Campus grandes ¿para qué?

¿Es mejor ser una universidad pequeña, como Stanford, en Estados Unidos, o una inmensa, como la UNAM de México o una entre medias como la Universidad de Barcelona? ¿Es mejor que un país tenga muchas o pocas universidades? ¿Deben unirse o especializarse para ser mejores? La globalización trajo consigo una enorme competencia entre los campus de todo el mundo, y ello propició a su vez la llegada de los famosos ranking. Y todo ello, un enconado debate en los países del Viejo Continente sobre si sus universidades se habían quedado viejas, fuera de juego, pues no tenían representación en los puestos de cabeza de esas clasificaciones. Se está replanteando la misión de la universidad, su relación con las empresas y su entorno, su financiación, su modo de gobernarse.

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