POLVOS, TISANA DEL PAPA LUNA

LUNA, PEDRO DE, BENEDICTO XIII, PAPA LUNA (1328-1422)
Rafael V. Martín Algarra
José María de Jaime Lorén (2010)


Datos biográficos
Se trata del famoso papa Benedicto XIII del gran cisma de la iglesia de Occidente. Doctor en leyes en Montpellier, en 1375 fue elevado a la púrpura cardenalicia por Gregorio XI por su sabiduría y severidad de costumbres, siendo desde entonces conocido como el cardenal de Aragón.

A la muerte del pontífice intervino activamente en la designación de su sucesor Urbano VI, y fue consciente durante tiempo del carácter canónico de la elección, a pesar de las dificultades planteadas por los motines de los romanos pretendiendo influir en el nombramiento del arzobispo de Bari.

Tras una etapa en que defendió esta elección, no parece claro cómo a partir de junio de 1378 se unió a los cardenales no romanos, y a partir de entonces se opuso con la tenacidad de su carácter indomable para invalidar la anterior elección y realizar a continuación la de Clemente VII, consiguiendo para él la adhesión de España, Francia, Inglaterra e Irlanda, eso sí, aceptando en nombre de Clemente en la Universidad de París, su renuncia pro bono pacis.

A la muerte de éste fue elegido papa por unanimidad de los cardenales de su bando, sobre todo por las garantías que parecía ofrecer para aceptar la via cessionis, como entonces se decía, para la solución del cisma. Rápidamente hubo que ordenarlo de presbítero, pues sólo era diácono pese al capelo cardenalicio, y consagrado obispo. Como papa adoptó el nombre de Benedicto XIII y se estableció en Aviñón.

Tres asambleas consecutivas del clero francés le exigieron que estuviese dispuesto a practicar la citada via cessionis, pero para entonces había cambiado de opinión y únicamente ofrecía la via declarationis justitiae. Justificaba su posición con varios memoriales argumentando que la coacción invalidaba todos los actos subsiguientes.

Francia le negará obediencia y ordenará a los cardenales franceses que lo abandonen, saliendo de Aviñón bajo pena de confiscación de bienes. A su vez fue sitiada la plaza y, aunque no fue tomada por las armas, Benedicto XIII tuvo que capitular. Eso sí, protestando ante notario que su aceptación de la via cessionis había sido arrancada por la fuerza, y por tanto carecía de validez.

Mientras tanto mantuvo contactos con Bonifacio IX, el papa de Roma, que no pasaron de los primeros trámites toda vez que ambos confiaban en sus derechos respectivos.

Muerto Bonifacio, sus cardenales se adelantaron a las diligencias de Benedicto para sucederle también en Roma, eligiendo rápidamente a Inocencio VII, al que pensó echar por la fuerza dado el prestigio que había adquirido de nuevo en Aviñón, a donde había regresado de nuevo. Pero Francia dejó de prestar socorro a Benedicto, adoptando frente a los dos papas una posición neutral.

Mientras tanto se suceden las embajadas y las demandas solicitando la abdicación de Luna, quien persistió en su deseo de obtener justicia y reconocimiento de sus derechos. Finalmente, al ser abandonado a su suerte por el propio reino de Aragón, se estableció en su propiedad privada del castillo de Peñíscola, donde pasó los últimos años de su vida sospechando envenenamientos.

Uno de ellos al parecer tuvo lugar en 1418 cuando introdujeron arsénico en una cantidad equivalente a una avellana, en el citronat que acostumbraba a tomar todos los días como merienda,envenenamiento del que se recuperó precisamente con la que luego sería famosa Tisana del Papa Luna.

Tras su muerte, su poderosa familia llevó el cadáver a su casa natal de Illueca, donde se conservaba en olor de santidad en una especie de capilla ya que, como excomulgado, tenía prohibido ser enterrado en la iglesia.

Polvos del Papa Luna
Mencionada separadamente de la tisana del mismo nombre, estimamos que se tratará de diferentes ingredientes que se adicionarían con la misma para curar otras dolencias. Se citan en inventarios de boticas españolas del siglo XVIII como “polvos del papa Benedicto”.

Tisana del Papa Luna
En farmacia se da el nombre de tisana a pociones en las que el principio activo está en pequeña cantidad, de manera que puede beberse abundantemente sin peligro alguno. De esta forma se pueden administrar innumerables sustancias medicinales. Las tisanas pueden prepararse por simple solución, maceración, infusión, decocción, etc.

Esta tisana es un antiguo remedio secreto hecho a base de hierbas medicinales que popularizó el papa Benedicto XIII desde Peñíscola entre 1411 y 1423. Se aplicó durante los siglos XV, XVI y XVII como fórmula de probada eficacia para evitar flatos, dolores de cabeza, tensiones estresantes y dolencias de riñón.

La descripción de la receta de la tisana fue “magistralmente preparada a favor del Papa Luna”, según consta documentalmente, por lo que la Tisana papal figura como Pulveris Papae Benedicti de Luna, al ser un fármaco natural tomado por el pontífice. Como acabamos de comentar, este preparado medicinal repuso al Papa Luna de las secuelas producidas por un frustrado envenenamiento que sufrió en 1418.

Sin embargo, existen dos posibles versiones por las que el Papa de Peñíscola escogió precisamente este brebaje para reponerse: la primera versión mantiene que la tisana fue prescrita al viejo pontífice por su médico Jerónimo de Santa Fe; la segunda opción apunta que fue él mismo quien por su conocimiento en medicina solicitó al prestigioso gremio de boticarios valencianos que acreditaran la fórmula como magistral. En cualquier caso, se trata de un medicamento de hierbas medicinales tomado por el Papa Luna y administrado principalmente en polvo triturado bajo la forma farmacéutica de cápsulas, y como bebida de hierbas obtenida por infusión.

La fórmula medieval documentada en 1601 ha permitido conocer la composición y las aplicaciones para la recuperación de la infusión medicinal. La receta del preparado deja además constancia de la impronta que la obra “Antidotarius”, del célebre médico Arnau de Vilanova, uno de los volúmenes de medicina de la biblioteca pontificia peñiscolana, ha ejercido sobre la composición del brebaje medicinal.

Este brebaje medicinal fue considerado por la farmacopea valenciana como un remedio clásico tradicional valenciano, muy familiar, usado y seguro.

Hoy se sigue preparando esta Tisana del Papa Luna como una preparación hecha a base de semillas de coriandro, de anís, de hinojo, de alcaravea y de comino, raíces de regaliz y de díctamo y canela, componentes herbáceos comunes que pueden encontrarse y cultivarse en su mayoría en el espacio protegido del parque natural de la Serra d’Irta de Peñíscola. Eso sí, la proporción en que intervienen todos estos ingredientes sigue siendo un secreto muy bien guardado por los actuales fabricantes.

Bibliografía

ANÓNIMO (1988): Luna (Pedro de). Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, 31, 801-802. Madrid, Espasa-Calpe.

FABRA, M. (2006): La tisana del Papa Luna. El Patronato de Turismo de Peñíscola recupera el brebaje que Benedicto XIII utilizaba contra el estrés. El País, Comunidad Valenciana, 4 de enero.

SIMÓ CASTILLO, J.B. (2007): Polvos medicinales para el pontífice Benedicto XIII. Tisana del Papa Luna. Antinea, 192 p.

ANÓNIMO: Visitar Web Tisana del Papa Luna. Consultado 2 agosto de 2010.

José María de Jaime Lorén
Rafael V. Martín Algarra
Universidad Cardenal Herrera-CEU (Moncada, Valencia)
(Julio, 2010)

Descargar PDF Epónimo Científico Papa Luna