¿Sabías que se celebra la Eucaristía todos los días a las 10h en nuestra Facultad? Es un regalo poder disponer de este servicio, podemos alimentarnos con el pan que nos da fuerza para seguir nuestro camino. Es una ocasión para pararte en medio del ajetreo, del estrés, de la rutina y descansar, encontrarte contigo mismo y, por supuesto, con el Señor.

Quien comulga tiene dentro de sí a Jesús

La Eucaristía es el regalo más grande que nos hace Jesucristo, y cumple por encima de toda medida la promesa que nos hizo: «(…) y he aquí que yo estoy con vosotros  todos los días, hasta el fin del mundo» (Mt 28,20). Es un don gratuito que expresa ese amor infinito y extraordinario que tiene por cada uno de nosotros y que nos da la fuerza para caminar en nuestra vida cotidiana hacia su encuentro. En la Eucaristía Jesús se ofrece a sí mismo, no nos deja un simple recuerdo como algunos pueden creer. Él se queda con nosotros. 

 

Beneficios de la misa

He aquí tres beneficios de la Santa Misa:

1) Nos alimenta

Así como una madre alimenta a su hijo hasta su nacimiento, Jesús nos va alimentando, nos alimentamos de su cuerpo y sangre. La misa es la que nos va uniendo y nos va dando las fuerzas, y nos da la dirección para llegar al cielo. Si la misa es el alimento para la vida eterna, y hemos sido creados para ella, cuanto más nos alimentemos, más preparados estaremos para llegar al cielo.

2) Nos une al cielo

Hay dos lugares donde Cristo está presente en cuerpo y alma: el cielo y el Sagrario. Por eso la Santa Misa nos une al cielo, es un puente que nos une a Él. Es el lugar donde podemos gozar de su presencia y empaparnos de su amor. Como comentábamos anteriormente, es una ocasión para pararte en medio del ajetreo, del estrés, de la rutina y descansar… donde se puede sentir el abrazo del Padre. Si vivimos la Eucaristía con ese deseo de encontrarnos con ese amigo, presente ahí en cuerpo y alma, entonces va a ser el cielo en la tierra. ¡Vívela con alegría, Dios está contigo!

3) Nos fortalece

Si la Eucaristía es un alimento, y si necesitamos alimentarnos para estar fuertes, el alimento espiritual que nos da esa fortaleza es sin duda la misa. Es la presencia del mismo Jesús, en ella encontramos cómo actuar. Dios todo lo puede, no lo olvides.

 

Desde el servicio de Pastoral te invitamos a acercarte todos los días a Él, a las 10h en la capilla de la Facultad de Salud. Dios nos amó primero y nos deja este don tan grande que nos va transformado uno a uno y así llegar a transformar el mundo entero. ¡Cómo perdernos el estar en gracia y en continuo contacto con nuestro Creador, con el Espíritu, con Jesucristo que nos da el don de transformarnos y transformar al mundo! Él siempre tiene la puerta abierta para ti, eres su hijo amado, no lo olvides.

 

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