Cine forum en clase de Farmacología

despertares

Entre muchas experiencias educativas innovadoras de nuestra universidad se utiliza habitualmente el cine comercial como soporte para fomentar el aprendizaje en diversas asignaturas. Un curso más volvemos a ver la película “despertares” en la asignatura de Farmacología y Farmacia Clínica. Esta película nos sirve como herramienta docente cuando estudiamos la farmacología y terapéutica de las enfermedades que cursan con movimientos anormales. Despertares es una película basada en hechos reales en  la que un neurólogo decide someter a un complejo experimento a sus pacientes de encefalitis realizando un ensayo clínico con una molécula novedosa: la L-dopa. La película recibió en 1990 tres premios Oscar: Mejor película, mejor actor principal, Robert de Niro y mejor guión adaptado Steven Zaillian.

Podéis encontrar más información de esta película en el articulo publicado en la revista medicina y cine. Con toda la información obtenida haremos un debate tanto en clase como por medio de este blog. Y también podéis ver el post del curso pasado en este mismo blog y leer los comentarios de los alumnos.

La sesión promete ser muy interesante. Espero vuestra participación!

7 Comentarios

  1. Me ha parecido muy buena idea que pudieramos ver esta película, después de haber estudiado la farmacología para las enfermedades que cursan con movimientos anormales.
    Hemos entendido desde otro pounto de vista que es lo que les sucede a los pacientes con dichas patologías,tanto física como psicológica o emocionalmente. También nos hemos dado cuenta de la influencia de la enfermedad sobre los familiares de los pacientes, e incluso sobre aquellas personas agenas al enfermo.

  2. Es un película que relata “La epidemia de los niños que se quedaron dormidos”, en la que todos ellos tenían algo en común, sufrieron una encefalitis letárgica, unos murieron y otros quedaron en un estado de semi-inconsciencia.
    La película nos muestra, como la iniciativa del personal sanitario ayuda a estos pacientes. El médico, empieza a tratar a pacientes, con esta enfermedad, con L-DOPA, precursor de la dopamina. En ellos hay una mejoría, que con el tiempo desaparece, vemos como cada vez tiene mayor dificultad para hablar, leer, escribir, aparecen tics y temblores, y que con una nueva dosis de Levodopa mejoraban (periodo on). Pero llega un momento que aunque se aumentara de dosis, ya no había efecto (periodo off), y reaparece la sintomatología…
    Es una película que nos ha aportado mucho, como futuros farmacéuticos, nos ha enseñado que muchos de los tratamientos farmacológicos tienen su fecha de caducidad, por lo que hay que seguir investigando, que aún queda mucho por descubrir.

  3. La película Despertares, nos ha permitido observar y entender desde un punto de vista profesional y ético lo que comporta esta enfermedad. En la película vemos como un neurólogo cumple su sueño de devolver por un corto periodo de tiempo la “libertad” a sus pacientes gracias a la L-DOPA.
    La película no solo muestra en qué consiste la enfermedad, efectos adversos étc., sino que permite ver la parte más humana de los profesionales sanitarios. Como futuros farmacéuticos creo que deberíamos tener claro e independientemente de que el tratamiento farmacológico sea eficaz o no, que es imprescindible nuestro apoyo y comprensión al paciente en todo momento.

  4. Se trata de una película que muestra muy bien las características de la enfermedad de los pacientes y además ayuda a entender mejor como funciona el fármaco que se les administra, la L-DOPA. Se ve claramente como en un inicio aparecía mejoría al administrarles el tratamiento, pero poco a poco necesitaban más dosis para alcanzar el mismo efecto terapéutico, como vimos en clase si este fármaco no se administra en combinación con un inhibidor de la L-aminoácido aromático descarboxilasa (LAAD) periférica se necesitan elevadas dosis para que sea efectivo y por tanto aparecen las reacciones adversas, también mostradas en la película.
    Refleja además como es un principio activo que no es capaz de frenar la enfermedad y que su eficacia se reduce a medida que avanza el tratamiento. Al igual que las fluctuaciones en la respuesta sintomatológica, el on-off ya comentado por Marisa.
    Por ello me ha parecido una buena película para ver en clase, ya que puede ser un modo diferente y más visual de entender la farmacología.

  5. El visionado de la película, tal como han mencionado anteriormente, permite visualizar algunas manifestaciones de aquellas enfermedades que cursan con movimientos anormales. Pero no únicamente eso, sinó que también se establece una relación entre médico y paciente más allá de lo profesional.
    El médico además, cuando llega al centro no tenía experiencia con los pacientes e intenta buscar la causa y solución a la enfermedad que poseen un conjunto de pacientes. El resto de médicos, no lo apoyan y no creen en él en un inicio, exceptuando una infermera. Aún así, no se rinde. Esto me hizo caer en la cuenta, que los farmacéuticos como futuros profesionales, debemos continuar buscando fármacos que permitan mejorar la calidad de vida de las personas y que impidan y solucionen las patologías.

  6. Leonard, el protagonista, empieza a presentar a una temprana edad los primeros síntomas de temblor y parálisis de manos mientras grababa su nombre en un banco de madera. A partir de ahí, la situación empeoró con el paso de los años, pasando desde “estados de trance” durante un par de horas, hasta llegar a la rigidez muscular que le impidió casi la total movilidad de su cuerpo a los 20 años. Fue ingresado en un hospital en el que estuvo más de 30 años interno, donde apareció el Doctor Seyer (interpretado por Robin Williams), el cual llevó su caso y decidió probar de manera experimental un tratamiento a base de Levodopa. Se trata de un fármaco que atraviesa la barrera hematoencefálica y se convierte en Dopamina en el sistema nervioso central. El doctor considera que se trata de un caso sobre un “mal de Parkinson agravado”, y por lo tanto el paciente presenta un déficit de dopamina.
    La administración del fármaco comienza con una dosis de 200 mg y va aumentándose de manera progresiva hasta 1000 mg.
    Tras esta última dosis, el Doctor se encuentra a Leonard en mitad de la noche caminando, hablando y escribiendo.
    A partir de ese momento comienza la aceptación por parte del personal sanitario y de los familiares de los pacientes afectados hacia el Doctor Seyer y hacia el fármaco.
    El resto de pacientes del hospital con sintomatología similar empiezaron a recibir el mismo tratamiento, surgiendo así una serie de “despertares” en ellos. Se producen mejorías en la bradicinesia, rigidez y el temblor de una manera sorprendentemente rápida y eficaz.
    Sienten que pueden comunicarse con los demás a través de palabras y gestos. Sienten el peso de su propio ser, su propia humanidad. Vuelven a recordar que son socialmente como los demás, pero en ese redescubrimiento palpan a unos seres humanos que han perdido la capacidad de valorar.
    “La gente se ha olvidado lo que es la vida,
    ha olvidado el milagro de estar vivo.
    Necesitan que se lo digan.
    Necesitan que alguien les recuerde lo que tienen y lo que pueden perder.
    Necesitan que les hablen de la alegría de vivir.
    El don de la Vida, de la Libertad de vivir, de la maravilla de la vida.”

    Al tratarse de un tratamiento experimental, comenzaron a aparecer las primeras e inesperadas reacciones adversas en el primer paciente que recibió Levodopa, y con el posterior paso de los días también en el resto de pacientes. Se trata de movimientos involuntarios en la cara y las extremidades (discinesias) mayormente. También podrían haberse dado: náuseas, anorexia, hipotensión, arritmias, síndrome esquizoide, alucinaciones, y confusión en personas ancianas.
    La Levodopa no frena el curso de la enfermedad, y tras 5 años los pacientes comienzan a sufrir rápidas fluctuaciones. Consisten en períodos On intercalados con períodos Off, es decir, períodos de tiempo en los que el fármaco está haciendo el efecto esperado con períodos en los que no produce efecto. Con el transcurso del tiempo estas fluctuaciones se acentúan, por lo que hay que aumentar la dosis de Levodopa y la frecuencia de administración.

    Leonard describe estas reacciones adversas como:
    “A veces es como si no fuera persona, sólo un montón de tics. Pero no siempre me molestan, a veces me hacen la vida bastante interesante. Sin embargo, no sé quién lleva el control, si ellos o yo.”

    Tras este suceso, el Doctor siguió probando otros fármacos antiespasmódicos en sus pacientes, los cuales les hicieron despertar durante breves lapsus de tiempo, pero ninguno funcionó de manera tan extendida y no llegaron a permitir que pudieran tener total libertad de movimiento como lo hizo la L-DOPA.
    Actualmente la Levodopa se utiliza en combinación con un fármaco inhibidor de la dopa-descarboxilasa, como puede ser la Carbidopa o Benseracida, en la terapia antiparkinsoniana para poder aumentar su actividad utilizando menor dosis y reduciendo así sus efectos adversos.

  7. La película empieza en los años 20. Un niño normal empieza a mostrar síntomas de deterioro cognitivo, cuando se da cuenta comienza un abandono de las relaciones, el colegio…
    La película continúa en un centro especial para enfermos mentales y la llegada de un neurólogo formado en la investigación, pero no en la clínica. Cuando llega al centro se encuentra con un panorama desolador.
    Enfermos que son tratados como plantas (como ellos indican) están ahí para “abono y agua”. Sin embargo, el doctor no se resigna a dejar su formación y va haciendo pequeños descubrimientos. Con la ayuda de la enfermera y el rechazo de sus compañeros hace una revisión de historias clínicas, “niños que se quedaron dormidos”.
    Hace una selección al descubrir que algunos presentan una serie de reflejos, como por ejemplo coger una pelota. Así se convierte en la manera de seleccionar a los enfermos.
    El papel de la madre de uno de los enfermos es fundamental, porque da su consentimiento para administrar una droga nueva que se usa en la enfermedad de parkinson.
    El descubrimiento de la L-Dopa, como la droga que es capaz de “despertarlos”.
    Cada uno de los enfermos va despertando de manera distinta y mostrando sus experiencias y anhelos, como por ejemplo un menú especial o un apasionado de la música rock.
    Cuando empiezan a aparecer los efectos adversos de la droga Leonard empieza a hacer movimientos extraños y repetitivos, se vuelve agresivo con el doctor, esa noche no puede dormir y está inmóvil.
    Empieza un tratamiento nuevo con dosis más altas, aunque la enfermedad sigue su curso.
    En conclusión, la película muestra el alma investigadora de las personas que nos dedicamos a la salud y su preocupación para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Resolver: * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.