A mi hijo le cuesta concentrarse, ¿cómo le ayudo?

La falta de concentración es un problema común al que se enfrentan muchos jóvenes universitarios. Esto supone que a veces se frustran porque el tiempo que invierten estudiando no les reporta los resultados académicos que ellos esperan. Hay una serie de acciones que, como padres, podéis llevar a cabo para fomentar su concentración:

1. Crear una zona de estudio:

Es importante que el estudiante tenga un lugar de estudio adecuado, que sea cómodo y agradable. Que cuente con un escritorio amplio y ordenado, zona de almacenaje para libros y apuntes. Es conveniente que tenga luz natural y que esté alejado de ruidos molestos. También adaptarlo a su gusto para que se sienta bien en él.

Un entorno agradable favorecerá el rendimiento del estudiante.
Un entorno agradable favorecerá el rendimiento del estudiante.

2. Evitar distractores:

Son muchos los elementos distractores a la hora de concentrarnos, por ello es necesario mantenerlos al margen durante las sesiones de estudio (móviles, Redes Sociales, televisión, ordenador, etc.).

3. Planificación y organización de tareas:

Recomendarle que haga una buena planificación y organización de las tareas, marcándose objetivos claros de manera que sepa lo que tenga que hacer cada día.

La planificación y organización son claves fundamentales para mejorar el rendimiento académico.
La planificación y organización son claves fundamentales para mejorar el rendimiento académico.

4. Crear ambiente de estudio:

En casa también podéis colaborar para conseguir un buen ambiente de estudio, propiciando un clima de silencio durante las horas de estudio, evitando hacer ruidos molestos, hablar alto, interrumpir, e incluso evitando visitas durante la época de exámenes finales.

5. Favorecer que esté relajado:

Para concentrarnos también es necesario tener la mente despejada de problemas y conflictos, por ello propiciar una buena relación de comunicación y respeto con vuestros hijos les beneficiará en gran medida.

6. Respetar los descansos:

Durante la jornada de estudio es importante hacer descansos. No os extrañéis si los descansos son continuos, necesitan estirar las piernas y despejar la mente para poder continuar. Podéis aprovechar los descansos para charlar y tratar de relajarle e infundirle confianza.

Durante las épocas de exámenes las Bibliotecas de la Universidad permanecen abiertas con horario extensivo (incluso de 24 horas). Si en casa no logran concentrarse, siempre podéis animarles a que acudan a la Biblioteca.

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