Nuevo Artículo: Excelencia “Made en Valencia”

Excelencia totalmente Made in Valencia

(de Salvatore Moccia, Profesor de Dirección de Empresas en la Universidad CEU Cardenal Herrera)

Publicado en Levante EMV, 23 de diciembre de 2012, p. 14

Cuando llegué en Valencia hace diez años conocía tres cosas de esta preciosa ciudad: la paella (por supuesto), Terra Mítica y Lladró. A lo largo de estos diez años he tenido más de una ocasión de disfrutar de la paella, más de una oportunidad de estar en Tierra Mítica, pero pocas ocasiones para acercarme a Lladró. Bien. La otra noche, esta ilusión ha sido satisfecha con la organización y asistencia al Foro CEU Empresa, organizado en la sede de la escuela de negocios del CEU, dedicado al mercado del lujo. Confieso que aquella noche salió todo mi amor hacia las tierras valencianas y mi orgullo levantino sobre todo cuando Dña. Rosa Lladró, la Presidenta del grupo Lladró, detalló la historia de la compañía y presentó su futuro. Indudablemente Lladró representa una empresa profundamente dedicada a la excelencia desde sus albores, y, hoy en día, probablemente la empresa con las técnicas más avanzadas en el sector de la porcelana. Pero, lo que más me entusiasmó de la charla de Rosa Lladró fueron sus comentarios sobre la apuesta que siempre han hecho por mantener su producción en la localidad de Tavernes Blanques, en Valencia, donde tienen su única fábrica. Verdadero diamante en la producción de la porcelana mono-cocción desde donde distribuyen sus piezas a los cinco continentes. Creo que cuando los hermanos Lladró iniciaron la producción de sus porcelanas en el año 1953, en un pequeño pueblo de la provincia de Valencia, nunca imaginaron que un día sus productos se venderían en 123 países. ¿Cuál es la fórmula del secreto de Lladró? Yo creo que el secreto está en la perpetua búsqueda de la excelencia sin buscar compromiso alguno con abaratar costes de producción a toda costa. Por lo tanto, volviendo al orgullo levantino, sostengo que con mucho orgullo tenemos que aceptar y defender que en Valencia se creó y sigue estando activa, la más innovadora de las empresas del sector de la porcelana, la empresa que tiene el récord de haber conseguido fabricar una pieza compuesta con cerca de 300 fragmentos distintos que a día de hoy ningún otro fabricante ha conseguido realizar. Y, además, es con profundo orgullo levantino que tenemos que volver a conocer esta gran empresa que ya no solo representa la antigua bailarina o el arlequín, sino piezas fantásticas, diseñadas por unos diseñadores de moda, que arrasan entre distintos públicos. Incluso algunas tiendas famosas decoran los escaparates de sus tiendas con piezas de Lladró aunque no vendan porcelana (los que han estado recientemente en Londres probablemente habrán notado que una tienda de la prestigiosa Covent Garden está equipada con los The Guest de Lladró). Y este mi orgullo levantino que estoy intentando describir aquí os puedo garantizar que no se queda solo en palabras vacías, sino en actos concretos, en invitaciones a todos aquellos que conozco para que vuelven a visitar la pagina web de Lladró y, sobre todo, su museo y su proceso de fabricación. Incluso tengo que confesar que hace poco estuve poco en una reunión en Bruselas y durante la reunión no me resistí a invitar a los presentes a visitar las nuevas colecciones de Lladró. Pero, poniendo de lado mi orgullo levantino, desde un punto de vista de gestión empresarial tengo que subrayar que Lladró ha tenido el merito de entender como estaban cambiando los mercados (y utilizo el plural porque quiero volver a subrayar que Lladró está presente en 123 países, siendo probablemente la empresa valenciana más internacional y una de las primeras, sino la primera, en asentarse en las prestigiosas calles de Nueva York) y adaptar su oferta a ellos. Para los que todavía identifican Lladró con la vendedora de flores, les invito a darse un paseo por la calle Poeta Querol y visitar la tienda Lladró para que vean con sus propios ojos como ha cambiado Lladró. Desde el monaguillo con dos cirios, hasta los The Guest, pasando por el puesto de flor (por supuesto todavía a la venta con todas sus flores hechas a mano una a una), mucho ha cambiado Lladró, manteniendo siempre su firme compromiso con la excelencia perpetua. Así que les invito a estar ustedes mismos orgullosos de una empresa completamente valenciana que sigue dando trabajo a familias valencianas y a ser un poco más embajadores en el mundo de esta excelencia completamente Made en Valencia. Porque, al fin y acabo, no siempre la hierba del vecino es la más verde y no siempre todo lo que viene de otros países es lo mejor de lo mejor.

salvatore.moccia@uch.ceu.es

1 Comentario

  1. Me ha encantado vuestro post y me ha sabido a poco pero ya sabeis lo que dice el dicho “si lo bueno es breve es dos veces bueno”. Me gustara volver a leeros de nuevo.
    Saludos

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Resolver * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.