ACEITE DE APARICIO

APARICIO DE ZUBIA  (S.XVI)
José María de Jaime Lorén (2010)


Datos biográficos

Tan sólo sabemos que se trata de un curandero morisco que nació en Lequeitio (Vizcaya) a comienzos del siglo XVI, y que murió en 1566.

Su esposa, Isabel Pérez de Peromato, realizó el 7 de febrero de ese mismo año una petición a las Cortes de Madrid prometiendo declarar los componentes del famoso aceite inventado por su marido si, a cambio, de le hacía alguna merced. No debió obtener respuesta muy satisfactoria, pues el 4 de abril siguiente concretaba la petición solicitando la renta de 50.000 maravedís por sus días. El Reino acordó se le diesen 60 ducados cada año que viviera, ordenando hacer pública la composición y el modo de obtener el famoso Aceite de Aparició para lo que se imprimiría un folleto de 2.000 ejemplares.

Según la receta que dio en 1566 la citada Isabel Pérez, el aceite estaba formado por aceite añejo, trementina de abeto, vino blanco y añejo, incienso, trigo limpio, hipérico, valeriana y cardo bendito.

Aceite de Aparici
Con el nombre de aceite medicinal se conocen una serie de preparados farmacéuticos, en los que el aceite sirve sólo como excipiente. Se trata de simples disoluciones de diferentes principios medicamentosos en un aceite vegetal, generalmente de oliva o de almendras dulces, que suelen ser buenos disolventes. Pueden ser estos aceites medicinales simples, si llevan en solución un solo principio activo, o compuestos si son varios. Se suelen preparar por disolución simple o por maceración, cocción o digestión.

El Aceite de Aparicio tiene carácter vulnerario y se usaba para curar llagas y heridas, fue inventado por Aparicio de Zubia a mediados del siglo XVI, y usado hasta fechasrelativamente recientes. También fue conocido como Oleum magistrale. Su alto precio no tenía relación con el coste real ni la dificultad para encontrar los ingredientes, básicamente aceite de oliva, hipérico, romero, lombrices de tierra, trementina, resina de enebro, incienso y almáciga en polvo. Se supone que la fórmula permaneció mucho tiempo en secreto explotada en exclusiva por su inventor Aparicio de Zubía, hasta que, finalmente, se hizo pública y se reprodujo la composición en la “Farmacopea Hispana” (Madrid, 1794), que resulta algo diferente a la que en su día difundió la viuda.

Sobre el aceite de oliva se añaden sumidades florales de romero y de hipérico, y ruda. Durante tres días se deja digerir en caliente la mezcla, y se adicionan las lombrices de tierra. Se cuece todo a continuación hasta que se consume la humedad y se cuela todo, disolviendo en el líquido que queda trementina buena, resina de enebro en polvo, incienso en polvo y almáciga en polvo. Se cuela y se guarda. Su uso es como vulnerario.

Posiblemente el momento de mayor gloria que pudo alcanzar este remedio secreto fue cuando se usó para curar los golpes y las magulladuras del inmortal Don Quijote de la Mancha, en el capítulo XLIII de la segunda parte de la obra cervantina. Así se refleja:

“Quedó don Quijote acribillado el rostro y no muy sanas las narices, aunque muy despechado porque no le había dejado fenecer la batalla que tan trabada tenía con aquel malandrín encantador. Hicieron traer aceite de Aparicio, y la misma Altisidora, con sus blanquísimas manos, le puso unas vendas por todo lo herido”.

En sentido coloquial se usa la frase “Caro como el aceite de Aparicio”, para denotar el excesivo precio de algo cuyo coste real es pequeño.

Bibliografía
CIGNOLI, F. (1957): Aceite de Aparicio. Comunicación al IV Congreso Panamericano de Farmacia y Bioquímica. Washington

LÓPEZ MÉNDEZ, H. (1969): Glosario de términos médicos mencionados en el Quijote. En Panacea, 6, 21-22, 205. 2005.
Visitar la página de TREMÉDICA Consulta: 10 de julio de 2010

LÓPEZ-MUÑOZ, F.; ALAMO, C. (2007): El Dioscórides de Andrés Laguna en los textos de Cervantes: de la materia medicinal al universo literario. Anales cervantinos, 39, 193-217

José María de Jaime Lorén.
Universidad Cardenal Herrera-CEU (Moncada, Valencia)
(Julio, 2010)

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