{"id":518,"date":"2011-10-24T10:58:04","date_gmt":"2011-10-24T10:58:04","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uchceu.es\/eponimos-cientificos\/?p=518"},"modified":"2022-02-15T09:55:08","modified_gmt":"2022-02-15T08:55:08","slug":"fuego-de-san-antonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uchceu.es\/eponimos-cientificos\/fuego-de-san-antonio\/","title":{"rendered":"FUEGO DE SAN ANTONIO"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>SAN ANTONIO ABAD O SAN ANTONIO ERMITA\u00d1O \u00a0(250-356)<br \/>\n<\/strong>Pablo de Jaime Ru\u00edz<br \/>\nJos\u00e9 Mar\u00eda de Jaime Lor\u00e9n (2010)<\/p>\n<p><!--more--><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2101\" src=\"https:\/\/blog.uchceu.es\/eponimos-cientificos\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2011\/10\/foto398.jpg\" alt=\"\" width=\"305\" height=\"395\" srcset=\"https:\/\/blog.uchceu.es\/eponimos-cientificos\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2011\/10\/foto398.jpg 305w, https:\/\/blog.uchceu.es\/eponimos-cientificos\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2011\/10\/foto398-231x300.jpg 231w\" sizes=\"auto, (max-width: 305px) 100vw, 305px\" \/><br \/>\n<strong>Datos biogr\u00e1ficos<\/strong><br \/>\nCon apenas 20 a\u00f1os de edad escuch\u00f3 en una iglesia el pasaje de San Lucas en el que Jes\u00fas dec\u00eda: \u201cSi quieres ser perfecto, anda, vende todo cuanto tienes y da el importe a los pobres\u201d, cosa que hizo inmediatamente con sus considerables riquezas.<\/p>\n<p>Al poco tiempo se estableci\u00f3 a vivir y rezar al borde de una tumba, luego en las ruinas de un castillo cerca del Nilo, y por \u00faltimo en una cueva formada por palmeras cerca de la costa occidental del mar Rojo, entregado por entero a la oraci\u00f3n y a la penitencia, mientras era sometido a frecuentes tentaciones que probaron su virtud.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 311 dej\u00f3 su retiro para animar a los cristianos de Alejandr\u00eda con motivo de las persecuciones decretadas por Maximino, recibiendo la orden del prefecto romano de abandonar la ciudad, a la que regresar\u00e1 en 325 para combatir a los arrianos.<\/p>\n<p>La fama de su santidad atrajo un crecido n\u00famero de visitantes, y muchos ermita\u00f1os construyeron sus celdas en torno a la suya para que Antonio les dirigiera en la vida del esp\u00edritu. Se le atribuyen \u201cSiete cartas\u201d dirigidas a varios monasterios de Oriente, que comenzaron a rendirle culto tras su muerte. Este culto se propag\u00f3 pronto a Europa donde se fundaron numerosos conventos de religiosos antoninos.<\/p>\n<p>Su fiesta es el 17 de enero. En las im\u00e1genes que lo recuerdan suele figurar generalmente un cerdo, tal vez en memoria de las tentaciones que sufri\u00f3 en su vida de anacoreta en el desierto, o a los puercos de los demon\u00edacos girasenos conjurados por Jesucristo seg\u00fan el Evangelio.<\/p>\n<p>En el siglo XII aparecen en Espa\u00f1a los primeros focos del Mal de San Ant\u00f3n o Fuego sagrado.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1214 vino a Espa\u00f1a la Orden de San Ant\u00f3n o Antoninos, precisamente para atender a estos enfermos, que sufr\u00edan brotes de ergotismo producidos por el cornezuelo del centeno, a los que dada la aparici\u00f3n en focos se les consider\u00f3 contagiosos. La primera casa para estos enfermos se estableci\u00f3 en Castrogeriz (Burgos).<\/p>\n<p>Por el peligro de contagio este tipo de hospitales, casi 400 en toda Europa, se constru\u00edan fuera de los n\u00facleos urbanos.<\/p>\n<p>Para luchar contra la enfermedad se serv\u00edan de los efectos ben\u00e9ficos de la letra griega Tau, que llevaban cosida en rojo en la t\u00fanica negra. Adem\u00e1s no vacilaban ante el menor\u00a0s\u00edntoma sospechoso de malignidad, en amputar brazos y piernas que colgaban posteriormente en la puerta del hospital.Desde el siglo IX al XIV y en menor grado hasta el siglo XV, se declararon epidemias de dicha enfermedad, especialmente en las regiones orientales de Francia, Rusia y Alemania, cuyas consecuencias resultaban m\u00e1s temibles, incluso, que las de la propia lepra. As\u00ed por ejemplo, se recuerda que durante el reinado de Felipe VI, en 1130, estall\u00f3 una epidemia en la Lorena enfermando gravemente una gran cantidad de personas.<\/p>\n<p>La dolencia experiment\u00f3 un notable auge durante la Edad Media en relaci\u00f3n con el Camino de Santiago, cuando acud\u00edan en peregrinaci\u00f3n a Compostela much\u00edsimos habitantes del norte y el centro de Europa, atacados por el Fuego o Fiebre de San Antonio.<\/p>\n<p>La enfermedad, que se atribu\u00eda a un castigo divino por los pecados cometidos, provocaba alucinaciones, convulsiones, fuertes dolores abdominales, y sobre todo una quemaz\u00f3n fuerte que casi siempre terminaba en gangrena. Las mujeres embarazadas abortaban siempre. Los que la padec\u00edan pod\u00edan eventualmente sobrevivir, pero perd\u00edan uno o m\u00e1s miembros.<\/p>\n<p>Al peregrinar ped\u00edan a los cl\u00e9rigos de la orden franciscana de San Antonio, que ten\u00edan hospitales dedicados por entero a la atenci\u00f3n de este mal a lo largo de la ruta, que tocaran sus extremidades con el b\u00e1culo en forma de Tau, o que les dieran peque\u00f1os escapularios llamados Taus, o que los alimentaran con pan y vino bendecidos con el b\u00e1culo abacial tambi\u00e9n en forma de Tau. Indicar que Tau es la letra hebrea y griega que empleaba San Antonio como su firma, muy utilizada por la iglesia por su semejanza con la cruz.<\/p>\n<p>Poco a poco, mientras recorr\u00edan el camino, los enfermos mejoraban. Al llegar ante el ap\u00f3stol Santiago estaban totalmente curados. Pero al regresar a casa, pasado el tiempo, volv\u00edan a enfermar, volv\u00edan a peregrinar y sanaban nuevamente. Estas infalibles curaciones milagrosas fueron parte de la consolidaci\u00f3n del poder de Santiago y de la orden de San Antonio en Europa.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda se sabe que el Fuego de San Antonio es una enfermedad vascular, conocida tambi\u00e9n como ergotismo, que se contrae al ingerir de manera habitual alimentos contaminados con toxinas producidas por hongos par\u00e1sitos que se hallan fundamentalmente en el centeno. Los pueblos de norte y centro Europa ten\u00edan como base de su dieta el pan de centeno. Al recorrer el Camino de Santiago, su dieta\u00a0cambiaba, pues en la Europa meridional la base de la alimentaci\u00f3n era el pan de trigo, por lo que iban sanando paulatinamente Vemos pues como el ergotismo gangrenoso, lo produc\u00eda el consumo prolongado del pan de centeno contaminado por el hongo del cornezuelo. Por eso el Hospital del Convento de San Ant\u00f3n de Castrogeriz, como el resto de instituciones similares que los religiosos antonianos ten\u00edan a lo largo del Camino de Santiago, curaba a los enfermos ofreci\u00e9ndoles pan de trigo.<\/p>\n<p><strong>Fuego de San Antonio<\/strong><br \/>\nEntre los milagros que se atribuyen a San Antonio Abad, destaca sobre todo el de la curaci\u00f3n de la enfermedad conocida como Fuego de San Antonio. Por esta raz\u00f3n se le representa a menudo con una llama o fuego a su lado.<\/p>\n<p>Esta enfermedad recibi\u00f3 tambi\u00e9n los nombres de Fuego sagrado, Mal de los ardientes, Fuego infernal o Fuego de San Antonio. Este \u00faltimo nombre data del siglo XI, en que se fundaron los monasterios de San Antonio Ermita\u00f1o, para atender a sus v\u00edctimas. El fuego de San Antonio se presentaba bajo formas muy distintas. En unos casos afectaba a las v\u00edsceras abdominales originando un cuadro que, aunque muy doloroso, por fortuna era de muy corta duraci\u00f3n. En otros, m\u00e1s frecuentemente, el proceso compromet\u00eda sobre todo a las extremidades.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2098\" src=\"https:\/\/blog.uchceu.es\/eponimos-cientificos\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2011\/10\/foto399.jpg\" alt=\"\" width=\"244\" height=\"251\" \/><\/p>\n<p>Los enfermos \u201catormentados por dolores atroces lloraban en los templos y en las plazas p\u00fablicas; esta enfermedad pestilencial, corro\u00eda los pies o las manos y alguna vez, la cara\u201d. Comenzaba con un escalofr\u00edo en brazos y piernas, seguido de una angustiosa sensaci\u00f3n de quemaz\u00f3n. Parec\u00eda que las extremidades iban consumi\u00e9ndose por un fuego interno, se tornaban negras, arrugadas y terminaban por\u00a0desprenderse, \u201ccomo si las hubiesen cortado con una hacha\u201d. La inmensa mayor\u00eda sobreviv\u00eda, eso s\u00ed, quedando mutilados y deformados enormemente por la p\u00e9rdida incluso de los cuatro miembros.<\/p>\n<p>Por otra parte, la enfermedad atacaba a las mujeres embarazadas, en las que produc\u00eda irremediablemente el aborto, incluso en los casos m\u00e1s leves. De hecho, las antiguas culturas orientales utilizaban lo que llamaban \u201cgranos negros del centeno\u201d para provocar el parto.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hac\u00edan para librarse del fuego de San Antonio? Fundamentalmente rezar, llevar amuletos benditos e ingerir infusiones de hierbas, pero a pesar de todo esto, la enfermedad segu\u00eda arrasando vidas, lisiando y matando.<\/p>\n<p>Hasta finales del siglo XVI, los enfermos peregrinaban al santuario de San Antonio Ermita\u00f1o. All\u00ed recib\u00edan los cuidados de los frailes antoninos, que llevaban marcada como distintivo una T azul sobre el hombro de sus t\u00fanicas. Es probable que esta T quisiera simbolizar las muletas que utilizaban quienes acud\u00edan en busca de sus cuidados.<\/p>\n<p>El Hospital de la Orden de San Antonio de Viena, ya bien avanzado el siglo XVII, pose\u00eda una abundante colecci\u00f3n de miembros, unos blanqueados y otros ennegrecidos, recuerdo de los enfermos que all\u00ed hab\u00edan recibido asistencia.<\/p>\n<p>Europa padeci\u00f3 c\u00edclicamente epidemias y plagas de todo tipo que diezmaron a la poblaci\u00f3n, desde gripes, peste, lepra y quiz\u00e1s la menos conocida de todas, pero la m\u00e1s terror\u00edfica, el denominado ignis sacer, Fuego sagrado o Fuego de San Antonio. Los testimonios m\u00e1s antiguos se remontan a la \u00e9poca de los asirios 600 a\u00f1os a.C.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2099\" src=\"https:\/\/blog.uchceu.es\/eponimos-cientificos\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2011\/10\/foto400.jpg\" alt=\"\" width=\"158\" height=\"233\" \/><\/p>\n<p>La primera noticia fehaciente que se tiene de esta epidemia est\u00e1 fechada en el a\u00f1o 1039, en la ciudad francesa de Dauphin\u00e9 donde est\u00e1 enterrado San Antonio, famoso por sus visiones demon\u00edacas, y por la protecci\u00f3n que siempre ha prestado frente a enfermedades como la epilepsia, el fuego o las infecciones.<\/p>\n<p>La epidemia m\u00e1s grande que se recuerda del Fuego de San Antonio se produjo en el sur de Francia donde murieron cuarenta mil personas, es el caso del \u201cpan maldito\u201d en el pueblo Pont Saint Esprit. La \u00faltima importante ocurri\u00f3 el a\u00f1o 1951, tambi\u00e9n en Francia, donde se utiliz\u00f3 para centeno contaminado para alimentar al ganado, extendi\u00e9ndose la enfermedad a las personas de la que muriendo m\u00e1s de una docena adem\u00e1s de cientos de afectados.<\/p>\n<p>En 1597 la Facultad de Medicina de Marburgo decidi\u00f3 investigar los posibles or\u00edgenes de la enfermedad, llegando a la conclusi\u00f3n de que era exclusivamente debida a la ingesti\u00f3n de pan amasado con harina de centeno contaminada por el cornezuelo del centeno, Secale cornutum, que es el micelio de un hongo, Claviceps purpurea, que se desarrolla sobre todo en los a\u00f1os h\u00famedos en las espigas del centeno, suplantando a un grano que resultaba destruido al desarrollarse este hongo.<\/p>\n<p>Su color es negro viol\u00e1ceo y con una forma que se ha comparado al espol\u00f3n de un gallo. El cornezuelo tiene la propiedad fisiol\u00f3gica esencial de provocar la contracci\u00f3n de las fibras musculares, en especial las lisas del \u00fatero y de los vasos sangu\u00edneos. El alcaloide principal del cornezuelo del centeno es la ergotamina (Stoll, 1918), que es un paralizante perif\u00e9rico del sistema nervioso simp\u00e1tico.<\/p>\n<p>En la historia del Viejo Mundo se describen misteriosas dolencias que afectaban a familias enteras, lo cual ocurr\u00eda en determinadas \u00e9pocas del a\u00f1o que coincid\u00edan con la confecci\u00f3n del pan preparado con los \u201ccuernos\u201d del centeno.<\/p>\n<p>Se la llamaba Enfermedad de los pobres. La intoxicaci\u00f3n o ergotismo puede ser aguda, mortal, con trastornos vasomotores: hormigueos en los miembros, v\u00e9rtigos, pulso peque\u00f1o y lento, insensibilidad.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un verdadero estado tet\u00e1nico con per\u00edodos de depresi\u00f3n, torpeza, delirio alucinatorio, la muerte sobreviene pronto por asfixia. La intoxicaci\u00f3n cr\u00f3nica depende de la ingesti\u00f3n de dosis peque\u00f1as, pero repetidas. En ella predominan los signos necr\u00f3ticos a nivel de las partes distales (nariz, orejas, dedos), los cuales pueden sucumbir por gangrena debida a la intensa contracci\u00f3n de las arteriolas m\u00e1s finas con trombosis hialina. Las partes afectadas tienen un tinte azul negruzco, acompa\u00f1\u00e1ndose su desarrollo y deslinde de vivos colores (ignis sacer, fuego sagrado).<\/p>\n<p>El hecho de que la intoxicaci\u00f3n por el cornezuelo del centeno produc\u00eda abortos, era ya conocido por las mujeres que en la antig\u00fcedad hac\u00edan las veces de comadronas. En el siglo XVIII, algunos m\u00e9dicos europeos descubrieron que peque\u00f1as dosis eran capaces de provocar contracciones esp\u00e1sticas del \u00fatero sin llegar a la intoxicaci\u00f3n de los pacientes, con lo cual el cornezuelo pas\u00f3 a engrosar el arsenal terap\u00e9utico, si bien con una indicaci\u00f3n muy restringida en obstetricia. Su m\u00e1xima difusi\u00f3n como medicamento fue en Norteam\u00e9rica, en que gracias a la poderosa contracci\u00f3n uterina ejercida por su administraci\u00f3n hizo que se le utilizara en las hemorragias postparto.<\/p>\n<p>El control de las epidemias del fuego de San Antonio fue relativamente sencillo, en cuanto se comenz\u00f3 a prevenir la ingesti\u00f3n de centeno contaminado. Por lo dem\u00e1s, la relaci\u00f3n entre la ingesti\u00f3n del material t\u00f3xico y la aparici\u00f3n de los dolores consecuentes, era m\u00e1s o menos comprendida desde la ni\u00f1ez por la propia experiencia o por la ense\u00f1anza de los mayores. Pese a todo, estas epidemias de ergotismo continuaron apareciendo durante otros ciento cincuenta a\u00f1os hasta que al fin se generaliz\u00f3 el conocimiento de la acci\u00f3n t\u00f3xica del cornezuelo. As\u00ed fue como la Medicina pudo vencer a las epidemias del fuego de San Antonio, pero a pesar de ello, en las \u00e9pocas de gran carest\u00eda, la espantosa necesidad de alimentos hizo que el instinto prevaleciera sobre la inteligencia, facilitando la aparici\u00f3n de peque\u00f1as epidemias, como la declarada entre los campesinos rusos en el a\u00f1o 1888.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">AN\u00d3NIMO (1988): Antonio Abad (San). Enciclopedia\u00a0Universal Ilustrada Europeo-Americana, 5, 845-846. Madrid, Espasa-Calpe.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">BEYA ALONSO, E. (1966): La extinci\u00f3n del Fuego de\u00a0San Antonio y sus hospitalarios. Bolet\u00edn de la Sociedad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Espa\u00f1ola de Historia de la Farmacia, 68, 161-172. Madrid.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">FOLCH JOU, G. (1986): Farmacia y medicamentos en la\u00a0literatura t\u00e9cnico-farmac\u00e9utica. Historia general de la\u00a0Farmacia. El medicamento a trav\u00e9s del tiempo, 2. 448.\u00a0Madrid, Sol.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">SOL\u00d3RZONO S\u00c1NCHEZ, M.; RUBIO PILARTE, J.;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">EXP\u00d3SITO GONZ\u00c1LEZ, R. (2009): El mal de San Antonio o Fuego Sagrado.<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda de Jaime Lor\u00e9n<\/strong><br \/>\n<strong> Pablo de Jaime Ruiz<\/strong><br \/>\nUniversidad Cardenal Herrera-CEU (Moncada, Valencia)<br \/>\n(Octubre, 2010)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SAN ANTONIO ABAD O SAN ANTONIO ERMITA\u00d1O \u00a0(250-356) Pablo de Jaime Ru\u00edz Jos\u00e9 Mar\u00eda de Jaime Lor\u00e9n (2010)<\/p>\n","protected":false},"author":173,"featured_media":2101,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[212],"class_list":{"0":"post-518","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-medicos","8":"tag-san-antonio-abad"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>FUEGO DE SAN ANTONIO - Ep\u00f3nimos Cient\u00edficos | Universidad CEU Cardenal Herrera<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/blog.uchceu.es\/eponimos-cientificos\/fuego-de-san-antonio\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"FUEGO DE SAN ANTONIO - 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