Durante su intervención, la catedrática Susana Sanz, bajo el título: «El Tribunal Especial para el Crimen de Agresión contra Ucrania: objetivos, desafíos y relación con el Estado de derecho» sostuvo que: «El establecimiento de un Tribunal Especial para el Crimen de Agresión contra Ucrania dentro del marco del Consejo de Europa marca un punto de inflexión en la evolución de la justicia internacional y en la consolidación del Estado de derecho más allá de las fronteras nacionales. La iniciativa surgió de esfuerzos políticos y jurídicos que cobraron impulso a lo largo de 2025. Tanto la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa como el Parlamento Europeo emitieron resoluciones en apoyo a la creación de dicho tribunal, mientras que Ucrania involucró activamente a socios de todo el mundo para construir consenso. Un Grupo Central de alrededor de cuarenta Estados, trabajando junto con las autoridades ucranianas, el Consejo de Europa y los servicios jurídicos de la UE, preparó los instrumentos jurídicos necesarios. El 25 de junio de 2025, el Presidente de Ucrania y la Secretaria General del Consejo de Europa firmaron el Acuerdo bilateral, sentando así las bases para la creación del Tribunal.

Este nuevo órgano está destinado a procesar a los altos dirigentes políticos y militares responsables de la decisión de iniciar la guerra de agresión contra Ucrania. Si bien la Corte Penal Internacional mantiene jurisdicción sobre crímenes de guerra, genocidio y crímenes de lesa humanidad, carece de competencia respecto del crimen de agresión en este caso específico. El Tribunal Especial está, por tanto, diseñado para cerrar esta brecha de responsabilidad, garantizando que los arquitectos de la agresión no gocen de impunidad.
La importancia del Tribunal va más allá del conflicto ucraniano. Encierra la esencia del Estado de derecho: el principio de que ningún individuo o Estado está por encima de las normas jurídicas. Al criminalizar el propio acto de agresión, reafirma que el derecho internacional no es meramente declarativo, sino exigible mediante una adjudicación imparcial. También refuerza la credibilidad del orden jurídico internacional al contrarrestar la percepción de aplicación selectiva, una de las principales críticas dirigidas a los mecanismos de justicia internacional.
Además, la creación del Tribunal ilustra la capacidad de Europa para adaptar su arquitectura institucional a desafíos imprevistos. Fortalece las dimensiones clave del Estado de derecho —legalidad, rendición de cuentas, igualdad ante la ley e innovación institucional— al tiempo que refuerza la identidad de Europa como una comunidad basada en la democracia, los derechos humanos y la justicia.
Este artículo examinará el mandato del Tribunal, los obstáculos que enfrenta y sus implicaciones más amplias. Sostiene que esta iniciativa no solo proporciona a Ucrania un camino hacia la justicia, sino que también representa un hito en la consolidación del Estado de derecho internacional, conectando los órdenes jurídicos nacionales e internacionales frente a la agresión.»




