Alicia Aranda es la responsable del Servicio de Idiomas de nuestra universidad. Ella y su equipo han visto cómo, en los últimos años, la demanda de cursos de inglés ha aumentado mucho entre los estudiantes de la CEU UCH. Algo que se une al incremento de estudiantes no hispanohablantes en nuestros campus, que necesitan cursos de español y servicios adicionales.

Parece claro que, en este momento, dominar idiomas extranjeros ya no es un valor añadido, sino un elemento necesario en el curriculum de cualquiera que quiera acceder a un buen puesto de trabajo. Por suerte, una universidad internacional como la nuestra está más que preparada para enfrentarse a este reto.

Las puertas del Servicio de Idiomas siempre están abiertas para los estudiantes CEU

De hecho, el Servicio de Idiomas que dirige Alicia es un buen ejemplo del proceso de internacionalización que ha experimentado la CEU UCH en los últimos años. Aquí uno puede cruzarse con profesores de España, Francia, Reino Unido, Irlanda o incluso China: un equipo multinacional de docentes con una amplia experiencia en la enseñanza a estudiantes españoles y no nativos. Con el prestigio añadido de que, en este momento, tres de los miembros del equipo son doctores y han desarrollado proyectos de investigación en temas relacionados con la lengua y la cultura.

Las ventajas de aprender idiomas extranjeros

Dinos Alicia, ¿cómo definirías tú un currículum internacional y qué características crees que debería incluir?

En mi opinión, un currículum verdaderamente internacional debería incluir tres grandes elementos. En primer lugar, experiencia profesional acorde al perfil académico del candidato. Evidentemente, esto no sólo se aplica a sus conocimientos, sino también a su experiencia práctica. Relacionándolo con los idiomas, lo interesante sería poder ver ese aspecto práctico en el uso de la lengua: por ejemplo, si el candidato ha trabajado en una empresa internacional o si ha formado parte de un equipo multinacional.

«LOS ESTUDIANTES DEBERÍAN SER CONSCIENTES DE LA VENTAJA QUE SUPONE ESTUDIAR EN UNA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL COMO LA CEU UCH»

En segundo lugar, diría que las actividades extracurriculares, como el voluntariado, también son muy importantes. En nuestra universidad, por ejemplo, muchos estudiantes participan cada año en nuestras misiones solidarias, colaborando con proyectos en Africa o Filipinas. En este tipo de actividades uno puede entrever el uso que se ha hecho de una lengua, porque los estudiantes están obligados a desenvolverse en un idioma que no es el suyo.

Por último, mencionaría sin dudar una certificación idiomática. En un currículum se tiene que demostrar que se han adquirido ciertas destrezas idiomáticas, y un diploma o certificado reconocido es la única forma de hacerlo. Es la evidencia física de que uno posee ese nivel de conocimiento aunque, evidentemente, ¡el candidato tendrá que demostrar en una entrevista que realmente habla ese idioma!

¿Cómo crees que las empresas valoran a los jóvenes que han tenido experiencias internacionales o que han cursado sus estudios en otro país?

Esos estudiantes cuentan con una ventaja competitiva enorme porque han podido mejorar mucho sus habilidades idiomáticas. Por esta razón, les invitaría a realizar alguna estancia fuera de España, mejorar su nivel, y entonces hacer un examen que les permitiera acreditar ese nivel. Esto es básico si quieren competir en el mercado laboral a nivel internacional. Y, por supuesto, recomendaría siempre que el examen fuera oficial y reconocido: los empleadores siempre piden un diploma oficial.

¿Dirías que hablar diferentes lenguas es algo básico para acceder al mercado de trabajo?

El inglés es, sin lugar a dudas, el idioma más internacional y diría que es absolutamente indispensable dominarlo si se quiere progresar en el mundo profesional.

En cualquier caso, desde nuestro servicio invitamos a los estudiantes a lanzarse al aprendizaje de otras lenguas como el francés, el alemán o el chino. Aquéllos que quieran irse a estudiar o a trabajar a Alemania, por ejemplo, necesitarán un nivel mínimo de esa lengua.  Y, claro está, no podemos olvidarnos del español: nuestra lengua es cada día más demandada en el extranjero.

Con todo este contexto, te diría que el trabajo del Servicio de Idiomas ha evolucionado mucho en muy poco tiempo.

Un campus cada vez más global

¿A qué retos ha tenido que enfrentarse el Servicio de Idiomas en estos últimos años?

El cambio más evidente ha sido, sin dudarlo, la enseñanza del español. El panorama en esta universidad ha cambiado mucho en poco tiempo, y ya no enseñamos únicamente a estudiantes Erasmus+. Ahora, por ejemplo, ¡tenemos a más estudiantes internacionales estudiando español que españoles en las clases de inglés! Evidentemente, hemos tenido que adaptar nuestra estructura para responder a esta nueva realidad.

«APRENDER UNA LENGUA EXTRANJERA PUEDE PARECER COMPLICADO AL PRINCIPIO PERO, CON UN POCO DE ESFUERZO, CUALQUIERA PUEDE LLEGAR A HACERLO»

Por otro lado, hemos comenzado a trabajar conjuntamente con el Instituto Cervantes para poder certificar el nivel de español de nuestros estudiantes internacionales. Nuestra universidad es centro examinador para los exámenes DELE y SIELE, que son dos de los títulos que expide el Instituto Cervantes. También colaboramos con las facultades para determinar los requisitos idiomáticos para cada uno de sus grados, y también hacemos seguimiento de la evolución de los estudiantes.

¡Y pensar que todo esto se debe a la internacionalización de la universidad!

Es un hecho que, hasta hace poco, apenas contábamos con estudiantes internacionales. En este momento, en el campus conviven estudiantes Erasmus+ con estudiantes de Taiwán, Alemania, Noruega e incluso de Estados Unidos que han venido a estudiar alguno de nuestros grados.

Si tuvieras que comparar el nivel idiomático, ¿dirías que los estudiantes internacionales y Erasmus+ hablan mejor que los estudiantes españoles, o al revés?

Para mí, ¡los estudiantes extranjeros se llevan el gato al agua! Su nivel de inglés es superior al nivel general de los españoles. Es justo también pensar que, en realidad, esto también depende del sistema educativo que haya en sus países de origen.

¿El verdadero reto? Responder a las necesidades de aprendizaje de estudiantes de 75 países diferentes

Yo creo que los españoles no nos lanzamos con los idiomas extranjeros porque nuestra lengua tiene mucha presencia en el mundo y, de alguna forma, parece que no tengamos la necesidad de hablar otro idioma. Y hay que tener también en cuenta que todas las películas y programas de televisión están subtitulados. Esto es algo que nos diferencia enormemente de Europa, donde los niños se acostumbran a oír el inglés desde que nacen. Por eso, siempre recomiendo a los estudiantes que vean películas o series en inglés, aunque sea con subtítulos en español.

¿Crees que el interés por las lenguas extranjeras ha aumentado en los últimos años?

En la actualidad, los estudiantes deben alcanzar un nivel B2 de inglés, que está considerado un nivel intermedio. Esta es la razón por la que, cada vez más, vienen a las clases de inglés. Sin embargo, también hay estudiantes que tienen iniciativa propia, o que buscan un nivel superior C1 por razones profesionales.

Mucho más que enseñar idiomas

Y, como responsable del Servicio de Idiomas, ¿has visto una evolución en el método de enseñanza de las lenguas extranjeras?

Desde luego, ya no se enseñan las lenguas como antes. De hecho, la metodología ha cambiado drásticamente. Actualmente, los profesores se centran en las necesidades particulares de cada grupo o incluso de cada estudiante, porque sabemos que cada persona aprende de una manera diferente. También utilizamos más tecnología para enseñar y utilizamos programas informáticos y recursos en línea para enseñar. Nos ayudan en nuestras clases y además los estudiantes lo ven como algo más divertido. Todos nuestros profesores están familiarizados con las nuevas tecnologías.

«QUEREMOS QUE TANTO LOS ESTUDIANTES ESPAÑOLES COMO LOS INTERNACIONALES SE SIENTAN BIEN EN LA UNIVERSIDAD, PERO SIENDO CONSCIENTES DE LA IMPORTANCIA DE APRENDER OTRAS LENGUAS»

En mi opinión, los métodos de enseñanza se tienen que adaptar al perfil del estudiante que tengamos. En ocasiones, por diversos motivos, los profesores tienen que acudir a métodos más tradicionales y no recurren a tantas actividades comunicativas como sería deseable. En definitiva, creo que es muy difícil, casi imposible, reducirlo todo a un único método de enseñanza.

Para mí es muy importante que se cree un ambiente de confianza mutua, de ayuda y de entendimiento entre el profesor y el estudiante. Aprender una lengua extranjera puede parecer complicado al principio para algunas personas, y éstas tienen que sentirse seguras en clase. Es importante que entiendan que, con un poco de esfuerzo, podrán llegar a dominar el idioma que están estudiando.

El Servicio de Idiomas, una deliciosa mezcla de países y culturas del mundo

Por otro lado, hay estudiantes que no están acostumbrados a un enfoque tan comunicativo y prefieren más teoría que práctica. Por ejemplo, si se les pide que hagan una pequeña exposición oral, se muestran un poco más reticentes. En este sentido, creo que los estudiantes Erasmus+ están más abiertos a métodos más prácticos. Los profesores tenemos que usar un enfoque más ecléctico, adaptando nuestra enseñanza a lo que creemos que puede ser mejor para el estudiante.

En definitiva, tiene que darse un equilibrio entre el estilo del profesor y las necesidades específicas del estudiante. En una clase en la que se enseña un idioma extranjero, la variedad y la flexibilidad nunca deben faltar.

¿Qué le dirías a un estudiante que está pensando en estudiar en un país diferente al suyo, pero que todavía tiene dudas o miedos?

Le diría que, aunque pueda parecer complicado eso de irse a un país donde no hablan tu idioma, en el caso del CEU, por ejemplo, no deberían tener ningún temor. En primer lugar, recomendaría a los estudiantes que comenzaran a trabajar el idioma antes de su llegada a la universidad, ¡pero no es necesario ser perfectamente bilingüe el primer día de clase! Es cierto que en cada grado se exige un nivel mínimo de acceso, pero normalmente un nivel intermedio es suficiente porque aquí encontrarán muchos recursos que les van a hacer crecer y mejorar en el uso del idioma.

En cuanto a las clases, los estudiantes cuentan con herramientas como Blackboard, donde pueden encontrar todas las materias de su curso. Es una herramienta muy útil, sobre todo en caso de dificultades a la hora de entender la asignatura. Los estudiantes de la CEU UCH cuentan siempre con acceso a esta herramienta, y también pueden apoyarse en sus compañeros, en los profesores y, por supuesto, en el Servicio de Idiomas: ¡toda la comunidad CEU está dispuesta a ayudarles en caso de que lo necesiten!

Alicia en The HUB 101, un espacio innovador para la enseñanza de idiomas

Estudiar en otro país es una oportunidad única para conocer una nueva cultura y un nuevo estilo de vida, ¡y creo que deberían aprovechar también la ocasión para conocer mejor la lengua de ese país!


El Servicio de Idiomas ofrece cursos y actividades a lo largo del curso académico, y cuenta con un espacio de intercambio en el que tiene lugar muchas actividades pensadas para los estudiantes: tándems idiomáticos, charlas, proyecciones… Alicia Aranda y su equipo eliminan cualquier tipo de barrera idiomática en nuestra universidad, ¡así se construye un campus internacional!

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