GRANOS DE SALUD, POLVO DE ALMIZCLE DE FRANK

JOHANN PETER FRANK (1745-1821)
José María de Jaime Lorén (2010)


Datos biográficos
Médico alemán que estudió en Metz, Estrasburgo y Heildelberg, doctorándose en 1766. Ejerció algún tiempo en Francia y sirvió después al Margrave de Baden-Baden y al obispo de Speyer. Después se dedicó a importantes trabajos de higiene y medicina legal, siendo nombrado en 1784 profesor de Clínica en la Universidad de Gotinga, y en 1786 pasó a la de Pavía para suceder al  célebre Tissot.

Encargado de redactar un nuevo plan de estudios, fue nombrado director general del servicio sanitario de Lombardía. En 1795 el emperador de Austria lo llamó a Viena donde sucesivamente desempeñó los cargos de director del servicio de Sanidad Militar, director del Hospital Civil de Viena y consejero aúlico, estableciendo además en dicha capital un museo anatómico. Su programa materializaba el proyecto del Emperador de aunar Medicina y Cirugía, estableciendo un ciclo docente de cinco añosFue siempre gran maestro y clínico organizador de numerosos hospitales.

En 1804 pasó a Vilna con el encargo del emperador de Rusia de organizar la enseñanza de la Medicina en su universidad, pasando enseguida a ser primer médico del emperador y profesor de la Academia de San Petersburgo, pero como el clima era perjudicial para su salud, abandonó esa capital para retornar a Viena donde introdujo la especialidad de la Anatomopatología.

Johann Peter Frank, que acuñó el lema “la miseria es la madre de la enfermedad”, es considerado como el fundador de la Higiene como ciencia. Su gran obra “System einer vollsttindigen medizinischen Polizei” (1779-1827), en seis volúmenes y otros tantos suplementos, es considerada la obra más importante sobre sanidad pública.

Su interés por la salud pública le llevará a tratar temas como la sanidad en la sociedad, los problemas del suministro de agua, la higiene sexual, la maternidad y la infancia, la seguridad alimentaria y la prostitución, entre otros.

Frank también subrayó la importancia de mantener registros estadísticos precisos para los hospitales. Sus sistemas de registro fueron utilizados por el obstetra Ignaz Semmelweis para demostrar la correlación entre la sépsis puerperal y las insalubres prácticas obstétricas de la época.

Algunas consideraciones importantes sobre la diabetes son de su pluma. Después de describir con exactitud la enfermedad, distinguió la diabetes sacarina o verdadera de la insípida o falsa, pero discute la disentería urinaria; es decir, el paso de bebidas no elaboradas a través de los riñones.

Diferenció las formas agudas de las crónicas, reconoció una diabetes insidiosa, con orina azucarada pero sin poliuria, y una diabetes intermitente. La fermentación alcohólica del azúcar urinario, que obtuvo añadiendo un poco de levadura, sirvió desde entonces como prueba para el diagnóstico de la enfermedad.

Peter Frank está considerado como uno de los grandes médicos de la historia, especialmente en todo lo referente a higiene pública y medicina social.

Granos de salud de Frank
En farmacia el grano es una unidad de peso que corresponde al de un grano regular de cebada, que equivale a un 1/24 del escrúpulo, o sea casi 5 centigramos. También se da este nombre a las pequeñas semillas de algunas plantas medicinales, así como por extensión a las píldoras.

Según la Farmacopea de Henry y Guibourt, los Granos de salud o Píldoras de Frank, de Franck según esos autores, procederían de las Píldoras de Francfort, de ahí la variante que le dan en la denominación, y no del célebre higienistas Peter Frank, incluso consideran que se trata de las mismas Píldoras angélicas, pues el ingrediente esencial, el acíbar, es común a todas ellas.

De todas formas parece que le atribuían numerosas variaciones en su composición, lo que nos induce a pensar que en su origen, una vez más, nos encontramos con un remedio secreto que poco a poco fue saliendo a la luz.

De esta forma presentan estos autores los Granos de salud de Franck que, como hemos dicho, relacionan con las Píldoras de Francfort y las Píldoras angélicas:
“PÍLDORAS ANGÉLICAS”
Se toma: Acíbar sucotrino, 32 dracmas. Se disuelve en zumos (clarificados en baño de maría) de:

  •  Rosas pálidas, 32 dracmas
  •  Chicoria, 16 dracmas
  •  Borraja, 16 dracmas

Se evapora en baño de maría hasta la consistencia de extracto, y se añade e incorpora:

  •  Polvo de ruibarbo, 2 dracmas
  •  Polvo de agárico, 1 dracma
Háganse píldoras de dos granos, y platéense.
Observación. Las píldoras que tiene por base el acíbar han tenido siempre mucha reputación, principalmente cuando se creía haber conseguido por alguna preparación privar a esta sustancia de la acción estimulante que ejerce más especialmente sobre el sistema sanguíneo; y como cada uno pensaba haber llenado este objeto de un modo más perfecto que los otros, ha resultado de esto un número de fórmulas casi infinito, y de las cuales nos ha parecido conveniente conservar las principales.

Las píldoras angélicas han variado como las demás en su composición, pero la base ha sido siempre el acíbar disuelto en uno o muchos zumos vegetales (violeta, regaliz, rosa, chicoria, borraja, buglosa, etc.) En otro tiempo tuvieron un despacho considerable bajo el nombre de píldoras de Francfort, pero proscritas por los médicos injustamente sin duda, son las que en nuestros días han hecho la fortuna de un empírico bajo el nombre de granos de salud del doctor Franck.

La filiación de estas píldoras se halla bien establecida por la semejanza que existe entre el modo de hacer uso de las píldoras de Francfort (Farmacopea de Charas, 1717, pág. 561), y la que está indicada para los granos de salud; por el nombre de granos de vida que han tenido las unas y las otras, y en fin, por el mismo doctor Franck que se les ha dado principalmente por la analogía que existe entre este nombre y el de Francfort.

Sea lo que quiera de esto, no pretendemos que los granos de salud se compongan por la fórmula que acabamos de dar, que es la de las píldoras angélicas del Codex de 1758.

Tampoco creemos que contienen emético, crémor tártaro, hiel de toro, jabón, etc., como se ha supuesto; pues las que hemos examinado nos han parecido compuestas de acíbar y de zumo de regaliz disueltos al calor y evaporados hasta la consistencia pilular”.

J. Alonso Rodríguez en 1878 daba para los Granos salutíferos de Franck o Píldoras de Frank la composición siguiente:

  •  Acíbar, 14
  •  Jalapa, 14
  •  Ruibarbo, 4
  •  Jarabe de ajenjo, cantidad suficiente para hacer píldoras de 10 centigramos.

La dosis recomendada era de 1 a 4 píldoras o granos al día. Por la publicidad que a comienzos del siglo XX se hacía en España de los “veritables Grains de Santé du docteur Franck” que desde París distribuía la farmacia Leroy, vemos que tenían propiedades aperitivas, estomacales, purgantes y depurativas, y que se usaban contra la falta de apetito, estreñimiento, jaqueca, vahídos, congestiones, etc., a dosis de 1 a 3 granos.

También que a menudo eran objeto de plagio por parte de la competencia.
Polvo de almizcle de Frank. Se trata de un polvo estibio-mercurial que se cita en “L’Officine ou Repertoire general de Pharmacie practique” de Dorvault editado en 1845, y que conoció diversas ediciones y traducciones, como la que se hizo al castellano de la 5ª edición francesa en 1859.

Bibliografía

ANÓNIMO (1989): Frank (Juan Pedro). Enciclopedia Universal Ilustrada Europea Americana, 24, 1115. Madrid, Espasa Calpe.

HENRY, N.E.; GUIBOURT, G. (1830): Farmacopea razonada, o Tratado de farmacia práctico y teórico, 1, 290-291. Madrid.

SEILER (1895): Peter Frank. Dresde.

SIGERIST, h. (2006): Johann Meter Frank: un pionero de la medicina social. Salud colectiva, 2 (3), 269-279. Argentina, Universidad Nacional de Lanús.

José María de Jaime Lorén
Universidad Cardenal Herrera-CEU (Moncada, Valencia)
(Agosto, 2010)

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