¡Sigue tocando!

Les unen dos pasiones: la creación audiovisual y la música. Pero ahí se acaban las similitudes.

Ella es rusa, ha terminado el Grado en Comunicación Audiovisual y toca la guitarra. Él es español, está en segundo de la misma titulación y toca el saxo tenor.

Anastasiya Shvandyreva y Jesús Ros tocan en CEU Band, uno de los numerosos espacios de expresión que la universidad ofrece a sus alumnos. Una actividad que arrancó el curso pasado y que está teniendo un éxito creciente entre los estudiantes de todas las titulaciones y nacionalidades que conforman la comunidad CEU.

‘Esperaba encontrar buen ambiente y un grupo de gente diferente que tocara distintos instrumentos y creara piezas con estilo propio’

¿Por qué os embarcasteis en CEU Band?

Anastasiya.- Me apetecía hacer algo diferente, que me gustara. Y tocar con más gente me parecía una buena opción, no solo tocar en casa como de costumbre. Pensé que podría ser interesante tocar canciones y temas juntos porque es mucho más divertido que tocar solo, al menos para mí. Esperaba encontrar, sobre todo, buen ambiente y un grupo que en el que juntarse gente diferente que toca distintos instrumentos que creara piezas verdaderamente interesantes con un estilo propio.

Jesús.- Me gusta la música, me encanta tocar. Estaba un poco de parón con el saxo y vi la manera perfecta de retomar el ritmo. Además de que el hecho de quedar a tocar con gente que no conocía de nada, parecía divertido.

‘conoces a mucha gente con la que compartes afición y te lo pasas genial. ESO ayuda a que no se te vengan arriba los exámenes.’

Ninguno sois profesionales de la música. Pero tú sí tienes algo de formación, ¿Jesús?

Jesús.- Sí. Cuando era más pequeño empecé a estudiar solfeo en la escuela de Alfara del Patriarca y comencé a tocar el piano. ¡Me gustaba! Pero era un instrumento muy solitario, así que me cambié al saxo. He estado tocando en la banda del pueblo y en alguna que otra cosita que sale.

Anastasiya.- Yo no tengo formación profesional en música, pero siempre me ha gustado y ha sido una de mis pasiones de por vida. Llevo diez años tocando la guitarra (clásica, acústica y eléctrica), ya que es un instrumento que siempre me ha llamado la atención.

A Anastasiya siempre le ha gustado tocar la guitarra

Uno de los atractivos de CEU Band es que tocáis juntas personas de distintos niveles. Pero también de diferentes países y titulaciones. ¿Qué aporta eso a la experiencia?

Anastasiya.- Se conoce más a la gente por sus preferencias musicales y sus aficiones. El hecho de que haya gente de otras titulaciones y varios países me parece una de las cosas buenas que tiene CEU Band. Al hablar con las personas, conoces la cultura de otros países, la vida universitaria de otras titulaciones, averiguas curiosidades que antes no sabías, lo cual te permite compartir experiencias, conocer gente e integrarte mejor en la universidad.

Jesús.- Sí. Es una actividad en la que conoces a mucha gente con la que compartes afición y además te lo pasas genial. De verdad que vale la pena. Y ver después los vídeos de los ensayos es bastante reconfortante. Además, ir a tocar desestresa. El ambiente es muy desenfadado y sales de allí con muy buen humor. No sé si se estudia mejor, pero desde luego ayuda a que no se te vengan arriba los exámenes.

Jesús, con uno de los instrumentos del estudio. Para los combos, él se trae su propio saxo

¿Y en el plano musical os hace aprender también?

Anastasiya.- Sí. Igual que a Jesús, me gusta formar parte de este proyecto porque disfruto haciendo lo que me gusta y además también creo que la música es una buena herramienta para relajarse y animarse. Y respondiendo a tu pregunta, también aprendo nuevas canciones y nuevos trucos para tocar la guitarra, y me parece muy útil que los compañeros intercambien conocimientos.

¿Hacéis jam’s, tenéis combos fijos?

Jesús.- La magia es que acude cada uno con el instrumento que toca. Se puede juntar cualquier cosa. Mi instrumento, por ejemplo, el saxo tenor, no es lo estándar en las bandas de pop-rock. Y era muy entretenido crear voces que pudieran beneficiar a la canción que tuviéramos entre manos. Alguna vez han venido flautas, algún ukelele y estuvo a punto de venir un clarinete. No tenemos un combo fijo de “necesitamos estos instrumentos”, e incluso alguna vez, entre canción y canción, se ha hecho alguna impro.

‘Es muy entretenido crear voces que  beneficien a la canción. Alguna vez han venido flautas, algún ukelele y estuvo a punto un clarinete’

Suena divertido. En vuestro caso concreto, como futuros creativos audiovisuales, ¿lo aprendido en CEU Band puede ayudaros en vuestro ejercicio profesional?

Jesús.- Creo que  CEU Band se centra más en el crecimiento personal que profesional. Que ayuda a ser más dinámico, a trabajar en equipo o a conocer a gente muy diversa.

Anastasiya.- Pero, además, la música siempre ha sido una parte importante del área de comunicación audiovisual que creo que no se tiene que olvidar. Los conocimientos musicales sí que creo que aportarían dominio de ciertos aspectos relacionados con la música en mi futuro profesional, y en CEU Band he podido practicar mis habilidades y aprender más en el ámbito musical y sonoro.

Muchas gracias a los dos. Y a seguir tocando.


El día a día de CEU Band

Los músicos de CEU Band se reúnen los jueves en dos turnos, de 10 a 14 horas o de 16 a 20 horas, a los que se van incorporando cuando sus horarios de clase les permiten, en el estudio de grabación de CEU Música, ubicado en el CPAB.

Allí, los jóvenes desconectan de las obligaciones de la universidad por un rato tocando versiones de canciones o incluso alguna composición original. “Funciona un poco como una Jam. Los temas que se tocan generalmente son del ámbito del Pop, Rock, Blues, Reggae, incluso Rap en alguna ocasión Y los instrumentos pueden ser los típicos de estos estilos u otros”, explica Raúl Cruz, coordinador de CEU Band.

‘Es fantástico compartir un interés común independientemente de la formación y la nacionalidad’

Algunos alumnos llevan sus propios instrumentos, aunque el estudio dispone de batería, piano, amplificador de guitarra, amplificador de bajo y un equipo de altavoces para poder conectar micros para cantar, alguna guitarra acústica, etc. “El objetivo principal, continúa Cruz, es ofrecer un espacio de expresión a través de la música y disfrutar tocando. Aunque alguien no tenga mucho nivel musical siempre podrá tocar algo sencillo en una canción y tener su hueco. Es fantástico compartir un interés común independientemente de la formación y la nacionalidad. Y ver cómo se constata eso de que la música es un lenguaje universal”.

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