Los planes de estudio, a expensas del futuro desarrollo de la profesión

El Espacio Europeo de Educación Superior o Plan Bolonia ha revolucionado en mayor o menor medida las titulaciones universitarias españolas. En relación con el Grado de Farmacia, los expertos coinciden en en que, tras finalizar la coexistencia de planes, debería abrirse en los próximos años un periodo de estabilidad para que éste desarrollara completamente su potencial, dejando posibles cambios a un análisis sosegado a medio y largo plazo, y siempre de acuerdo con las demandas sociales y de la profesión.

Los auténticos retos son el reconocimiento del máster integrado y la implantación de los sistemas de garantías de calidad. Para Rafael Lozano, decano de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, una vez actualizados totalmente los estudios “no deben experimentar grandes modificaciones”.

Miguel Vargas, presidente de la Asociación Valenciana de Estudiantes de Farmacia, coincide en esta visión, recordando que “los estudiantes somos los que padecemos en primer lugar esos cambios”.

Respecto a los retos, Teresa Barber, decana de Farmacia de la Universidad de Valencia, recuerda que “es importante conseguir que se complete el proceso de revisión de la titulación que reciben los estudiantes de las enseñanzas de Salud, que tienen trescientos o más créditos ECTS, como es el caso de Farmacia”.

A pesar de que, en principio, se trata de titulaciones de grado, de acuerdo con la duración y características de estos estudios, la titulación final podría ser la de Máster. Y así lo ha solicitado la Conferencia de Decanos de Facultades de Farmacia de España al Ministerio de Educación, con el apoyo del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y otras instituciones.

Gerardo Antón Fos, vicedecano de Farmacia de la Universidad CEU-Cardenal Herrera, en Valencia, incide en la necesidad de que en los próximos años “se produzca una adecuada implantación de los sistemas de garantía de calidad que nos aseguren una formación de excelencia de nuestros egresados”.

Respecto a las materias impartidas y posibles modificaciones, los académicos reiteran que quedan supeditadas a las demandas de la sociedad y a la propia evolución de la profesión. Según Lozano, “se han incorporado aquellas materias que, a juicio de los colegios profesionales y expertos en educación, son las más demandadas en la sociedad: atención farmacéutica, biotecnología, farmacogenómica, farmacoeconomía… Y las únicas modificaciones en el futuro deben ser aquéllas demandadas por la sociedad”, opinión que también comparte Fos.